Ernest MaragallEl consejero de Educación de la Generalidad de Cataluña, Ernest Maragall, en un artículo publicado este miércoles en El País, ha arremetido contra el Manifiesto por la lengua común asegurando que ‘el texto da a entender que el castellano es una lengua marginada en Cataluña, que un castellanohablante no puede vivir en Cataluña si no es renunciando a su lengua materna’. Maragall justifica la inmersión lingüística obligatoria exclusivamente en catalán impuesta en las escuelas públicas, con el argumento de que ‘con el sistema actual, todo el mundo en Cataluña completa sus estudios obligatorios dominando el castellano y el catalán’.

El político socialista afirma que ‘defender el derecho a escolarizar exclusivamente en castellano es, directamente, arrebatar derechos a los ciudadanos que viven y trabajan en Cataluña’.

Y añade: ‘lo que el Manifiesto parece defender es el derecho a no aprender en catalán, a no usarlo, a no entenderlo, a no escucharlo, a reducir su aprendizaje, como máximo, a la condición de materia ordinaria. En resumen, a poder prescindir del catalán para vivir en Cataluña‘.

Maragall interpreta que el Manifiesto es ‘una distorsión intencionada de la realidad para mostrar a Cataluña, otra vez, como protagonista de una agresión, a través de la lengua, contra los derechos y libertades básicas de las personas’.

El dirgente del PSC lanza una advertencia: ‘mantendremos, y aún más, mejoraremos, el modelo lingüístico que ya ha demostrado sus efectos positivos. Ganaremos la batalla del uso social del catalán. De su normalidad como lengua de creación con valor universal. De su presencia natural, en todos los terrenos’. Aunque trata de disfrazarla de tolerancia y naturalidad: ‘y lo haremos con respeto y con inteligencia, sin confrontaciones inútiles. Lo haremos con el catalán como lengua vehicular en la enseñanza. Con el castellano como lengua que queremos y debemos dominar. Y con el refuerzo obligado de la capacitación en una tercera lengua que nos abre las puertas del escenario internacional’.

Maragall, tras defender abiertamente un modelo lingüístico que impone una de las dos lenguas oficiales en Cataluña como única lengua vehicular de las escuelas públicas, paradójicamente acusa al Manifiesto de expresar ‘una decidida voluntad de imposición de una lengua sobre otra’.

Y termina el artículo con una amenaza velada, los versos de su abuelo, el poeta Joan Maragall: ‘¿Dónde estás, España? No te veo por ninguna parte. ¿No sientes mi voz atronadora? ¿No entiendes esta lengua que te habla entre peligros? ¿Has desaprendido a entender a tus hijos? ¡Adiós, España!’.