El MundoEl diario El Mundo ha dedicado este domingo la portada, el editorial y un especial de cuatro páginas a denunciar la situación que los castellanohablantes padecen en varias comunidades autónomas (Cataluña, País Vasco -a partir de septiembre-, Galicia y Baleares), en las que no es posible educar a los escolares en español en ningún colegio público.

En el editorial, el diario dirigido por Pedro J. Ramírez señala que ‘parece increíble y habrá quien piense que se trata de una exageración, pero la realidad es que los casi 15 millones de ciudadanos que residen en Cataluña, el País Vasco, Galicia y Baleares no pueden educar a sus hijos en español, la lengua oficial del Estado, que ha sido expulsada de las Administraciones autonómicas y del sistema escolar’. En el caso del País Vasco, el sistema de inmersión lingüística obligatoria en euskera entrará en vigor el próximo mes de septiembre.

Se recuerda, también, que en Cataluña no se aplican diversas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad, ‘que establecen que las autoridades tienen que garantizar el derecho a la escolarización en castellano’ con ‘el pretexto de que ello significaría dividir a los niños y no da opción en sus impresos a que los padres puedan elegir’.

El Mundo ha dedicado cuatro páginas a un ‘Foro de Debate‘ en el que representantes de cuatro asociaciones a favor del bilingüismo (Pablo Gay-Pobes, de Libertad de Elección Lingüística; Marita Rodríguez, de Asociación por la Tolerancia; Jorge Campos, de Círculo Balear; y Gloria Lago, de Galicia Bilingüe) han contrastado sus denuncias con Pedro J. Ramírez, Carmen Iglesias, Arcadi Espada, Casimiro García-Abadillo y Rosa Díez.

Para Arcadi Espada, escritor y periodista, no se trata de “un problema político. Es un problema intelectual porque en el fondo de la cuestión está nada más que el prestigio que todos hemos dado a las lenguas como signos de identidad. Y eso lo hizo la derecha, en el franquismo, y ahora lo hacen la izquierda y los nacionalismos. Por lo tanto, eso viene de ahí, del error grave de considerar que la lengua es signo de identidad de algo”.

Marita Rodríguez, de la Asociación por la Tolerancia, con sede en Barcelona, ha destacado que “a través de la lengua [los nacionalistas] quieren crear nación y, a través de la nación, Estado. Y es un caminito que están recorriendo. Pero no entiendo por qué los que no dirigen ese cotarro no se rebelan o no se han rebelado en algún momento”.

Rosa Díez, diputada de UPyD, concluye: “No nos enfrentamos a una situación de persecución de las lenguas; es una persecución de las personas que se empeñan en tener libertad para poder estudiar o para poder trabajar en la lengua que quieran en una comunidad autónoma que es bilingüe”.