La peor película de la historia del cine allenesco. Vicky Cristina Barcelona pasará a los anales del cine como un filme sin ritmo, sin actores, sin decorados, sin luz, sin guión… sin que pase nada. Bueno, eso sí, ha pasado WA y se ha llevado casi dos millones de euros de los impuestos recaudados de los sufridos ciudadanos de Barcelona y Cataluña, en general. Y algo habrá sacado de Oviedo, seguro. El paletismo se ha convertido en Mr. Marshall pero en versión original en catalán.