El escultor de la Sagrada Familia de Barcelona, Etsuro Sotoo, ha recibido este martes en Tokio un premio del Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de Japón por su contribución al fomento de la amistad entre Japón y España, así como por la promoción de su país natal en el mundo.
Sotoo ha recibido el premio de manos del ministro de Asuntos Exteriores japonés, Masahiko Koumura, en una ceremonia especial, según ha informado el Consulado General del Japón en Barcelona. El escultor lleva 30 años viviendo y trabajando en el templo de la Sagrada Familia de Barcelona, el más emblemático del arquitecto Antonio Gaudí, para el cual realiza esculturas que tratan de mantener el espíritu del genio catalán.
Sotoo, -conocido en su país como el Gaudí japonés- nacido en Fukuoka en 1953, llegó a Barcelona en 1978, donde tras maravillarse al visionar el templo expiatorio se quedó a trabajar para su continuación, al principio esculpiendo fruta, pero al cabo de unos años llevando a cabo proyectos completos en los que trabajaba directamente la piedra.
Sotoo ha creado las figuras de los pelícanos y los ángeles cantores, así como músicos de la fachada del Nacimiento. También ha llevado a cabo la restauración del Portal del Rosario, y la creación de las esculturas de hojas de árboles fruteros y las gárgolas de las torres de los evangelistas, además de la decoración de ventanales y pináculos de las agujas, decoradas con frutas.
Una de sus últimas creaciones ha sido la escultura de la Eucaristía, que corona la nave central y está hecha con cristal de Murano, tal como quería Gaudí.














