Culo al Viento

Moratinos

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Juan Abreu
Martes, 30 de junio de 2009 | 13:12

Si hay algo que me gusta de la política es su cinismo. Es todo un espectáculo ver a los políticos mentir y darnos gato por liebre con cara de gente respetable. Todo un arte, sin duda. Claro que hay artistas y artistas. Carod-Rovira, “el hombre que susurraba a los etarras”, por ejemplo, tiene poco talento. Su carota es bastante transparente y deja mucho que desear en la ejecución, que suele ser mediocre. Uno lo ve venir a cien leguas y poco ayuda además ese punto de vulgaridad que exhala y sus aires de reyezuelo.

En el otro bando, Zapatero. Monocorde y simplón, cortito, pero efectivo. Justo lo que el personal, generalmente embrutecido, necesita.

Moratinos, por su parte, es otra cosa. De esos políticos que ponen cara de fregona y uno nunca sabe hasta que punto lo es. Lo acompaña la voz, eso sí, como de peluche mojado o abuelita soñolienta. En un político ese tipo de voz puede ser una bendición, si sabe usarla. Moratinos sabe. A lo que hay que añadir su impenetrable caradura.

Un personaje interesante, Moratinos. En lo que respecta a Cuba, ha puesto al gobierno español casi a nivel del papel con que se limpian el trasero los hermanos Castro. Y bajando. Y ni asomo de vergüenza. Pero eso tiene el arte de la política, mientras más abyecto es el tema y las maneras de abordarlo, mayores posibilidades artísticas. En la obra llamada “amiguitos del castrismo”, Moratinos ha conseguido presentar los aledaños del aparato digestivo de los Castro como un territorio de solidaridad y de antiamericanismo progre y guay.

No es poca cosa.

Lo último referente a Moratinos y sus dotes artísticas tiene que ver con el asunto del espionaje español en la isla. Resumiendo: un cubano que trabajaba para el Gobierno vasco, captado por el CNI, se dedicaba a pasar información a la inteligencia española. Su trabajo de informante concernía nada más y nada menos que a dos ex hombres fuertes de la dictadura: Felipe Pérez Roque y Carlos Lage. Así lo cuenta la versión oficial castrista, recogida servilmente por Mauricio Vicent, corresponsal vitalicio de El País en La Habana.

La versión castrista resulta difícilmente creíble para cualquier conocedor de la realidad isleña. Todos sabemos que en una sociedad completamente militarizada, como la cubana, hasta los chóferes y guías de turismo son agentes o informantes del DSE. Así que se hace muy difícil creer que el señor Conrado Hernández, encargado de negocios del Gobierno vasco en la isla, no es un agente doble. Lo más probable es que todo el asunto no sea más que un montaje de la DSE para desembarazarse de dos incómodos testaferros que se habían creído importantes e intocables. Hay que ser estúpido para creer semejante cosa a la luz de la Historia de los hermanos Castro, pero eso parece ser lo que sucedió con Roque y Lage.

Todo es bastante elemental en este vodevil de espías. Lo que llama la atención es la sumisión y la falta de interés de la prensa española por llegar al fondo del asunto. Y aún más, la actitud servil del Gobierno español. Que no sólo no se ha preocupado por la suerte de su empleado supuestamente encarcelado; ni siquiera ha protestado por la expulsión de los agentes del CNI.

Moratinos se ha limitado a poner carita de abuelita comprensiva y a continuar como si tal cosa con su trabajo como encargado de relaciones públicas de la dictadura cubana en Europa.

Moratinos. Uno a veces se pregunta para quién trabaja.

Juan Abreu es escritor y autor del blog Emanaciones.

5 Comments en “Moratinos”

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  1. Zoé Valdés - Sábado, 4 de julio de 2009 a las 00:57

    Querido Juan, lo hemos hablado infinidad de veces. Esta morralla son colaboradores de una de las dictaduras más crueles que ha vivido la humanidad, y ni se avergüenzan de ello, al contrario, se vanaglorian. Estoy de acuerdo contigo en todo. ¿Para quién trabaja Moratinos? Es necesario que lo aclare, pagamos impuestos para ello.

  2. Otro - Sábado, 4 de julio de 2009 a las 11:24

    Bienvenida Zoé.

    Respecto al tema Moratinos quiero decir que hay que comprender a nuestros políticos. Como en todo lo demás, en lo que se refiere a Cuba, Zapatero y su equipo son víctimas de unas orejeras ideológicas de las que no han podido liberarse. Como Peter Pan viven una adolescencia tardía, ajustan las cuentas que consideran pendientes desde su juventud y analizan el mundo actual con sus gafas de los 60.

    Visten sus modas de juventud y no se dan cuenta del cambio de tallas.

  3. Guillermo Tell - Sábado, 4 de julio de 2009 a las 18:30

    Otra bofetada reciente para los cubanos: las declaraciones del chileno Insulza presidente de la OEA diciendo que admira a Fidel Castro.

    Moratinos (o desatinos como creo lo llama Zoé Valdés, entre otros) es otro ejemplo de la vieja nostalgia, del del no reconocimiento de los cambios de épocas.

    Y los cubanos exilados seguimos solos. No solo abandonados por la democracias europeas sino peor aun, por los propios latinoamericanos.

    La pregunta es buena: para quiénes trabajan los Moratinos y los Insulza?

    Estas cosas se saben siempre un dia, pero mientras tanto se pudren en la carcel los disidentes cubanos y yo sigo sin poder ir a darle un beso a mimadre en Cuba….

  4. la verdad os hara libres - Domingo, 5 de julio de 2009 a las 08:04

    Espana vive bajo el sindrome del 98 todo lo que sea antiyanui is ok, incluso el mismo Franco fue admirador y benefactor de la robolucion cubana, si no por que le dimos tres dias de duelo nacional cuando fallecio la izquierda espanola se tendra que tragar esa noticia y decir seremos como el Che .

  5. kiko - Domingo, 5 de julio de 2009 a las 18:14

    Se trata de una encuesta realizada el pasado martes en las Ramblas de Barcelona. Tras identificarnos como de la Generalitat, un ciudadano aceptó responder a nuestra encuesta para saber si estábamos delante de un “buen catalán”. La encuesta se realizó en catalán para no infundir sospechas. Lo que sigue es la traducción

    (E) Encuestador – ¿Es Vd. catalán?
    (En) Encuestado – 100% catalán, originario de Palafrugell.
    E: ¿Cuántos años tiene?
    En: 35.
    E: ¿Soltero o casado?
    En: Casado y con dos niños pequeños.
    E: ¿Profesión?
    En: Tengo una empresa familiar.
    E: ¿Tiene estudios?
    En: Sí, hasta COU.
    E: ¿Estudió en una escuela pública o privada?
    En: En una pública. Todo en catalán, como debe ser.
    E: ¿Qué idioma habla habitualmente?
    En: Catalán, claro.
    E: ¿Tiene en la familia alguien que no hable catalán?
    En: Bueno, mi esposa nació en L’Hospitalet, hija de andaluces y es castellano parlante, pero con mis hijos hablo en catalán, ¡eh!
    E: O sea que con su esposa habla en castellano…
    En: Sí, qué le vamos a hacer…
    E: ¿Y con sus suegros?
    En: Pues también.
    E: ¿Y en el trabajo?
    En: En mi empresa hablamos todos en catalán, pero como tenemos clientes en el resto del Estado, a ellos les hablamos en castellano.
    E: ¿Se siente catalán o español?
    En: Catalán, sólo catalán.
    E: ¿Puede decirme a qué partido votó en las últimas elecciones?
    En: A CiU.
    E: ¿Está Vd. a favor del Estatut?
    En: Por supuesto.
    E: ¿Cree Vd. que Cataluña es una nación?
    En: Por supuesto. Somos diferentes a los españoles.
    E: ¿Lee algún periódico?
    En: Sí, La Vanguardia y El Mundo Deportivo.
    E: Me refiero a algún periódico en catalán.
    En: ¿Eh? Pues la verdad es que no.
    E: ¿Le gustaría que la prensa catalana fuera toda en catalán?
    En: Nunca me lo he planteado. Yo dejaría las cosas como están.
    E: ¿Por qué?
    En: Pues hombre, porque venderían menos periódicos. Y además todos entendemos perfectamente el castellano.
    E: ¿Ha viajado Vd. alguna vez fuera de Cataluña?
    En: Pues claro.
    E: ¿Dónde?
    En: A Andalucía vamos todos los años a ver a la familia de mi mujer, a Beas del Segura (Jaén). Nos lo pasamos estupendamente en sus fiestas.
    E: ¿A algún sitio más?
    En: Pues sí, por motivos de trabajo suelo viajar por todo el Estado. La empresa que fundó mi abuelo tiene sucursales en casi todo el Estado.
    E: ¿Y fuera del Estado español?
    En: He ido a Francia y a Suiza.
    E: ¿Dónde se ha sentido más a gusto, en el resto del Estado o fuera de él?
    En: En el resto del Estado, claro.
    E: ¿Por qué?
    En: Porque hablamos todos el mismo idioma y tenemos costumbres muy parecidas.
    E: Me acaba Vd. de decir que los catalanes somos muy diferentes a los españoles…
    En: Oiga, no me líe. Aquí somos todos bilingües y nunca ha habido problemas con el resto del Estado.
    E: O sea, que dejaría las cosas como están en cuanto al bilingüismo…
    En: Y dale. ¿Y Vd. está haciendo esta encuesta para la Generalitat?
    E: Sigamos, ¿cree Vd. que Cataluña es una nación?
    En: Ya me lo ha preguntado y le he dicho que sí.
    E: Dígame, ¿sabe Vd. quién es el padre de la nación catalana?
    En: Creo que fue Macià, o Companys, no estoy muy seguro. Aunque antes Cataluña ya había sido independiente durante muchos siglos.
    E: ¿Le suena de algo la Tarraconensis?
    En: Creo que era una provincia independiente en época de los romanos, que cubría la actual Cataluña, con capital en Tarragona.
    E: ¿Y si le digo que sólo era una división administrativa de la provincia de Hispania, la cual estaba bajo el yugo de Roma, y que dicha división cubría casi todo el Mediterráneo, todo el Cantábrico y gran parte del
    centro de la actual España y el norte de Portugal?
    En: Ejem, es posible… Es que eso no viene en el mapa de la TV3, sabe Vd.
    E: ¿A qué país pertenecía Cataluña en la época de los visigodos?
    En: Pues a la Visigotia o cómo se dijese en aquella época. Pero fueron pocos años.
    E: ¿Y qué territorios cubría esa “Visigotia”?
    En: Creo que toda la Península Ibérica.
    E: Sí, así es. Aunque estuvieron más de dos siglos y formaron un reino independiente con capital en Toledo que ya se llamaba España.
    En: Eso no lo sabía. Vd. sabe mucho, ¡eh!
    E: Sigamos, ¿qué le dice la Marca Hispánica?
    En: Creo que fue cuando los catalanes echamos a los moros.
    E: ¿Y si le digo que fue Carlomagno quien fijó ese límite cuando fue a echar al Emir de Zaragoza y que formó una serie de condados bajo dominio franco?
    En: ¿Que Carlomagno estuvo por aquí? ¿Y que estuvimos bajo dominio francés? ¿No es al contrario, que el Rosellón fue nuestro?
    E: Soy yo el que debe preguntar, pero bueno, fueron los francos los que liberaron a esa parte de la península de los moros. Lo del Rosellón fue muy posterior, ya con la Corona de Aragón. Por cierto, ¿le dice algo el nombre de Wifredo el Velloso?
    En: ¡Ah, sí! ¡Ese gran catalán que reunificó finalmente nuestra nación!
    E: ¿Y si le digo que era de Carcasona, francés por tanto, y que tuvo la suerte de que el rey carolingio le diera todos los condados francos de la Marca Hispánica?
    En: ¿Cómo? En la escuela oí decir que era catalán.
    E: Sigamos, ¿sabe Vd. quién fue Borrell II?
    En: ¿No será un ancestro de Josep Borrell?
    E: Bueno, pues fue Borrell II el primer conde de Barcelona que se negó a prestar juramento a la dinastía carolingia de los Capeto, allá por el siglo X, y a partir de ahí, los condados catalanes fueron independientes.
    En: Ya decía yo que fuimos independientes antes incluso de Macià.
    E: Fueron independientes los condados, pues a la muerte de Wifredo el Velloso sus hijos heredaron los distintos condados, por lo que Cataluña como tal seguía sin existir. De Macíà hablaremos más adelante, pero sigamos por orden cronológico. ¿Sabe Vd. quién fue Ramón Berenguer IV?
    En: Mire Vd., hubo tantos Berenguer que no lo sé. Pero creo que fue el primer príncipe o rey catalán.
    E: ¿Príncipe o rey? ¿Existió un reino de Cataluña?
    En: Bueno, puede que no. Pero si hubo un reino de Aragón, uno de Valencia y uno de Mallorca, también lo habría de Cataluña. Vd. que parece saber tanto me puede sacar de dudas.
    E: Le repito que no está en mis funciones responder, sino preguntar, pero le diré que no fue ni príncipe ni rey. Fue Conde de Barcelona. ¿Me podrá decir por qué pasó a la historia?
    En: ¿Conde de Barcelona? ¿Cómo el padre de Juan Carlos? Qué raro se me hace…
    E: Responda por favor.
    En: Y yo qué sé. Pasaría a la historia por hacer grande a Cataluña, fuera conde, rey o marqués.
    E: ¿Y Petronila de Aragón?
    En: Mire, me está Vd. sacando de quicio. ¿Qué tiene que ver esa señora en nuestra historia?
    E: Voy a ser condescendiente con Vd. y le diré que la boda de Ramón Berenguer IV y Petronila de Aragón supuso la unión del Condado de Barcelona y el Reino de Aragón, formando la nueva Corona de Aragón.
    Sigamos, ¿quién fue Jaime I?
    En: Eso sí que lo sé. Fue el que conquistó para Cataluña Valencia y Mallorca. Con él se inició lo que hoy llamamos los Países Catalanes…
    E: Bien, aunque conquistó esos territorios para la Corona de Aragón. ¿Y el Compromiso de Caspe?
    En: Esto en vez de una encuesta, parece un examen de historia. Yo lo único que sé de Calpe es que tiene un peñón muy bonito.
    E: Es Caspe, no Calpe. Y está en Aragón. Ahí se decidió que la Corona de Aragón pasara a ser reinada por la misma dinastía que en Castilla, tras la muerte sin descendencia de Martín I el Humano, en 1412.
    En: ¿Pero qué me dice Vd, hombre? Seguro que nos invadió Castilla…
    E: No, Fernando de Antequera, de la dinastía castellana de los Trastámara, fue apoyado por los reinos de Aragón y Valencia y por la burguesía catalana representada por Bernardo de Gualbes, a quien le interesaba mucho la lana castellana de La Mesta.
    En: Vaya hombre. Un mal catalán ese Gualbes sin duda.
    E: Sigamos. ¿Le dicen algo los Reyes Católicos?
    En: No fastidie. Pues claro, eso lo sabemos todos los españoles, quiero decir los que formamos parte del Estado español. A base de machacárnoslos, nos los hemos tenido que aprender.
    E: ¿Cuál de los dos Reyes Católicos era catalán?
    En: Fernando, por supuesto. Eso lo sabe hasta un niño. Ese rey nuestro tan catalán sí fue un gran rey.
    E: ¿Me puede decir en qué idioma se entendía con Isabel?
    En: Me imagino que en latín, porque en la Confederación Catalano-aragonesa, porque eso era, sólo se hablaba y se escribía en catalán.
    E: ¿Y si le digo que Fernando el Católico nació en Sos, pueblo aragonés que hoy lleva su nombre, que su lengua vernácula era el castellano por la dinastía a la que pertenecía, que en su reinado todos los documentos estaban escritos en castellano y en catalán y que por tanto hablaba castellano con Isabel?
    En: Entonces es que era un españolista…
    E: Efectivamente, tanto es así que él fue con Isabel el que llevó a cabo la reunificación de España.
    En: Pero oiga, ¿Vd. de parte de quién está? ¿No vendrá de Madrid?
    E: Son sólo datos de la historia señor. Y soy tan catalán como Vd. Sigamos. ¿Cuándo se creó la Generalitat?
    En: Se remonta al origen de los tiempos, aunque después de lo que Vd. me está diciendo ya me estoy haciendo un lío. Lo que sé es que fue Macià el que la recuperó.
    E: Fue en 1365, con Pedro IV el Ceremonioso. ¿Y quién la abolió?
    En: Ahí no me pilla. Fue el rey castellano Felipe V, el primer Borbón.
    E: Efectivamente. Pero Felipe V era francés, nieto de Luis IV. ¿Por qué hizo eso Felipe V?
    En: Pues porque quería un estado centralista y no quería concedernos la independencia a los catalanes.
    E: ¿Le suena de algo el Archiduque Carlos de Austria?
    En: ¿No será Carlos V de Alemania?
    E: No, fue el rival de Felipe V por suceder a Carlos II, que murió sin descendencia. Carlos estaba apoyado por Austria, Inglaterra y Holanda y Felipe por Francia. Los catalanes apoyaron primero a Felipe V y luego se pasaron al bando del Archiduque.
    En: No fastidie. O sea, ¿que no estábamos pidiendo la independencia?
    E: Sólo querían mantener su estatus. Pero sigamos, ¿se sabe Els Segadors?
    En: ¿Cómo no voy a saber el himno de mi país?
    E: ¿A qué época hace referencia?
    En: Pues a cuando los castellanos invadieron Cataluña, bajo Felipe V.
    E: En realidad fue bajo Felipe III, 50 años antes. ¿Sabe cuántos habitantes contaba Barcelona antes de Felipe V?
    En: Y yo qué sé. ¿2 millones?
    E: No, 37.000 habitantes. ¿Y a finales del siglo XVIII?
    En: Pues muchos menos. Me imagino que nadie querría estar bajo el yugo castellano.
    E. Subió a los 125.000
    En: ¿Vd. qué pretende? ¿Convencerme de algo?
    E: Sólo le aclaro las respuestas incorrectas. Volvamos a Macià, pues en el siglo XIX parece que no pasó gran cosa, ¿no?
    En: ¿Cómo que no? ¿Y la Renaixença qué? ¿Y Jacinto Verdaguer qué?
    E: Efectivamente. ¿Qué motivó la Renaixença?
    En: Pues la recuperación del catalán que había caído en desuso por imperativo legal.
    E: También gracias a la revolución industrial, ¿no? Barcelona pasó de 125.000 habitantes en 1800 a 250.000 en 1877. Mucha mano de obra venía del resto del Estado.
    En: Sí, claro. También pasó en los años 60, ¿y qué?
    E: Unas últimas preguntas para terminar. Macià. ¿Por qué dice Vd. que es el padre de la nación catalana?
    En: Pues porque proclamó la República catalana,¿no?
    E: ¿Y cuánto duró esa República?
    En: Yo diría que algún tiempo…
    E: Sí, exactamente 3 horas.
    En: Bueno, pero Companys sí proclamó nuestra independencia. Creo que fue en 1934.
    E: Companys proclamó el Estat Catalá en 1934 dentro de la República Española. Pero al poco tiempo fue encarcelado por delito de sedición.
    En: O sea, ¿que tampoco fuimos independientes entonces?
    E: Pues no. Otra pregunta. ¿Qué opinión le merece Adolfo Suárez?
    En: Es el que trajo la democracia a este país.
    E: ¿A qué país?
    En: He querido decir al Estado español. Y nos devolvió la Generalitat. Un buen tío, sin duda.
    E: ¿Y el rey Juan Carlos?
    En: Todavía me acuerdo cuando nos habló en catalán en el Palau Sant Jaume. Le debemos mucho a ese señor. Y tiene a una hija viviendo aquí, no se le olvide.
    E: ¿Y Tarradellas?
    En: Este sí fue grande. Recuerdo cuando dijo: Ciutadans de Catalunya, ja soc aquí!
    E: Buena memoria. ¿Y recuerda cómo terminó su discurso cuando proclamó el Estatut de Sau?
    En: Pues debió decir: Visca Catalunya lliure!
    E: Lo que dijo fue: Visca Catalunya! Visca Espanya!
    En: No fastidie.
    E: ¿Cuál es su artista preferido?
    En: Salvador Dalí, sin duda. Un gran genio y de Figueras, oiga. Un gran catalán.
    E: ¿A quién cree que dejó Dalí su legado al morir, a Cataluña o al Estado español?
    En: A Cataluña, como no podía ser menos.
    E: Pues no, se lo dejó al Estado español.
    En: Me está Vd. dejando a cuadros.
    E: En sus últimos días, Dalí pedía sin cesar que le pusieran una música muy particular. ¿Recuerda cuál era?
    En: Alguna sardana supongo. O Els Segadors quizá.
    E: Pues no. El himno de España.
    En: Pedazo de c… ese Dalí.
    E: Vamos terminando. Dígame, ¿le gusta el fútbol?
    En: Sí, claro. Soy del Barça.
    E: ¿Le gustaría que el Barça dejara de jugar la liga española y jugara contra el Sabadell o el Lleida?
    En: Eso no es posible. Una liga sin un Barça-Madrid no sería una liga. Para nosotros es el partido del año.
    E: Pero es una liga española…
    En: Ya, pero siempre ha sido así, ¿no? Le repito que hay cosas que no deben cambiar.
    E: ¿Es favorable a una selección catalana de fútbol?
    En: Sí, por supuesto.
    E: ¿Ha ido alguna vez a ver a la selección catalana?
    En: Sí, fui a ver a Brasil una vez.
    E: ¿A Brasil o a la selección catalana?
    En: Es Vd. un poco quisquilloso. Fui a ver a Catalunya porque jugaba Brasil.
    E: ¿Y alguna vez más?
    En: No, es que los partidos caen en malas fechas.
    E: Ya. ¿Y recuerda Vd. quién eliminó a España en el último Mundial?
    En: Sí, Corea en cuartos. Como siempre. Pero ese partido nos lo robaron, ¡eh!
    E: ¿Nos lo robaron? ¿A quiénes?
    En: Joder, a los nuestros, a los del Estado o como quiera Vd. llamarnos.
    E: ¿Se ha emocionado alguna vez viendo un partido de España?
    En: Pues siendo sincero, sí. El día del 12-1 a Malta. ¿Y quién no se emocionó ese día?
    E: Dos últimas preguntas. ¿Le parecería bien que el resto del Estado pusiera aranceles a los productos catalanes si Cataluña se separara?
    En: Eso no lo pueden hacer. A mí me destrozarían el negocio porque tengo muchos clientes en el resto del Estado.
    E: ¿Y si sus hijos no pudieran aprender castellano?
    En: Que no. Que eso no va a pasar. Oiga, que yo quiero que mis hijos sigan con el negocio el día de mañana. Que viene desde los tiempos de mi abuelo… Si no aprenden castellano, ¿cómo se van a entender con los clientes?
    E: Pues con esto hemos terminado. Muchas gracias por su colaboración.
    En: Oiga y según esto, ¿soy un buen catalán?
    E: Siento decirle que no. Es un Vd. tan español como el que más. Y además está en contra del Estatut.
    En: Pero ¿qué me dice? ¿Por qué?
    E: Pues porque tiene familia castellano parlante, es bilingüe, lee los periódicos en castellano, hace negocios con españoles, quiere que sus hijos aprendan castellano, prefiere el resto de España al extranjero, conoce muy poco de la historia catalana, no está dispuesto a perderse un Barça-Madrid, se emociona cuando España gana, considera que los catalanes y los españoles tienen costumbres parecidas y se confiesa admirador de Fernando el Católico, el Rey, Dalí o Tarradellas que eran o son españoles. Y también dice que hay cosas que no deben cambiar.
    En: Y entonces, ¿qué hay de mi nación catalana?
    E: Eso es un cuento chino que le han contado a Vd., como bien ha visto.
    Por cierto, no soy de la Generalitat sino de la Universidad de Cambridge, que me pagan mis padres, y estoy haciendo mi tesis sobre “Mitos de las naciones perdidas en la noche de los tiempos”. Y no soy catalán, pero sabiendo castellano, francés e italiano, el catalán lo aprendí en cuatro lecciones…

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