Todos debemos de respetar y cumplir las normas de circulación. O al menos eso pensaba yo. Se ve que a la bicicleta no le afectan estas normas ya que campan a sus anchas por toda la ciudad de Barcelona, ocupando todo lo imaginable; calzada, acera de peatones y de vez en cuando usan el carril-bici cada vez más extendido en Barcelona. Lo más gracioso es que la mayoría tampoco respetan los semáforos.
Y eso que ahora el Ayuntamiento de Barcelona está de celebración por el primer año de funcionamiento del bicing. No sé de qué se felicitan. El aumento de las bicicletas en el tráfico de Barcelona está ralentizando de mala manera el tráfico en nuestra ciudad, ya que por desgracia no son Miguel Induráin los miles de nuevos ciclistas que pueblan nuestras calles, y su velocidad es escasa, además del riesgo creciente de accidentes, y la falta alarmante de aparcamiento ya denunciado en un artículo de hace dos semanas que está agravando los nuevos sitios acomodados para dejar las bicicletas del bicing. ¿Y qué me dicen del seguro? ¿Qué pasa si me atropella una bici? ¿están aseguradas?
Únicamente lo que le pido a los ciclistas es que cumplan la ley, circulen preferentemente por el carril bici, respeten los semáforos y sobre todo que no se crean mejores personas que los demás, ya que últimamente se piensan que gracias a ellos se va a salvar el mundo del famoso cambio climático. Por favor, señor alcalde… normas para todos.




