Agapito Maestre, filósofo y profesor universitario, en Libertad Digital, el 27 de junio de 2008:

‘Los políticos nacionalistas, socialistas y populares han traicionado de forma persistente y cruel el derecho de todos los españoles a utilizar el castellano o español en su nación. Son los culpables de tal tropelía. Punto. Este hecho político tiene algunos matices relevantes, o sea, podemos discutir quién es más o menos responsable de tal traición a la Constitución, pero lo que resulta absolutamente indudable es la culpabilidad de todos los partidos. Entonces, ¿por qué corren tanto los políticos a apuntarse al manifiesto? ¿Qué pintan Rajoy o Barreda, el señor de Castilla-La Mancha, firmando esta proclama? ¿Qué papel ridículo ocupan aquí gente, especialmente considerada “intelectual”, que no han dejado de cantar las miserias del federalismo asimétrico o la confederación de naciones? ¿Qué desgraciado papel desempeñan es este teatro individuos que no han dejado de proclamarse antiespañoles y, por supuesto, han despreciado el castellano? Basta de demagogias baratas; si los promotores de esta iniciativa fueran mínimamente rigurosos con lo exigido, no deberían permitir que esa gente firmase este Manifiesto. (…)

(…) Los políticos que estén de acuerdo con este manifiesto más que firmarlo y, sobre todo, más que aprovecharse de su espuma mediática, lo que deberían buscar son medidas políticas contundentes para acabar con la discriminación del castellano. (…)’