Jordi Pujol, el 6 de mayo de 2008 en un artículo publicado en la web del Centro de Estudios Jordi Pujol:
‘Ahora bien, en el marco de esta renovación del catalanismo puede que aparezcan propuestas políticas nuevas, o de relación con España, o de vertebración interna de Catalunya o de tantas otras cosas. Propuestas nuevas que nos hagan cambiar algunas ideas que teníamos muy arraigadas. Y deberemos de ser capaces de hacerlo. Pero hay dos cosas que no podemos cambiar. La primera es tan evidente que no hace falta insistir demasiado. Catalunya ha sido un pueblo durante siglos y lo debe seguir siendo. Un pueblo capaz de dar a su gente sustancia, coherencia, creatividad, convivencia, equilibrio, autoestima, fuerza moral. Capaz de crear una sociedad de calidad.
La segunda se debe tener mucho en cuenta y podría pasar que no fuera suficientemente tomada en consideración, y es que el catalanismo no ha sido sólo un proyecto político o económico o cultural, ha sido sobre todo un proyecto moral. Ha pretendido –lo repito– hacer de Catalunya un país de calidad y, por lo tanto, basado en actitudes y planteamientos de alto nivel ético y social’.




