Una cincuentena de jóvenes procedentes en su mayoría de las Tierras del Ebro se han concentrado este jueves en las calles del barrio de Ciutat Vella y han realizado un entierro simbólico del río Ebro en la plaza de San Jaime, frente a la sede de la Generalidad de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona.
Entre las consignas, los jóvenes han gritado: “los políticos, los constructores y Agbar quieren matar” a los ríos mediterráneos, como el Ebro, el Ter, el Segre, el Júcar o el Vinalopó. Con esta actuación, los manifestantes han querido exhibir, una vez más, su rechazo frontal al trasvase del Ebro a Barcelona.
El trasvase es “innecesario”
Los jóvenes han empezado la concentración a las 20.00 horas frente a la plaza de Jaime I, y luego han proseguido hasta la plaza de San Jaime, donde han leído un texto para expresar su oposición al trasvase, por ser algo “innecesario” y porque “supone una transformación del concepto de recurso hídrico, dejando de ser renovable a ser un recurso sin límites de explotación”.
“La sequía es fruto de la mala gestión y la especulación”, ya que “años y años de crecimiento urbanístico y turístico, desde las cabeceras hasta el curso final de los ríos llevan a la situación actual de déficit”, han indicado los protestantes, que han instado a hacer una “moratoria” y no dar nuevas concesiones a segundas residencias, campos de golf, pistas de esquí o complejos recreativos y acuáticos de áreas residenciales.




