Las obras de un aparcamiento subterráneo en Barcelona han dejado al aire libre un barco enterrado que, según los arqueólogos que supervisan este yacimiento, se hundió en el siglo XIII o XIV. La zona de la Barceloneta de la capital catalana fue mar abierto en el medievo.

Los restos de la nave, a juicio los expertos, son de origen atlántico el estilo de construcción de esta, y se han encontrado a unos siete metros por debajo del nivel del mar, junto al Baluarte del Mediodía, detrás de la Estación de Francia, donde se ha encontrado boca abajo el casco de madera de este barco que naufragó o se hundió frente a lo que entonces eran las costas de la capital catalana.

El director del Museo de Historia de Ciudad, Joan Roca, que este sábado ha visitado el yacimiento acompañado por el alcalde de la ciudad, Jordi Hereu, ha señalado que es una pieza que demuestra la relación que el puerto barcelonés tenía no solo con el Mediterráneo sino también con las ciudades atlánticas.

“Es una pieza clave, un símbolo que muestra de forma material aquella ciudad efervescente, que se extendía por la Ribera, y que estaba levantando la Catedral del Mar”, ha añadido Roca, según recoge la agencia de noticias Efe y ha publicado la Cadena Ser.

Ferran Puig, director del servicio de Arqueología de la Barcelona, ha explicado que se trata del primer barco hundido que se encuentra en el puerto de Barcelona, aunque en este caso en una zona que se había ganado al mar.

No está claro su origen

Aunque Puig sitúa la procedencia de este barco “singular” en alguna ciudad atlántica -el casco está construido con el sistema conocida como el tingladillo, habitual tanto en Portugal como en el litoral escandinavo- todavía no se ha podido determinar exactamente su origen, ni el momento de su llegada a Barcelona, un dato que se intentará conocer por medio del Carbono 14.

No obstante, el hundimiento de la nave, del que se conserva un casco de unos seis metros de largo y tres de ancho, se produjo en una fecha previa a la construcción del primer espigón de la ciudad, en el siglo XV.

El pecio se ha encontrado en los antiguos terrenos de Cercanías Renfe, donde la empresa Sacyr Vallehermoso está construyendo, desde julio de 2006, una promoción de pisos, y que por su ubicación, en un lugar central de la ciudad, está siendo supervisado por el Servicio de Arqueología del Museo de Historia de la Ciudad y la Dirección General de Patrimonio de la Generalidad.