Toni Cruanyes, director en funciones del diario Avui, el 1 de diciembre de 2008:

‘El presidente Montilla cada vez se acerca más a las posiciones defendidas tradicionalmente por Jordi Pujol. Cuando oyes a algunos de los consejeros de su gobierno, sea Ernest Maragall o Josep Huguet, parece que resuenen las palabras y los valores de la época en que las carteras de Educación e Industria estaban en manos de CiU. El modelo de Montilla no es, como muchos han querido insinuar, Pasqual Maragall. El referente continua siendo Jordi Pujol. De hecho, la política posibilista y centrada del actual presidente se parece, en muchos aspectos, al Pujol de la primera época. En previsión de los recortes en la financiación y al Estatuto, ahora, como en los años 80 y 90, toca gestionar el marco autonómico que nos otorga la política española. Se ha acabado el tiempo en que Pasqual Maragall había soñado con una España federal (vuelve a hablar en sus memorias) y en que Zapatero prometía una España plural. La dura realidad se continúa llamando autonomía, y a Montilla -como a Pujol en su momento- le toca gestionarla tan bien como pueda. La diferencia es que después del franquismo la brecha autonómica era una novedad refrescante; ahora nos coge con el mal gusto de boca que nos ha dejado el intento postpujolista del fallido nuevo Estatuto’.