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‘¿Cómo es posible que un inspector jefe de Indautxu conocido por todos en Arrigorriaga y por supuesto por las sucesivas camadas pardas, amenazado desde hace veinte años, aparcara su coche en la puñetera calle?’

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Redacción
Miércoles, 24 de junio de 2009 | 19:53

Hermann Tertsch, periodista, el 23 de junio de 2009 en Abc:

‘Son muchas las incógnitas. ¿Cómo es posible que un inspector jefe de Indautxu conocido por todos en Arrigorriaga y por supuesto por las sucesivas camadas pardas, amenazado desde hace veinte años, aparcara su coche en la puñetera calle? ¿Se sentía tan seguro? ¿Lo hacía por ahorrar? ¿Por falta de medios de un Gobierno cuyos miembros viajan en aviones militares hasta a la pedida de mano de su tía Clota? ¿Cuántos merlines puede pescar el jefe de nuestros servicios secretos (CNI) por aguas africanas con el alquiler de un garaje vigilado, o dos o tres si hacen falta?’.

3 Comments en “‘¿Cómo es posible que un inspector jefe de Indautxu conocido por todos en Arrigorriaga y por supuesto por las sucesivas camadas pardas, amenazado desde hace veinte años, aparcara su coche en la puñetera calle?’”

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  1. Hector - Miércoles, 24 de junio de 2009 a las 21:05

    Sr. Tertsch, bién está que uno deba andar con precaución por Vascongadas.

    Y más aún cuando está amenazado.

    Pero, de ahí a que casi se le tenga que culpabilizar por haber dejado un día el coche “en la puñetera calle”, ¡ya tiene tela!.

    ¡No se equivoque! El problema, es el de los Terroristas que matan. No el del Jefe de la Policía.

    Un respeto.

  2. KAFKA - Jueves, 25 de junio de 2009 a las 23:41

    Estimado Hector. Creo que Tertsch no va por ahí. Me parece -aunque puedo equivocarme, que no soy exégeta- que se refiere a la falta de medios, de cuya culpa hay que acusar a otros de más arriba, que deciden a dónde y cuánto dinero destinar, y de qué medios, por tanto, disponer.

    Y desde luego, no podría estar más de acuerdo contigo: la culpa de poner una bomba es del que pone la bomba. Eso está claro, pero a veces es bueno recordarlo.

    Un saludo!

  3. Hector - Viernes, 26 de junio de 2009 a las 21:21

    Agradezco su aclaración apreciado Kafka.

    ¡Saludos!

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