Cataluña

Solà critica que algunos políticos acepten la “subordinación” del catalán

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Agencias / Redacción
Miércoles, 3 de junio de 2009 | 11:57

Joan Solà.

El lingüista Joan Solà ha criticado este miércoles que algunos políticos catalanes, hablen en castellano cuando les visita algún político del resto de España y que, por contra, “prediquen” con ayudar a los inmigrantes a hablar en catalán. “Aceptan la subordinación del catalán, y yo nunca lo aceptaré”, ha recalcado.

Solà se ha referido, en concreto, al alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y al consejero de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalidad, Joaquim Nadal,  en una entrevista con Europa Press acerca de su nuevo libro, ‘Plantem cara. Defensa de la llengua, defensa de la terra’ (La Magrana), en el que compendia 200 artículos publicados durante una década en su columna ‘Parlem-ne’, del diario Avui.

La lengua, según Solà, no se puede predicar a un inmigrante en solitario: “Continuaremos en la mentira. Él tiene que ver la realidad; no se le puede explicar”, ha asegurado antes de puntualizar que en Cataluña los inmigrantes no la pueden ver.

Solà, que ha rechazado “de lleno la folclorización” porque es una manera de subordinar a los pueblos, ha criticado que en Cataluña se prediquen cosas en las que en realidad no se cree.

Para el lingüista, Cataluña está en una situación política y lingüística “muy baja”, y ha añadido: “Si no adquirimos autoestima nosotros mismos, no irá bien”.

Solà (Bell-lloc d’Urgell, Lérida, 1940) será el vicepresidente segundo del Instituto de Estudios Catalanes (IEC) a partir del 1 de septiembre, después de que la candidatura de Salvador Giner ganase este martes las elecciones a la presidencia de la institución. “Es un puesto difícil, pero creo que puedo hacer un trabajo bien hecho”, ha asegurado Solà.

5 Comments en “Solà critica que algunos políticos acepten la “subordinación” del catalán”

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  1. Bailando con lobos - Miércoles, 3 de junio de 2009 a las 13:37

    “El lingüista Joan Solà ha criticado este miércoles que algunos políticos catalanes, hablen en castellano cuando les visita algún político del resto de España…”

    Este veterano, anciano lingüista, Joan Solà hace una crítica bastante estúpida y pone sobre la mesa el hecho de que cuando algún político del “resto de España” –al menos este no saca Cataluña de España- viene por aquí se le hable en español en lugar de hacerlo en catalán como sería su deseo. De tal forma que cuando nos visite un vasco él nos hablablará en vascuence y nuestros políglotas mandarines le respondan en catalán. Es decir, rememorar la Torre de Babel. Y si la visita es de un cordobés, como Montilla pongamos un traductor para que haga de intermediario, de traductor, en las “ricas y decisivas conversaciones entre ambas partes.

    No es mala la idea del anciano. Se ve que la senilidad se le está adelantando un par o tres de años y no se cuida. Hay remedios médicos para reactivar las neuronas –en su caso la neurona que le queda- y no debería despreciar la asistencia que aún se le pueda administrar.

    Entretanto, y como lo que faltan son funcionarios en la Generalitat, se deberían ir seleccionando varios titulados traductores/interpretes de español/catalán y de paso de inglés, francés, alemán y cualquier otro idioma porque nuestros líderes políticos de idiomas, ni “papa”.

    Leyendo estas ocurrencias uno se da perfecta cuenta de que vivimos en la famosa Isla Barataria. ¿No habrá problemas de mayor importancia en Cataluña que ocuparnos de esta bobada senil? Joder con este anciano.!!

  2. Paelletadeconill - Miércoles, 3 de junio de 2009 a las 13:55

    Bailando con lobos,

    XE, DE VERES, COM SI MENJARES PERES I LES CAGARES SENCERES.

  3. Juan Robles - Miércoles, 3 de junio de 2009 a las 14:28

    DESDE MI PUNTO DE VISTA

    Casi todas las noticias y comentarios que produce Cataluña en los últimos tiempos parecen remitirnos a la misma imagen: la de una casa que fue bella, elegante y próspera pero que, siendo todavía bella decae hasta tal punto a causa de la desidia, la impotencia o la incapacidad de sus “propietarios”, de los políticos de turno, que debería ser reconvertida y alquilada como balneario de lujo. Estamos viviendo, junto con el resto de España, una nueva decadencia muy similar a la que se vivió en el siglo XV: la que convirtió a la Cataluña soberana y confederada en una provincia de virrey, con su burguesía empobrecida, su aristocracia absentista y una lengua que, habiendo incorporado precozmente los grandes hallazgos del humanismo, se empobreció hasta convertirse en un dialecto, jerga,etc…

    En cuantas tertulias o reuniones “inteligentes, intelectuales” acudo, tanto públicas como privadas, todo el mundo pensante se muestra desolado. Cataluña parece encerrada en su propio juguete. Cansancio político, desconcierto estratégico, regresión cultural, obsolescencia infraestructural, pérdida de peso especifico en España y peso nulo en Europa. Sin rumbo claro, -diría que cada día más negro con este grupo político que nos pretende gobernar, especialmente en manos del tripartito- venido a menos, el país parece estar reconvirtiéndose en casa de reposo

    Recordemos que socialistas y ecosocialistas han estado y aún están gobernando los principales ayuntamientos durante largísimo tiempo. Se describe la política catalana como una especie de lodazal agónico y grotesco, con vetustos opositores disimulándose las vergüenzas y entrañables socios de toda la vida aporreándose en un juzgado por un lugar en la lista

    Entretanto la nube de retórica romántica que todo lo envuelve va a ser sin duda el gran obstáculo para renacer en todo su esplendor y conseguir que tanto Cataluña como el resto de España encuentren la senda de progreso y estabilidad que les corresponde. Sin embargo, más allá del solitario vicio de la retórica sentimental y más allá de la falta de rumbo y perspectivas el gran problema de Cataluña, de su sociedad actual es. A mi parecer, uno que nadie quiere poner sobre la mesa e incluso se trata de esconder. Me refiero a la endogamia catalana , visible en las instituciones, partidos y empresas de todo tipo y color. La endogamia y su efecto más perverso: la imposibilidad de la “meritocracia”.

    Cataluña no puede permitirse el lujo de estrangular el paso de los jóvenes, de imponer siempre la misma consanguinidad elitista en la dirección de las empresas . Demoler la muralla endogámica es condición sin la cual no va a ser posible afrontar el futuro, aunque este nos llegue en su versión más pesimista: la que puede obligar a convertir el gran motor industrial de España en un balneario de lujo europeo. Y ojalá sea de lujo. El tiempo dirá y entretanto estemos mucho más atentos y solidarios.

    Juan Robles
    Editor

  4. Mariacruz - Miércoles, 3 de junio de 2009 a las 15:36

    Juan Robles,aunque parezca un poco exagerado,pienso que Europa atraviesa un periodo de decadencia,por la laxitud de las buenas costumbres y el -todo vale-semejante al de la Antigua Roma.

  5. CIUDADANO NO NACIONALISTA - Miércoles, 3 de junio de 2009 a las 22:55

    Bueno, otro que tal. Empleado del IEC, o sea un pastón al año, un lingüista, supongo que filólogo del catalán, ¿a qué más podía aspirar?. Pues venga lengua aunque sea mini-minoritaria que la pela es la pela.Quina clientela!

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