Jordi Sevilla, ex ministro de Administraciones Públicas, ha reconocido en su blog que se siente reconocido por algunas de las propuestas del presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy. Sevilla no ha dudado en calificar al líder francés de ‘posmoderno’ en un sentido en ‘donde la popularidad parece más importante que el trabajo bien hecho’ y en ‘el sentido transversal de la política más allá de las tradicionales derecha e izquierda, lo que se traduce en el fichaje de destacados socialistas, más como parte del espectáculo que como interés genuino por sus aportaciones’.

Sin embargo, Sevilla ha reconocido sentirse representado por tres ejes de la política de Sarkozy: la primera, constituir una Secretaría de Estado para evaluar las políticas públicas; la segunda propuesta consiste en promocionar la participación de los trabajadores en los beneficios de las empresas; y en tercer lugar la ‘idea que comparto es evitar la llamada trampa de la pobreza, manteniendo el subsidio en determinados casos aún cuando se encuentre empleo’.

No le votaría, sin embargo

Así, el ex ministro del PSOE, ha asegurado que

’sorprende que de estas cosas hable un político conservador. Lo hace menos, que tampoco un político conservador quiera hablar del reparto de la renta y de la riqueza. Ni tan siquiera de la perdida de poder adquisitivo de los franceses, que tanto utilizó en la campaña electoral, para acabar reconociendo ahora que no sabe y/o no puede mejorarlo’.

De todas maneras, Sevilla lo tiene claro y ha asegurado que no cree ‘tener mucho en común con el presidente francés Nicolas Sarkozy. Tampoco le votaría‘.