Jordi Gracia, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Barcelona, el 15 de noviembre de 2008 en El País:

‘[…] Los usos de la memoria, el trapicheo con la historia, se puede practicar por vía de abuso simplista y mitificador (estilo Esperanza Aguirre y Garci) o se puede practicar por la vía de la exclusión y el silenciamiento estrictamente embustero: mejor emitir esto, el documental de Schneider, que no sólo pasa de puntillas sobre el asunto, sino que, mejor aún, ni siquiera lo saca, como si Madrid no existiese, ni sucediese nada al oeste de Francia, ni Wellington fuese el militar que derrota a Napoleón y lo hace aquí. La pertenencia transitoria de Cataluña a la Francia napoléonica mejor la pasamos por alto también y de paso para qué explicar que la primera vez, pero esta vez de verdad, que Napoleón encontró alguna forma consistente de rebeldía más o menos popular en forma de guerrilla fue en 1808, y tuvo que fusilar a unos cuantos, como seguramente mis hijos y los de ustedes saben porque hay un cuadro que lo cuenta, excepto en los documentales que selecciona y paga Canal 33.’