Hay políticos verdes. Me acabo de enterar. En Cataluña han organizado un boicot contra una cantante israelí. En España, el antisemitismo (así como el antiamericanismo) es profuso y los políticos socialdemócratas, nacionalistas e izquierdistas de diversa suerte, son adoradores de Hamás, el grupo terrorista que suele refugiarse en hospitales y escuelas para después culpar a Israel de matar civiles.

También adoran ¡faltaría más! al chimpancé presidente Chávez y a Gadafi. A este último genocida lo adora tanto la derecha como la izquierda; basta que enseñe un pozo de petróleo para que los políticos españoles de cualquier signo se bajen los pantalones y adopten la pose adecuada. Curiosamente, esto también pasa con el chimpancé Chávez. Se saca un nuevo yacimiento de gas natural de la manga y hasta el Rey que antes lo mandó a callar lo recibe y le pide que hable todo lo que quiera. El Rey Repsol es el verdadero monarca.

Pero regresemos al circo.

La cantante israelí había sido invitada por la Generalidad de Cataluña. Del que forman parte los políticos verdes que organizaron el boicot contra la cantante. Pura política catalana. Algo delirante. Todo el chanchullo es por la celebración de alguna solemne fecha patria. La cantante llega, habla en catalán, canta en catalán y hasta pronuncia un discursito justificándose y casi pidiendo perdón a los que la boicotean (y le pagan, que no cantará de gratis).

Un espectáculo espeluznante. Debería de haber cantado en hebreo, o al menos en español, por joder. Y en vez de justificaciones debía haber defendido su derecho a estar en contra de una pandilla de terroristas por muy palestinos que sean. Pero la gente tiene que comer.

¿Cómo catalogar a políticos catalanes que invitan a una artista a cantar en un acto nacionalista-secesionista y organizan a su vez un boicot a la propia artista que invitan? ¿Payasos? ¿Tarados? ¿Irresponsables? ¿Descerebrados? ¿Sandios? ¿Patanes? ¿Zoquetes? ¿Zascandiles?

Elijan ustedes.

Por otro lado, no crean que esa muestra de fantocheo institucional fue la estrella del animado fin de semana que acaba de concluir. Tuvimos además lo del referendo por la independencia en un minúsculo pueblo de Cataluña y las estimulantes pintadas aparecidas en otro minúsculo pueblo:

¡¡¡Un xarnego, una bala!!!

Vaya, que nadie diga que no progresa la política lingüística y la construcción nacional.

Un charnego, una bala.

Para el que no lo sepa charnego es como el nigger de los del KKK americano, pero se refiere a los nacidos fuera de Cataluña que viven en Cataluña. Un charnego, una bala. Qué bien, la Patria los contempla orgullosa.

Ya imaginarán ustedes lo que dirá la próxima pintada contra nosotros, los sudacas. ¿Dos balas? ¿Tres balas?

El único que no se da cuenta del camino emprendido por gran parte de la clase política catalana es el Gobierno español. El resto de los humanos, comprendemos que ese camino sólo puede llevar al odio y a la violencia. En una o dos generaciones el lavado de cerebro que se lleva a cabo en las escuelas rendirá su fruto y entonces…

Entonces… ya Zapatero no será presidente. Así que… ¿qué le importa eso a Zapatero?

Juan Abreu es escritor y autor del blog Emanaciones.