‘Como muchos, me siento engañado y, por tanto, mi compromiso será luchar para evitarlo [el trasvase del Segre] o, como mínimo, hacerlo, verdaderamente, reversible y con fecha de caducidad clara y concreta’. Estas palabras están escritas por el secretario de Acción Política y Extensión Territorial de ICV en Lérida, Josep Antoni Moreno, en su blog.
Moreno se une, de esta manera, a las críticas de otros dirigentes y cargos destacados de ICV que están criticando la política del agua que está llevando a cabo el consejero de Medio Ambiente, también de ICV, Francesc Baltasar.
Romeva, molesto
Una de las caras más visibles del partido que lidera Joan Saura, consejero de Interior, es la de Raül Romeva que también se ha manifestado, recientemente, crítico con la política llevada a cabo por su partido en el Gobierno de la Generalidad. Para Romeva, eurodiputado, la falta de información, muchas veces, crea especulaciones y desconfianza. El dirigente político, en declaraciones a Ràdio Sant Cugat, ha admitido sentir un “cierto malestar” por la decisión de Baltasar
Otro crítico con la política del agua es Jordi Solé, secretario de Organización de ICV en Tarragona, que ha considerado que la supuesta “captación temporal” -en lugar de trasvase- del agua del Segre es solo una fórmula de la Consejería para “preparar el terreno para tenerlo más fácil para justificar definitivamente una interconexión de redes”.














