El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido prohibir la apertura de nuevas tiendas de souvenirs en el barrio de Ciutat Vella y en un perímetro límite en el entorno de la Sagrada Familia y del Parque Güell, tras la aprobación por unanimidad del plan de usos que debe regir este tipo de comercios en la sesión plenaria de este viernes.

En declaraciones a los medios de comunicación, el cuarto teniente de alcalde del Ayuntamiento, Ramón García Bragado, ha afirmado que el aumento del turismo en la capital catalana ha incidido en la actividad de muchos comercios y “ha afectado al paisaje de la ciudad”.

Ante esta situación, el consistorio ha decidido “limitar” la presencia de este tipo de comercios, ya que a lo largo de los años su actividad ha resultado “depredadora” en algunos. El objetivo del plan de usos no es cerrar comercios, sino establecer una medida “para que no se abran más”, ha puntualizado el socialista.

A pesar del voto a favor, la concejal de CiU Maite Fandós ha solicitado que se establezca un sistema de inspección “serio”, propuesta que han hecho suya también PP y ERC. Fandós también ha alertado que el plan debe ir revisándose para corregir aquellos aspectos que no se incorporen en esta primera ocasión.