José Luis Rodríguez Zapatero ha manifestado, desde Bucarest (Rumanía), donde se está celebrando una cumbre de la OTAN, que desde hace seis meses el Gobierno central y autonómico están trabajando juntos, “codo con codo”, para solucionar el problema de la sequía en Cataluña. El presidente del Gobierno de España ha asegurado que seguirán trabajando para garantizar que el agua llegue a Barcelona cuando las reservas estén al límite.
Para Zapatero, no existe ninguna guerra del agua y se ha desmarcado del posible trasvase del Segre. El presidente del Gobierno, en funciones, ha admitido, sin embargo, pese a que hace seis meses que habló con Montilla del tema, que desconocía -una noticia “relativamente nueva”- la propuesta del consejero de Medio Ambiente, que ha calificado de “pequeño trasvase”. El líder del PSOE ha apostado por otro tipo de soluciones “más modernas y más precisas” porque el trasvase “no es la solución a la gravísima sequía que vive Cataluña”.
Situación valleinclanesca, para Rajoy
Por su parte, Mariano Rajoy ha calificado de “disparate” y “esperpento valleinclanesco” la actuación que el Gobierno de Zapatero viene haciendo acerca del problema del agua en toda España. Para Rajoy, se está cometiendo “una injusticia” con millones de españoles.
El líder del PP, en Madrid, ha indicado que lo que está pasando con el agua en Aragón, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía y Barcelona, es que se está poniendo en juego el bienestar de los ciudadanos.




