El coordinador territorial e institucional de la Secretaría General del Deporte de la Generalidad ha dimitido este viernes, tras reconocer que presionó al Ayuntamiento de Rubí para que se suspendiera un partido de fútbol sala femenino y que parte de las jugadoras participaran con la selección autonómica catalana.

Según un comunicado de la Secretaría General del Deporte de la Generalidad de Cataluña, Jordi Eduardo ha admitido que el tono del mensaje no era el ‘adecuado’, y ha explicado que fue consecuencia de una reacción ‘no meditada, solo fruto de la falta de fair play‘ del concejal de Rubí.

PP y Ciudadanos quieren explicaciones

Por su parte, el portavoz del PP en el Parlamento autonómico, Daniel Sirera, ha criticado las “prácticas mafiosas” de los responsables del área autonómica de Deportes y ha preguntado a Carod-Rovira si comparte estos métodos y, en caso de que no sea así, “tome las medidas necesarias y lo cese para que unos hechos de esta gravedad no se vuelvan a repetir”.

Para Sirera, es “intolerable” que se produzcan presiones, pues los clubes deportivos son “entidades privadas con autonomía para decidir si envía jugadores a las selecciones [autonómicas] catalanas”.

De la misma manera, Ciudadanos también ha pedido la comparecencia parlamentaria de Carod-Rovira para que dé explicaciones sobre las presiones de Jordi Eduardo.