Cataluña

Un parlamentario autonómico del PSC tilda de “inquisidores” a los antitaurinos

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Redacción
Miércoles, 4 de febrero de 2009 | 23:03

David PérezEl diputado del PSC en el Parlamento autonómico de Cataluña, David Pérez, ha señalado este viernes en el Fórum Mundial de la Cultura Taurina, en las Azores (Portugal), que “quienes quieren prohibir la fiesta de los toros no son moralmente superiores a los aficionados, son inquisidores“.

Durante una de las mesas redondas del Fórum el político catalán ha afirmado, no obstante “respetar la iniciativa popular que actualmente recoge firmas entre mis conciudadanos con el fin de solicitar la supresión de los espectáculos taurinos”.

Pérez ha recalcado que “en Cataluña los aficionados no salen públicamente del armario, y a la mayoría de mis compañeros de la clase política les cuesta echar la pata pa’delante”.

El político socialista ha animado a los asistentes al Fórum -más de trescientos aficionados y profesionales de once países- “a recobrar la autoridad moral que nos permita ejercer nuestras libertades individuales, entre las que se encuentran la defensa y disfrute del hecho cultural taurino“.

6 Comments en “Un parlamentario autonómico del PSC tilda de “inquisidores” a los antitaurinos”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. astifino - Jueves, 5 de febrero de 2009 a las 00:55

    Por primera vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con este elemento del PSC.
    Las libertades individuales…defendidas por un PSC… Creo que bebió demasiado oporto y cantó por locuaz.

    ¡A ver si tienes vergüenza torera y sueltas lo mismito: “que son unos inquisidores” y “las libertades individuales” desde la tribuna del Parlament de Catalunya, vamos!!

    Mientras tanto…no dejarás de ser un simple maletilla al servicio del empresario de la plaza.

  2. beni - Jueves, 5 de febrero de 2009 a las 11:05

    Ya; pero es el mismo PSC que ha votado a todos estos temas en Cataluña como los antitaurinos, no?

    Barcelona se ha autodeclarado ciudad anti-taurina.

  3. ester - Jueves, 5 de febrero de 2009 a las 11:50

    Si y dentro del mismo PSC se levantan voces en contra de este insensato (por llamarle de alguna forma), mirar, mirar lo que he encontrado…

    Carta abierta al parlamentario Catalán del PSC David Pérez Ibáñez

    Apreciado compañero, te escribo estas líneas a raíz de tu intervención en una de las mesas redondas del Forum Mundial de la Cultura Taurina, que se ha celebrado estos días en las Azores.

    He podido leer pinceladas de tu intervención en diferentes medios :

    http://www.elcorreodigital.com/vizc....90131.html
    http://www.opinionytoros.com/noticias.php?Id=20000
    http://www.mundotoro.com/mundotoro/....38;Tabla=A

    El correo digital pone en tu boca la frase «Quienes quieren prohibir la fiesta de los toros no son moralmente superiores a los aficionados, son inquisidores».

    Lo primero que me sorprende es que te apresures en querer dejar claro que los que no queremos ser participes de la tortura de un ser vivo, de un mamífero, no somos moralmente superiores a los aficionados a la tauromaquia, por cierto, cada vez menos numerosos.

    Supongo que es debido a lo que yo definiría como el síndrome Vargas Llosa. Fue el propio Mario Vargas Llosa quien reconoció que la fiesta taurina está impregnada de violencia y crueldad, para acabar diciendo «… eso crea en nosotros, los aficionados, un malestar y una conciencia desgarrada entre el placer y la ética, en su versión contemporánea». Y es que la conciencia no se puede traicionar ni engañar. Es evidente que la mayoría de aficionados tienen, aunque no lo deseen, una lucha interna entre su afición y su más intima conciencia, aquella que aflora en los momentos en que uno se reencuentra consigo mismo en la soledad de sus pensamientos.

    Pero el verdadero motivo de mi escrito no es el de dar ninguna lección de moral a nadie, ni tan siquiera el de analizar la personalidad de aquellos que disfrutan con el sufrimiento de un animal, sea bravo o no, para deleitar sus sentidos. El verdadero motivo, aquello que me impulsa a escribirte es el sentimiento, primero de perplejidad, y después de indignación al leer que un parlamentario, representante del pueblo Catalán, es capaz de violentar e insultar a buena parte de su propio pueblo.

    Y es que apreciado David, te guste o no, somos un buen número de Catalanes los que queremos abolir esta tradición sanguinaria, violenta, cruel, que consideramos totalmente indigna por parte de las personas civilizadas. Y no te equivoques, no es una cuestión de independentismo, de partidismo político, es una cuestión de moral, de sentimientos que no entienden de política, es una cuestión de ética personal.

    Mira yo soy un político de tercera regional, una persona que no ha hecho de la política su profesión, soy concejal por el PSC en un pequeño pueblo del Maresme, y pongo más ilusión que profesionalidad y, evidentemente, no me gano la vida con mi cargo, pero incluso así seria incapaz de hacer una declaración como la que tu has hecho porqué, aún siendo un político aficionado a tu lado, entiendo que toda persona merece un respeto, piense o no como yo.

    He accedido a tu blog personal (www.davidperez.org) y he leído en tu biografía «… dado que ser diputado al Parlamento de Catalunya implica un grado alto de responsabilidad a la vez que de orgullo». Es a este sentido de responsabilidad al que quiero apelar.

    Estoy convencido que tu desafortunada frase, en la que nos tratas de inquisidores, es fruto del orgullo que sientes por tu afición taurina, pero comprenderás que dista mucho de ser la frase de un diputado Catalán consciente del grado de responsabilidad que le otorga su cargo. Un parlamentario representa a su gente allí donde esté y, por supuesto, esto lo debe tener siempre muy presente.

    Los antitaurinos, los animalistas, aquellos que queremos un trato, y también una muerte, digna para los animales, estamos acostumbrados a oír y leer todo tipo de apelativos que son de todo menos cariñosos : “ecoterroristas”, “tontos”, “intolerantes”, “antidemocráticos”, “gentuza”.

    Hace poco respondí a un escrito de un tal Domingo Delgado de la Cámara, hecho en el portal de noticias taurinas http://www.detorosenlibertad.com , en que nos trataba de “gentuza” por no compartir su afición a la tortura de los toros. Todo un señor procurador, eso pone en su currículo, que escribe cosas como «La España de las Autonomías es un error histórico de nefastas consecuencias, que un día, ya próximo, habrá que reconducir refundando el Estado» o como «…no entrando nunca en el absurdo debate de los derechos de los animales, un imposible metafísico y una aberración jurídica».

    Supongo que evidentemente con la primera frase no estarás en absoluto de acuerdo, todo y que tal vez la segunda ya te genere más simpatía, pero en cualquier caso entre este señor y tu hay una diferencia fundamental, él no es político, tu si, y además estás en el Parlamento de Catalunya en representación de un buen número de catalanes que te pusimos allí. En consecuencia tu, a diferencia de él, no te puedes permitir el lujo de insultar a una buena parte de los ciudadanos de Catalunya.

    Es por eso que te ruego pidas disculpas públicamente a cuantos estamos luchando por ver desaparecer de nuestra ley de protección animal el agravio comparativo hacia el toro.

    A pesar de lo que dice el señor Delgado, y de lo que tu puedas pensar, el derecho de los animales no es ningún imposible metafísico ni ninguna aberración jurídica. En Catalunya el derecho de los animales es una realidad jurídica desde el año 2003, y nosotros solo pretendemos que el toro bravo no sea una excepción, y nos es indiferente que ello implique la abolición de una costumbre centenaria, de una tradición.

    En tu blog dices «…el ver que los pequeños cambios mejoran poco a poco nuestra sociedad, es lo mejor de la política». A pesar que sea posible, como he oído recientemente, que nuestro molt Honorable President disfrute con la tauromaquia, o que otros compañeros de partido tengáis gustos afines, no es menos cierto que muchos otros militantes del PSC pensamos lo contrario, y que buena parte de nuestra sociedad, la Catalana, también está en contra de esta tradición.

    Evidentemente, tal y como dijiste en la conferencia, respetas la Iniciativa Legislativa Popular, de la que tengo el orgullo de ser fedatario, que recoge firmas para abolir las corridas de toros en Catalunya, faltaría más!. Pero a parte de eso quiero apelar a tu sentido de responsabilidad política, y al de todos los diputados del Parlament de Catalunya, para que cuando esta iniciativa se discuta en el Parlament seáis dignos representantes del pueblo Catalán, mucho más allá de vuestros sentimientos, de vuestras preferencias y aficiones, y de vuestros intereses.

    En este sentido me ha inquietado profundamente lo que mundotoro.com pone también en boca tuya hablando de la ILP en marcha en nuestra casa, y de cómo los taurinos quereis intentar que la modificación legislativa no prospere en el Parlament : «La lucha será muy dura y difícil pero no imposible. PP y PSOE trabajan en conjunto para este fin». ¿De verdad has querido dar a entender que existe una postura común de los parlamentarios del PSC, junto a los del PP, para votar en contra de la modificación?, ¿debo entender que el PSC no dará libertad de voto a sus diputados?. Sinceramente quiero creer que se trata de una declaración fruto de la pasión de hablar ante unas personas que querían oír exactamente eso. Pero si realmente ha sido así creo que has excedido en mucho tus atribuciones.

    En la misma conferencia dijiste que «Lo políticamente correcto es no atacar la Fiesta; eso es lo correcto de verdad». La conciencia de los pueblos evoluciona y los políticos tenemos la responsabilidad de hacer evolucionar las leyes al unísono, de forma que no se queden descolgadas del sentir mayoritario de la ciudadanía. Como muy bien has escrito en tu blog, los pequeños cambios mejoran poco a poco nuestra sociedad, y estos cambios pueden implicar el abandono de determinadas tradiciones. No podemos vivir cautivos de nuestro pasado.

    Lo políticamente correcto es legislar pensando en el ciudadano, y somos muchos los ciudadanos de Catalunya, y no exclusivamente independentistas, ni mucho menos, los que pensamos que la tortura de un animal denigra a toda una sociedad. Ya no es cuestión que no asistamos a las corridas si no nos gustan, es que pensamos que esta “fiesta” no puede tener cabida en nuestra sociedad. ¿Es inquisidor prohibir las peleas de perros o gallos cuando hay gente que disfruta con ello?, ¿porqué los que queremos prohibir las corridas de toros somos inquisidores?, ¿tan extraño es querer abolir un espectáculo, basado en la sangre y sufrimiento de un animal, que tiene como única finalidad la diversión de los espectadores?. ¿Hay que admitir cualquier sufrimiento en nombre de la tradición y la “cultura”?. ¿De verdad crees que eres moralmente superior a mi por el hecho que tu no quieres prohibir y yo si?. ¿Son moralmente superiores al resto aquellos que se dedican a las ilegalizadas peleas de perros?, seguro que ellos también dicen aquello de “a quien no le guste que no venga”.

    Espero y deseo que encuentres en estas líneas, más un motivo de profunda reflexión que una crítica, y que vuelvas a encontrar el respeto, que jamás debías haber perdido, hacia aquellos que luchamos por aquello que creemos justo, a pesar de que no te guste.

    Cordialmente,

    Carles Marco Morellón
    Concejal por el PSC al ayuntamiento de Sant Cebrià de Vallalta

    http://www.stcebria.info
    http://carlesmarco.blogspot.com/

  4. rut - Jueves, 5 de febrero de 2009 a las 23:10

    Es que desde el propio seno del PSC le dan collejas a este individuo impresentable, a este personajillo patetico, mirar lo que me ha llegado :

    Carta abierta al parlamentario Catalán del PSC David Pérez Ibáñez

    Apreciado compañero, te escribo estas líneas a raíz de tu intervención en una de las mesas redondas del Forum Mundial de la Cultura Taurina, que se ha celebrado estos días en las Azores.

    He podido leer pinceladas de tu intervención en diferentes medios :

    http://www.elcorreodigital.com/vizc....90131.html
    http://www.opinionytoros.com/noticias.php?Id=20000
    http://www.mundotoro.com/mundotoro/....38;Tabla=A

    El correo digital pone en tu boca la frase «Quienes quieren prohibir la fiesta de los toros no son moralmente superiores a los aficionados, son inquisidores».

    Lo primero que me sorprende es que te apresures en querer dejar claro que los que no queremos ser participes de la tortura de un ser vivo, de un mamífero, no somos moralmente superiores a los aficionados a la tauromaquia, por cierto, cada vez menos numerosos.

    Supongo que es debido a lo que yo definiría como el síndrome Vargas Llosa. Fue el propio Mario Vargas Llosa quien reconoció que la fiesta taurina está impregnada de violencia y crueldad, para acabar diciendo «… eso crea en nosotros, los aficionados, un malestar y una conciencia desgarrada entre el placer y la ética, en su versión contemporánea». Y es que la conciencia no se puede traicionar ni engañar. Es evidente que la mayoría de aficionados tienen, aunque no lo deseen, una lucha interna entre su afición y su más intima conciencia, aquella que aflora en los momentos en que uno se reencuentra consigo mismo en la soledad de sus pensamientos.

    Pero el verdadero motivo de mi escrito no es el de dar ninguna lección de moral a nadie, ni tan siquiera el de analizar la personalidad de aquellos que disfrutan con el sufrimiento de un animal, sea bravo o no, para deleitar sus sentidos. El verdadero motivo, aquello que me impulsa a escribirte es el sentimiento, primero de perplejidad, y después de indignación al leer que un parlamentario, representante del pueblo Catalán, es capaz de violentar e insultar a buena parte de su propio pueblo.

    Y es que apreciado David, te guste o no, somos un buen número de Catalanes los que queremos abolir esta tradición sanguinaria, violenta, cruel, que consideramos totalmente indigna por parte de las personas civilizadas. Y no te equivoques, no es una cuestión de independentismo, de partidismo político, es una cuestión de moral, de sentimientos que no entienden de política, es una cuestión de ética personal.

    Mira yo soy un político de tercera regional, una persona que no ha hecho de la política su profesión, soy concejal por el PSC en un pequeño pueblo del Maresme, y pongo más ilusión que profesionalidad y, evidentemente, no me gano la vida con mi cargo, pero incluso así seria incapaz de hacer una declaración como la que tu has hecho porqué, aún siendo un político aficionado a tu lado, entiendo que toda persona merece un respeto, piense o no como yo.

    He accedido a tu blog personal (www.davidperez.org) y he leído en tu biografía «… dado que ser diputado al Parlamento de Catalunya implica un grado alto de responsabilidad a la vez que de orgullo». Es a este sentido de responsabilidad al que quiero apelar.

    Estoy convencido que tu desafortunada frase, en la que nos tratas de inquisidores, es fruto del orgullo que sientes por tu afición taurina, pero comprenderás que dista mucho de ser la frase de un diputado Catalán consciente del grado de responsabilidad que le otorga su cargo. Un parlamentario representa a su gente allí donde esté y, por supuesto, esto lo debe tener siempre muy presente.

    Los antitaurinos, los animalistas, aquellos que queremos un trato, y también una muerte, digna para los animales, estamos acostumbrados a oír y leer todo tipo de apelativos que son de todo menos cariñosos : “ecoterroristas”, “tontos”, “intolerantes”, “antidemocráticos”, “gentuza”.

    Hace poco respondí a un escrito de un tal Domingo Delgado de la Cámara, hecho en el portal de noticias taurinas http://www.detorosenlibertad.com , en que nos trataba de “gentuza” por no compartir su afición a la tortura de los toros. Todo un señor procurador, eso pone en su currículo, que escribe cosas como «La España de las Autonomías es un error histórico de nefastas consecuencias, que un día, ya próximo, habrá que reconducir refundando el Estado» o como «…no entrando nunca en el absurdo debate de los derechos de los animales, un imposible metafísico y una aberración jurídica».

    Supongo que evidentemente con la primera frase no estarás en absoluto de acuerdo, todo y que tal vez la segunda ya te genere más simpatía, pero en cualquier caso entre este señor y tu hay una diferencia fundamental, él no es político, tu si, y además estás en el Parlamento de Catalunya en representación de un buen número de catalanes que te pusimos allí. En consecuencia tu, a diferencia de él, no te puedes permitir el lujo de insultar a una buena parte de los ciudadanos de Catalunya.

    Es por eso que te ruego pidas disculpas públicamente a cuantos estamos luchando por ver desaparecer de nuestra ley de protección animal el agravio comparativo hacia el toro.

    A pesar de lo que dice el señor Delgado, y de lo que tu puedas pensar, el derecho de los animales no es ningún imposible metafísico ni ninguna aberración jurídica. En Catalunya el derecho de los animales es una realidad jurídica desde el año 2003, y nosotros solo pretendemos que el toro bravo no sea una excepción, y nos es indiferente que ello implique la abolición de una costumbre centenaria, de una tradición.

    En tu blog dices «…el ver que los pequeños cambios mejoran poco a poco nuestra sociedad, es lo mejor de la política». A pesar que sea posible, como he oído recientemente, que nuestro molt Honorable President disfrute con la tauromaquia, o que otros compañeros de partido tengáis gustos afines, no es menos cierto que muchos otros militantes del PSC pensamos lo contrario, y que buena parte de nuestra sociedad, la Catalana, también está en contra de esta tradición.

    Evidentemente, tal y como dijiste en la conferencia, respetas la Iniciativa Legislativa Popular, de la que tengo el orgullo de ser fedatario, que recoge firmas para abolir las corridas de toros en Catalunya, faltaría más!. Pero a parte de eso quiero apelar a tu sentido de responsabilidad política, y al de todos los diputados del Parlament de Catalunya, para que cuando esta iniciativa se discuta en el Parlament seáis dignos representantes del pueblo Catalán, mucho más allá de vuestros sentimientos, de vuestras preferencias y aficiones, y de vuestros intereses.

    En este sentido me ha inquietado profundamente lo que mundotoro.com pone también en boca tuya hablando de la ILP en marcha en nuestra casa, y de cómo los taurinos quereis intentar que la modificación legislativa no prospere en el Parlament : «La lucha será muy dura y difícil pero no imposible. PP y PSOE trabajan en conjunto para este fin». ¿De verdad has querido dar a entender que existe una postura común de los parlamentarios del PSC, junto a los del PP, para votar en contra de la modificación?, ¿debo entender que el PSC no dará libertad de voto a sus diputados?. Sinceramente quiero creer que se trata de una declaración fruto de la pasión de hablar ante unas personas que querían oír exactamente eso. Pero si realmente ha sido así creo que has excedido en mucho tus atribuciones.

    En la misma conferencia dijiste que «Lo políticamente correcto es no atacar la Fiesta; eso es lo correcto de verdad». La conciencia de los pueblos evoluciona y los políticos tenemos la responsabilidad de hacer evolucionar las leyes al unísono, de forma que no se queden descolgadas del sentir mayoritario de la ciudadanía. Como muy bien has escrito en tu blog, los pequeños cambios mejoran poco a poco nuestra sociedad, y estos cambios pueden implicar el abandono de determinadas tradiciones. No podemos vivir cautivos de nuestro pasado.

    Lo políticamente correcto es legislar pensando en el ciudadano, y somos muchos los ciudadanos de Catalunya, y no exclusivamente independentistas, ni mucho menos, los que pensamos que la tortura de un animal denigra a toda una sociedad. Ya no es cuestión que no asistamos a las corridas si no nos gustan, es que pensamos que esta “fiesta” no puede tener cabida en nuestra sociedad. ¿Es inquisidor prohibir las peleas de perros o gallos cuando hay gente que disfruta con ello?, ¿porqué los que queremos prohibir las corridas de toros somos inquisidores?, ¿tan extraño es querer abolir un espectáculo, basado en la sangre y sufrimiento de un animal, que tiene como única finalidad la diversión de los espectadores?. ¿Hay que admitir cualquier sufrimiento en nombre de la tradición y la “cultura”?. ¿De verdad crees que eres moralmente superior a mi por el hecho que tu no quieres prohibir y yo si?. ¿Son moralmente superiores al resto aquellos que se dedican a las ilegalizadas peleas de perros?, seguro que ellos también dicen aquello de “a quien no le guste que no venga”.

    Espero y deseo que encuentres en estas líneas, más un motivo de profunda reflexión que una crítica, y que vuelvas a encontrar el respeto, que jamás debías haber perdido, hacia aquellos que luchamos por aquello que creemos justo, a pesar de que no te guste.

    Cordialmente,

    Carles Marco Morellón
    Concejal por el PSC al ayuntamiento de Sant Cebrià de Vallalta

    http://carlesmarco.blogspot.com

  5. beni - Lunes, 9 de febrero de 2009 a las 11:05

    Rut, Ester:

    Sois tan buenas buenísimas…
    Creo que vais a ir al cielo.

    El resto, los librepensadores iremos al infierno. O ya estamos en él, en la Cataluña prohibicionista nacionalsocialista??

  6. Juanjo - Martes, 13 de octubre de 2009 a las 20:28

    Si no he entendido mal, este señor comete un error diciendo lo que piensa, por ser diputado de Cataluña.
    Por otro lado se dice que no puede declararse a favor de la tauromaquia porque hay catalanes que están en contra.
    ¿No poder decir lo que uno piensa no es ser inquisidores? Porque una parte de los catalanes, que para nada son la mayoría, esté en contra de la tauromaquia, ¿Ya no puede ejercer su libertad de expresión a favor o en contra un diputado? ¿No representa también a lo muchos catalanes que están a favor de la tauromaquia? Aunque no recojan firmas, ni hagan manifestaciones o insulten a los que opinan se forma contraria.
    Parece que esta carta afianza más aun sus declaraciones y demuestran la veracidad de las mismas. La voz de la inquisición ideológica se ve reflejada en la carta de forma clara y yo le doy mi enhorabuena a este señor, por salir del armario, allí donde aun declarándose una sociedad plural, se atenta claramente contra la libertad cultural e ideológica.
    Un saludo.
    Juanjo.

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