El Parlamento autonómico de Galicia ha aprobado este miércoles, con los votos a favor de PSOE y BNG y en contra del PP, una iniciativa en la que reclama a la Junta que incorpore ‘la implicación de las empresas en el uso del gallego’ como un criterio en la concesión de ayudas públicas a los comercios o de los contratos de estos con la Administración pública.
Según ha recogido la agencia de noticias Efe y ha publicado El País, la cámara autonómica también ha reclamado que en todas las ayudas se introduzca la frase ‘una cláusula de promoción del gallego’, que significa, en realidad, negar ayudas económicas a los comerciantes que rotulen en español, lengua oficial en Galicia.
Asimismo, la proposición parlamentaria apuesta por incentivar la rotulación interior y exterior solo en gallego y por fomentar el desarrollo de acciones de información y asesoramiento dirigidas a comerciantes, asociaciones y entidades del sector.
Radicalismo del BNG, seguidismo del PSOE
Bieito Lobeira, del BNG, promotor de la iniciativa, ha considerado que “es obligación de los poderes públicos actuar en defensa de los derechos lingüísticos” y ha arremetido contra el PP porque las enmiendas que ha presentado, y que no fueron aceptadas, “rebajan los contenidos” previstos en el Plan de Normalización Lingüística de Galicia.
“Nada por debajo del plan de normalización”, ha advertido Lobeira. Además, ha acusado al PP de ser “rehén” de determinados medios de comunicación y ha denunciado que con su actitud, este partido en Galicia, a quien ha definido como “sucursal gallega del PP”, no va contra los nacionalismos, sino que “combate la identidad del país”.
Por su parte, el diputado del PSOE Francisco Cerviño ha destacado que el objetivo de la iniciativa aprobada este miércoles es “incentivar la voluntariedad, nunca sancionar”. Así, Cerviño ha abogado por garantizar los derechos de los que quieran vivir en gallego, porque “los que quieren vivir en castellano no tienen dificultades”.
Además, al igual que Lobeira, ha reclamado al PP “que vuelva al sentido común” y acabe con el “clima de crispación” en materia lingüística, que según él alientan determinados medios de comunicación.
El PP en contra pero con matices
El PP ha votado en contra de la propuesta. El diputado popular Maximino Rodríguez ha destacado que su formación es partidaria de las ayudas para el uso del gallego, tras lo cual ha justificado su decisión de votar en contra en que se debe también garantizar que los comerciantes puedan rotular los establecimientos en el idioma que consideren más adecuado a sus intereses.
Rodríguez ha defendido el “respeto al principio de la libertad lingüística y comercial” y ha advertido de que el plan de normalización “en ningún caso” se refiere a “obligar e imponer”. Así, ha lamentado la “dimensión penalizadora” que podría abrir la iniciativa, porque “solo se puede garantizar a través de resoluciones imperativas”.














