RevistaWeb

‘Después de proclamar por todo lo alto la tontería de que el Estatut es una norma jerárquicamente superior a la Lofca, las formaciones que integran el tripartito catalán se han tenido que enfrentar con la realidad’

[&hellip

Redacción
Lunes, 16 de noviembre de 2009 | 09:30

Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB, el 14 de noviembre de 2009 en La Vanguardia:

‘Después de proclamar por todo lo alto la tontería de que el Estatut es una norma jerárquicamente superior a la Lofca, las formaciones que integran el tripartito catalán se han tenido que enfrentar con la realidad: no hay relación de jerarquía entre la Lofca y el Estatut, sino de competencia y la norma estatutaria no puede escapar a los mandatos de la ley orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas aunque quiera, porque así lo dice el artículo 157.3 de la Constitución. Algo tan elemental que si un alumno de primero de Derecho no lo sabe se le suspende’.

5 Comments en “‘Después de proclamar por todo lo alto la tontería de que el Estatut es una norma jerárquicamente superior a la Lofca, las formaciones que integran el tripartito catalán se han tenido que enfrentar con la realidad’”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. Víctor - Lunes, 16 de noviembre de 2009 a las 09:53

    Así nos luce el pelo. A un alumno de primero de derecho se le suspende por no saber eso. Pero los nacionalistas no entienden de normas, están en el monte y les cuesta bajar, aunque al final por suerte lo han hecho esta vez, no sin antes haber dado rienda suelta al victimismo.

  2. Víctor - Lunes, 16 de noviembre de 2009 a las 09:56

    Vale la pena leer el artículo entero:

    La Vanguardia el 14/11/2009

    Francesc de Carreras: ‘La ineptitud’
    Tras proclamar la tontería de que el Estatut está por encima de la Lofca, el tripartito se enfrenta a la realidad.

    El fatal recorrido que inició la política catalana al pretender que un nuevo Estatut de Catalunya reformaría, de hecho, la Constitución sigue su curso de tropiezo en tropiezo.

    A la espera de la sentencia del Tribunal Constitucional, vamos conociendo algunos de sus adelantos, no por las filtraciones de las que no hay que fiarse mucho, sino por las dificultades de legislar, en Barcelona y en Madrid, de acuerdo con lo que habían prometido los principales propagandistas catalanes del Estatut. Es el caso de la ley de Educación de Catalunya y de la actual reforma de la ley orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (Lofca).

    El caso de la ley de Educación está adquiriendo aires de sainete. El Partido Popular ha interpuesto recurso de inconstitucionalidad contra tres aspectos claramente inconstitucionales. Pero el recurso del PP, desde el punto de vista de los partidos que han aprobado la ley, refuerza su legitimidad catalana: ya se sabe, en el imaginario nacionalista, el PP es un partido anticatalán. Pero lo cierto es –y esto ya hace más daño– que también ha impugnado la ley el Gobierno aunque, la legislación se lo permite sólo a él, defiriendo seis meses la interposición del recurso a la vista del resultado de las negociaciones con la Generalitat.

    En Catalunya se ha querido esconder la impugnación del Gobierno porque políticamente hace mucho más daño que el recurso del PP. Pero ambas posiciones, la del PP y la del Gobierno Zapatero, son las mismas y lo importante no es esa miserable tercera hora de catalán que se incumple desde hace años, sino que es de mucho más calado, ya que afecta transversalmente al reparto de muchas competencias y a la estructura de la función pública. El conseller de Educació, Ernest Maragall, dice que está dispuesto a hablar con el Gobierno, pero que no cambiará ni una coma. Ciertamente, una buena manera de iniciar una negociación política.

    En cuanto a la reforma de la Lofca, todavía en tramitación parlamentaria pero con una previsible aprobación final, exagera naturalmente CiU al decir que el Estatut ha sido asesinado políticamente, aunque algo de razón tiene.

    Después de proclamar por todo lo alto la tontería de que el Estatut es una norma jerárquicamente superior a la Lofca, las formaciones que integran el tripartito catalán se han tenido que enfrentar con la realidad: no hay relación de jerarquía entre la Lofca y el Estatut, sino de competencia y la norma estatutaria no puede escapar a los mandatos de la ley orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas aunque quiera, porque así lo dice el artículo 157.3 de la Constitución. Algo tan elemental que si un alumno de primero de Derecho no lo sabe se le suspende.

    Dicen que los partidos catalanes quieren acabar con la corrupción. Cuando terminen este arduo trabajo también deberían ir pensando en acabar con la ineptitud.

    Francesc de Carreras Serra, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona (U.A.B.)

  3. Josep - Lunes, 16 de noviembre de 2009 a las 12:22

    Dice muy hábilmente el Sr. de Carreras: “Dicen que los partidos catalanes quieren acabar con la corrupción. Cuando terminen este arduo trabajo también deberían ir pensando en acabar con la ineptitud.”

    ¡Totalmente de acuerdo Sr. de Carreras!

    Pero, yo tengo la sospecha de que a la clase política catalana, lo de la “ineptitud” ya le va muy pero que muy requetebién que siga y que aumente…

    A día de hoy, es “gracias a la ineptitud de tantos ciudadanos” que la sociedad está aletargada, adormecida, viviendo en una sensación de éxtasis los acontecimientos mas bochornosos jamás imaginables por una moderna democracia. ¡La corrupción de sus políticos!. ¡Las mentiras mas indecentes! ¡Y la desdicha de ser dirigidos por mediocres para peligro de sus vidas!

    Y, el pueblo continúa “extasiado y sedado” con la necesaria ineptitud como para no levantarse ante sus políticos nacionalistas y escupirles cuán culpables son ellos, por crear una sociedad dividida, enfrentada en el odio y lejos de subir a lo más alto, seguir viviendo del cuento que el catalanismo ha creado para mal de los ciudadanos de bién.

    Esa cangrena, no tiene fín… Tiene una lamentable agonía muy larga a tenor de lo visto por las declaraciones de la casta catalanista, y pocos visos de desaparecer a menos que alguien, realmente logre activar a los ciudadanos que viven absortos en su “mundo feliz”. Necesario para sobrevivir al mal mayor creado por sus democráticos políticos regionales.

    ¡Malos tiempos! … ¡¡Sin duda peores de lo que soñábamos en otra época!!

  4. LluisC - Lunes, 16 de noviembre de 2009 a las 12:40

    Jo no sé perqué patiu tant per l’Estatut. Es mort i enterrat, no serveix per res de res.
    Qualsevol Estatut que es faci estarà ofegat sempre per la Constitucion dels españols. Així que aquesta vía és completament inútil, és perdre el temps, i ja no ens en queda gaire.

  5. Juanc - Lunes, 16 de noviembre de 2009 a las 22:05

    Lo que si que es una pérdida de tiempo y de recursos total y absoluta, es hacer un Estatut que en cada punto lo que pretende es saltarse la Constitución.
    Se necesita ser payasos y vanidosos.
    El fet diferencial evidente es la estupidez.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada.