Pablo Planas, director de ABC Cataluña, el 4 de octubre de 2008:

En las pasadas elecciones autonómicas catalanas, 313.479 electores votaron por el PP y 89.567 lo hicieron por Ciutadans. En total, 403.046 personas, lo que daría, un suponer, para llenar cuatro veces el Camp Nou. Son más también que el censo de la mayoría de las ciudades españolas e incluso superan la población de algunas comunidades autónomas, como La Rioja. Cuatrocientas mil personas no pasan, por tanto, desapercibidas. Si todos ellos compraran el mismo periódico, éste sería el de mayor venta de España. Sus votos podrían ser claves para quitar y poner gobiernos, modificar las programaciones de radios y televisiones e incluso alterar las condiciones del mercado a favor o en contra de un producto de gran consumo. Si todos ellos participaran en una manifestación, llenarían el paseo de Gràcia a lo ancho y largo. Pero este casi medio millón de personas, no existe en la «política catalana». Han votado a dos partidos excluidos del consenso total, transversal y absoluto del establishment local y, por tanto, quedan fuera de juego, en un estado casi extraparlamentario. Y eso, pasar de casi medio millón de personas, es lo más grande de la «política catalana», esa confusión de una parte (CiU y el Tripartito) por el todo.