Jordi Pujol y Artur MasEl 80% de las empresas que aportaron ayudas económicas a la Fundación Trias Fargas, vinculada a Convergència (CDC), durante los últimos años de pujolismo, obtuvieron a corto plazo jugosos contratos de la Generalidad, concesiones administrativas o recalificaciones de terrenos.

Según ha publicado este viernes El País, las cifras que la propia fundación depositó en el registro autonómico de fundaciones, así lo demuestran.

Entre 2002 y 2005, 34 empresas aportaron dinero a la Fundación Trias Fargas, además de las dos fundaciones presididas por Fèlix Millet, la Puig y la del Orfeón Catalán. 28 de estas empresas donantes se vieron beneficiadas por decisiones del Gobierno de Jordi Pujol, con Artur Mas de consejero Jefe.

La mayor parte de las donaciones procedían de constructoras de obra pública con contratas del Gobierno autonómico, de laboratorios farmacéuticos proveedores del departamento de Salud o de compañías que prestaban servicios a la Generalidad.

Entre 2002 y 2005 las donaciones particulares a la Fundación Trias Fargas ascendieron a 2,1 millones de euros, la mitad procedentes de empresas constructoras de obra pública. Muchas de estas empresas vieron reducidos sus contratos con la Generalidad con la llegada del tripartito.

Entre las empresas citadas por El País destacan Applus (entonces del grupo Agbar), RVSA, Catalana Occidente, Motorsol, Autolica, FCC, Copisa, Comsa y Rehac.