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“Nadie duda de que la Generalitat está detrás del texto porque estos periódicos viven del clientelismo. […] Hay que repasar el dinero que todos estos periódicos perciben de la Generalitat y todo queda explicado, estamos ante una sociedad secuestrada y ante una minoría fanatizada”

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Redacción
Viernes, 27 de noviembre de 2009 | 16:39

Aleix Vidal-Quadras, vicepresidente del Parlamento Europeo y ex presidente del PP de Cataluña, en declaraciones el 26 de noviembre de 2009 recogidas por Libertad Digital:

“Las cosas en Cataluña no son normales. Están desafiando abiertamente al Estado y ante esta situación el PP no puede mirar para otro lado, tiene que afrontarlo. No podemos consolarnos con las encuestas, Rajoy tiene que poner orden y hacer un discurso muy serio y muy incisivo para ofrecer a la sociedad una solución.

[…] Nadie duda de que la Generalitat está detrás del texto porque estos periódicos viven del clientelismo. La relación que hay entre los partidos y determinados medios en Cataluña es pura vergüenza. Hay que repasar el dinero que todos estos periódicos perciben de la Generalitat y todo queda explicado, estamos ante una sociedad secuestrada y ante una minoría fanatizada”.

24 Comments en ““Nadie duda de que la Generalitat está detrás del texto porque estos periódicos viven del clientelismo. […] Hay que repasar el dinero que todos estos periódicos perciben de la Generalitat y todo queda explicado, estamos ante una sociedad secuestrada y ante una minoría fanatizada””

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  1. Víctor - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 16:42

    Amén.

  2. Angel - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 17:41

    Vidal Quadras que bien conoces a los que viven de la subvencion,pero a estas alturas todos los catalanes sabemos que se pueden contar por miles que viven de una paga de la generalitat y el unico requisito es ser nacionalista y pasear la bandera de cataluña,por eso no es de extrañar que todos estos salga en su propia defensa porque ven peligrar su sueldo.

  3. Angel - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 18:07

    Ximet,que yo sepa Quadras no despilfarra el dinero publico y lo roba como lo hace Carod Rovira.

    No trato de defender a Quadras porque no tnemos noticas que robe, pero Carod Rovira no se contenta con la paga,sino que nos roba a todos y esto ya es publico.

  4. Alwix - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 18:12

    Vidal Quadras rep subvencions de DENAES y de la FAES. Aquest tambe te el seu iringuito, que alimenten els nacionalistes espanyols. Com el Losantos. Vaya xiringuito que te montat, dient malalts als catalans

  5. fanderubianes - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 18:21

    Sembla que també rebien subvencions del “bigotes”. Si confessa, potser acabaràn a Soto del Real.

  6. Angel - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 18:29

    Alwix,los que nos sentimos españoles y queremos seguir siendo catalanes porque vivimos en cataluña y españoles porque cataluña pertenece a españa no somos nacionalistas españoles,porque españa ya es una nacion.

    Un nacionalista catalan es quien quiere que cataluña siendo una comunidad autonoma de españa,quiere que se tranforme en nacion y por este motivo a quien lucha por esta causa se le llama nacionalista.

    El que cataluña sea o no una nacion solo depende de lo que queramos que sea todos los españoles y como los nacionalistas catalanes saben que la posiblidades son muy pocas porque la mayoria queremos que cataluña siga siendo lo que es,cada dia montan un tinglado creyendo que por eso las leyes cambiaran y las leyes solo cambian en democracia cuando se tiene mayoria.

    Todo el mundo sabe que el estatuto tiene leyes que son anticonstitucionales,lo saben muy bien los directores de los periodicos que han hecho este manifiesto,pero necesitan cobrar la subvencion y por este motivo han dado esta noticia.

    Con la constitucion actual cataluña no puede ser una nacion,esto lo sabe hasta el mas cateto,otra cosa es si reformamos la constitucion.

  7. Ximet - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 18:31

    Hace una semana en el Juzgado de Nules (Castellón), hubo un autentico desfile de directore y empleados de banca, todos llamados a declarar por las causas en las que esta imputado Don VITO, si, Carlos FABRA, presidente de la diputacion de castellon, resulta que Don Vito, tiene mas de cien cuentas bancarias, toda una telaraña.
    hubieron varios cajeros de banco, que coincidieron en la declaracion, diciendo que los ingresos en efectivo, los realizaba el chofer, esta claro, el efectivo lo llevava el chofer.

    Y hoy a salido en la prensa, que Bancaja le ha concedido esta semana un credito personal de 150.000 €, debe ser para comprar la loteria que le toca todos los años….

  8. Angel - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 18:33

    Ximet,la justicia es lenta pero llega.Todas las barbaridades que esta haciendo Carod llegara el momento que tenga que respònder.Otros como hemos visto tenian mucho poder y ya hemos visto que estan en la carcel.

  9. Ximet - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 18:44

    Angel,

    Pues entonces vayamos construyendo carceles, que no van a caber todos los politicos, PP, PSOE, ERC, CIUTADANS, ICV, UPD, PNV, BNG, etc…,

    seguramente los que tu votas deben ser uno iluminados y unos santos, y seguro que son nacionalistas españoles, que no meten mano a nadie, a que si, me lo imaginaba….

    Señor ten piedad!.

  10. Asturiano - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 19:41

    Alejo es catedratico de fisica nuclear,no tiene problemas de trabajo como la mayoria de los politicos catalanes que si les falla la politica si que tendrian que ir al Inem.hay que ser cegado para no ver la diferencia de categoria.Mejor le iria Cataluña con dirigentes con ese Curriculum que con el de los actuales.
    Desde luego con la clase poltica de nivel tan bajo ese hombre es un lujo.Ya lo querria yo para mi Asturias.Y pensar que pagamos los impuestos para que los despilfarren politicos con nivel de estudios y trabajo inexstente o bajisimo y que hay aun gente que este encantada votandoles y menospreciando a los que sabrian invertirlos en nuestro beneficio.Y luego les extraña la crisis y el paro.

  11. DLM - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 19:58

    Algunas personas que participan en este Foro, olvidan la educación y en lugar de argumentar sus puntos de vista, se dedican a insultar. Yo les recomendarian, que sus querencias políticas no les nuble la capacidad de raciocinio; en cuanto a la educación, siempre se está a tiempo de leerse algún manual de buenas conductas.

  12. Mariacruz - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 20:42

    De acuerdo con DLM y con ASTURIANO.

  13. Víctor - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 20:45

    asturiano,

    me has quitado las palabras de la boca, Aleix Vidal-Quadras es uno de los políticos más preparados a nivel de estudios e intelectual que ha dado Cataluña, incluso España.
    Cunado Ximet le acusa de no tener donde caerse muerto demuestra no tener ni idea, pero ni rematada idea.
    Los únicos que no tienen donde caerse muertos son Montilla (bachiller), Benach (jardinero municipal de Reus), Artur Mas (fracasado en la única empresa en que le enchufaron), Joan Tardà (mago para niños en Cornellà) y gran parte de los diputados del catalanismo.

  14. Asturiano - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 20:49

    Ximet la educacion ante todo. Dicho esto no se puede
    dialogar diciendo que se quedo al ser humillado por Aznar porque no tenia donde ir y cuando se te informa que es un cientico destacado con una catedra
    en propiedad sslir con un exabrupto.

  15. fanderubianes - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 21:39

    vidalquadres és un polític que va ser apartat pel propi pp per culpa del seu radicalisme. Sedueix als ultradretans, però espanta als moderats.

    És catedràtic, però no n’hi ha per tant. A cada facultat hi ha un grapat de catedràtics.

  16. andres - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 22:00

    Pues va a ser que no.
    Aznar lo cambió a petición de Pujol, porque de lo contrario no dejaría gobernar al PP.

    Pujol hizo semejante cosa porque veía que el discurso lógico y racional de Aleix hizo subir al PP peligrosamente.
    Al enano le temblaban las piernas cada vez que Aleix cogía un micro.

    A cada chorrada de Pujol, Aleix le emplastaba en la jeta un porrón de argumentos de perogrullo. A cada mentira del dictadorzuelo, Aleix le daba cuatro lecciones de historia.

    Aznar la cagó definitivamente pactando con los genocidas culturales.

  17. mercè - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 22:01

    Vidal-Quadras tiene toda la razón en lo que ha dicho: estamos ante una sociedad secuestrada y una minoría fanatizada que la coarta y domina.
    ¿Quién se ha adherido al editorial? El pesebre. Y se acabó.

  18. S P Q R - Viernes, 27 de noviembre de 2009 a las 22:09

    Aleix,

    totalmente convencido y reproduciré los datos que he recopilado acerca de esta desvergüenza. Tengo más información que debo contrastar antes de pasarla por aquí.

    Ni Juliana ni López se habrían permitido prepara este manifiesto sin que el PSC y especialmente Montilla y sus socios de ERC y de ICV hubieran dado su visto bueno, corregido los detalles más significativos y aglutinar bajo su mandato la difusión del mismo bajo la consigna, “todos a una” y de inmediato.

    Vamos a desvelar la verdad de este embrollo: Enric Juliana no tiene nivel para crear este bodrio. Esto es definitivo. Pero lo que puedo asegurar es que hizo de “negro” como se reconoce a los escribientes que lo hacen al dictado del que sabe lo que quiere decir y como envenenar al lector.

    (Por cierto, los lectores suscriptores de La Vanguardia están con un cabreo monumental porque “su periódico” no debería haber caído tan bajo. La centralita de La Vanguardia no ha dejado de recibir llamadas estos dos días indignadas y Javier Godó callado, seguro que arrepentido y de momento sin dar la cara ni ante su hijo, que manda mucho y quisiera cargarse al Director Antich pero mientras el padre viva o parezca que manda, no podrá hacerlo).

    ¿Quién ha sido el impulsor de este editorial?

    Ya está identificado pero en la oscuridad, como siempre: JOAQUIM NADAL FARRERAS de 61 años, conseller de Política Territorial y Obras Públicas. Ex alcalde de Girona, cargo que ocupó desde 1979 hasta 2002 (nada menos que 23 años).

    Ya tenemos al ideólogo (persona ilusa, soñadora, utópica, según el Diccionario de la Real Academia Española).

    Ahora hay que buscar cómplices, “negros” y figuras a nivel de un prestigioso Notario confuso y contradictorio: Juan-José López Burniol.

    Complices: por casualidad o causalidad (¿?) Joaquim Nadal Farreras, ya identificado en su cargo en la Generalidad es hermano del actual Director de El Periódico de Cataluña que ejerce este cargo desde junio de 2006: Rafael Nadal Farreras. Desde aquí se empieza el puzzle y el contacto con Antich de La Vanguardia y este consulta con Javier Godó que en principio no quiere entrar al trapo. Pero Antich le recuerda lo que se debe a la Generalidad y los ingresos económicos que se reciben anualmente y desde hace muchos años. Ante este argumento accede y se hace cómplice de este bodrio de Editorial. Pero a disgusto y con el pensamiento de que “a la fuerza ahorcan”.

    El “negro” que hace el primer borrador: Enric Juliana que lo entrega para ser corregido por Antich y Rafael Nadal y estos lo pasan a los que de verdad deciden: Montilla, Carod, Puigcercós y es posible que hasta a Benach.

    Desde aquí sale el Editorial para ser editado sin corregir ni una coma y desde la Generalidad se convoca a todos los medios QUE DEBEN PUBLICARLO.

    Y ahora conozcamos al Ilustre Notario de Barcelona, López Burniol:

    Distracción masiva, de Juan-José López Burniol en El País
    Publicado en Economía por reggio el 19 de febrero de 2009

    (..) “Para el Partido Popular la perenne apelación tremendista a la unidad de España -”España se quiebra”- cumple una función aglutinadora, que amplía el ámbito de los que serían sus votantes naturales por razón de intereses. Y, para el Partido Socialista, idéntica función expansiva desarrolla su sostenida revisión de la memoria histórica y su impostada invocación a la laicidad del Estado.
    Son maniobras de distracción de los auténticos problemas, que quedan aplazados y sustituidos en el diario debate político por estas cuestiones, bajo las que ambos partidos enmascaran su auténtico objetivo: la lucha por el poder, con olvido de las reformas estructurales que exigen los intereses generales. Ambos partidos van a la suya. Son en esto, como en tantas cosas, iguales. Con olvido, también ambos, de que -como dijo Roosevelt tras la crisis de 1929- “siempre hemos sabido que BUSCAR EL PROPIO INTERÉS IGNORANDO EL DE LOS DEMÁS ES MALO MORALMENTE; ahora también sabemos que lo es económicamente”. Pronto tendremos ocasión de comprobarlo”.
    Juan-José López Burniol, notario, es miembro de Ciutadans pel Canvi.
    Interesante entrevista realizada por Joan Tapia:
    LA ENTREVISTA 17/1/2008 por JOAN TAPIA en el Periódico.com a Jua-José López Burniol respecto al derecho de secesión de Cataluña)

    Entre muchas preguntas y respuestas encuentro esta contradicción -a mi juicio- con el Editorial que dicen ha participado.

    A una de las preguntas claves de Tapia: ¿Y el Estatut?
-Ese es precisamente el problema del Estatut, que abre la puerta a la relación bilateral. El camino era reformar primero la Constitución y, después, los estatutos. UN ESTATUTO NO PUEDE ALTERAR LA CONSTITUCIÓN.

    Caramba, ¿un Estatuto puede o no puede alterar la Constitución?

    Importante conclusión que contradice el famoso editorial.

  19. Asturiano - Sábado, 28 de noviembre de 2009 a las 12:47

    Yo leo la vanguardia amenudo y desde hace unos años lleva girando hacia el nacionalismo sin pausa.Se ve que es lo que conviene ahora que tambien la Genralitat includo el PSC que es el que ds las subvenciones esta en esa linea.
    El Editorial conjunto en el resto de España nos recuerda las emisoras en el franquismo cuando tenian todas que conectar con Radio Nacional para publicar un parte.Han quedado retratados que en C hay una dictadura mediatica,porque el que paga manda.
    En cuanto el Estatut si reflexionaran un poco los que no son fanaticos nacionalistas se darian cuenta que lo peor que podria pasar para C es que se aprobara.Volaria la Costitucion y pronto veriamos los efectos ,habria que comenzar otra transicion con la gente encrespada en toda España.Ahora hay mucho ciego que no ve mas que lo de su casa.Que si los catalanes estan enfadados,etc etc y pero no saben como estan los demas españoles que somos muchos mas y mas brutos como no se cansan de decir los nacionalistas y que cuando empiece a funcionar eso de que somos dos naciones,que el Iva de lo que vende en toda España se va a C,que los polticos catalanes van a nombrar a sus jueces y mas y mas barbaridades,no quiero pensar las consecuencias todo esto en medio de una crisis economica con millones de parados en la calle.Repito si yo fuera catalan haria un editorial conjunto para rechazar ese Estatut.

  20. pau - Sábado, 28 de noviembre de 2009 a las 20:10

    Els segrestadors de la societat catalana deuen ser els que s,oposen a les votacions per la independència,que no volen l,estatut que la majoria del Parlament de Catalunya va votar.I la minoria fanatitzada deuen ser aquests mateixos segrestadors de la voluntat majoritària.

  21. KAFKA - Sábado, 28 de noviembre de 2009 a las 23:32

    Soy tan catalán como cualquier otro catalán: eso no es motivo de orgullo ni de vergüenza: es un hecho que no tiene la menor importancia. Pero como catalán (y por ende español) digo que ese editorial y el estatut de marras son un modelo de coacción contra la mitad de la población catalana. Y una injusticia también contra el resto de los ciudadanos españoles, pues pretende la no igualdad de los derechos entre todos los miembros de un país.

  22. KAFKA - Sábado, 28 de noviembre de 2009 a las 23:35

    Viene a cuento este artículo de un ilustre de izquieras.

    Cambiar el reglamento y echar al árbitro
    FÉLIX OVEJERO LUCAS 03/11/2009

    Los debates suscitados por la sentencia sobre el Estatuto catalán llevan camino de ocupar más páginas que la sentencia. En lo esencial, pueden reducirse a dos géneros. El primero atañe a los problemas propiamente jurídicos, a lo que dice el Estatuto, a su compatibilidad con la Constitución y, en algún caso, resulte o no compatible, al contenido del Estatuto, porque, conviene decirlo, hay majaderías completamente constitucionales. Una dieta exclusiva de comida basura no está prohibida por la ley máxima.

    El otro debate es de principio. No se discute lo que pueda decir el Tribunal Constitucional, sino su legitimidad para decirlo. En Cataluña sucede cada día. Sin ir más lejos, la pasada Diada, Ernest Benach, presidente del Parlament, sostuvo que “el TC no puede cambiar lo dicho en un referéndum”. Una más de las diversas declaraciones que contraponen “la voluntad nacional de Cataluña”, por utilizar la colosal expresión de Joan Saura, a la interpretación que de la Constitución pudiera hacer el máximo tribunal. La voluntad democrática de los ciudadanos actuales tendría prioridad sobre una Constitución no votada por esos mismos ciudadanos. La democracia, entendida como la voluntad de la mayoría, chocaría con una Constitución que acota el campo de lo que la mayoría puede decidir.

    Parecería que estamos ante un ejemplo de una clásica discusión de los filósofos del derecho: el control judicial de las leyes establecidas por los representantes cercenaría la democracia. Por dos razones, al menos. Porque mediante la Constitución una generación limitaría la voluntad de las siguientes: una “tiranía de los muertos”, en palabras de Jefferson. Las Constituciones, resultado de la voluntad popular, pondrían trabas a la voluntad popular. Nacidas para asegurar a los ciudadanos sus derechos, impedirían a los ciudadanos decidir el contenido y alcance de sus derechos. El control judicial de constitucionalidad añade a este problema otro: la decisión final quedaría en manos de unas personas, los jueces, carentes de legitimidad democrática directa. No sólo eso. Dada la naturaleza inevitablemente abstracta y con frecuencia vaga del texto constitucional, la labor interpretativa del TC, en realidad, equivaldría a una labor legislativa. Un debate, como se ve, de hilván fino. Está lejos de resolverse pero, en todo caso, conviene insistir en que la tesis democrática, que cuestiona la legitimidad de las llamadas “instituciones contramayoritarias” como el TC, cuenta con poderosos argumentos. Bastante convincentes, a mi parecer.

    ¿Es éste nuestro caso? Empecemos por la “voluntad nacional de Cataluña”. Un poco de historia, que no empiece hace 10 minutos, nos remite, antes que a otra cosa, a la “voluntad de los políticos catalanes”. La idea de un nuevo Estatuto es cosa suya. De siempre. Por sus pactos de aquella hora o por lo que fuera, Pujol ya reclamaba su reforma en el instante siguiente a la aprobación del anterior. Cada vez que se acercaban las elecciones. Luego se olvidaba. Era su manera de mantener la tensión política, la letanía del victimismo y de la reclamación permanente insatisfecha, la identidad misma del nacionalismo. Naturalmente, no iba en serio. Como tampoco iba en serio Mas en octubre del 2002, cuando, sobre el horizonte de las autonómicas del año siguiente, volvió a repetir la misma cantinela, esta vez bajo la decoración de un “nuevo” Estatuto. Apenas un par de semanas antes, en el Parlament, ante una propuesta de Carod de reforma del Estatut, Pujol había silbado, alegando que en ese momento era “inviable” y “crearía frustraciones”. Por supuesto, volvió a repetir, la próxima legislatura ya sería otra cosa.
    Para desnudar sus intenciones, y a sabiendas de que el PP y CiU no iban a complicarse mutuamente la vida, PSC, ERC e IC recordaron a Pujol y a Mas que no hacía falta esperar a las elecciones. Maragall insistía en que con el PSOE en Madrid las cosas serían bien diferentes, que entonces sí se podría “cumplir el proyecto catalán y el de todos y cada uno de los pueblos de España, comenzando por el vasco” (EL PAÍS, 24 de octubre de 2002). Muy bonito pero, con las perspectivas electorales de aquellas horas, simple fantasía. A sabiendas. Y es que todos estaban convencidos de que el PP ganaría y, sobre ese trasfondo, el nuevo Estatuto no era más que un entretenimiento electoral. CiU pedía el cielo, el mismo de siempre; eso sí, para después de las elecciones. También como siempre. Y los otros, lo mismo, pero antes, para dejar a cada cual en su sitio, y porque, a qué engañarse, no daban un duro por Zapatero. Acabadas las elecciones, las cosas volverían a donde estaban.
    Nadie creía entonces que el juguete iba a durar mucho más. Porque, a pesar de vivir en el eco de su propia voz, ni los más trastornados ignoraban que tampoco esta vez la vida de verdad se rozaba con sus entretenimientos. Ramoneda lo escribía en aquellos días aquí mismo: “Los catalanes están mucho más preocupados por el trabajo, por las pensiones, por la seguridad, por la inmigración, por la vivienda, por la carestía de la vida, por la sanidad y, en determinados momentos, por el terrorismo (…). Sin embargo, el principal debate que entretiene a la clase política catalana es la reforma del Estatuto (…). Se entiende por parte de la coalición nacionalista gobernante (…). Tampoco es extraño que Esquerra juegue esta carta (…). Es, sin embargo, difícil de comprender que entre al trapo el PSC. ¿A estas alturas todavía, de verdad, creen que necesitan competir en nacionalismo con Convergència i Unió?”. En resumen, voluntad de la clase política.
    La temperatura de “la voluntad nacional” la tomaba una investigación realizada por diversas universidades: entre las autonomías investigadas tan sólo los andaluces se sentían más satisfechos con su nivel de autonomía. A comienzos de 2003, según el CIS, tener un mayor grado de autogobierno sólo preocupaba al 3,9% de los catalanes. Resultados que no se vieron desmentidos tres años más tarde, cuando, después de una campaña de propaganda sostenida y atosigante, lo que se presentaba como la respuesta a las demandas del pueblo catalán recibió el refrendo, sobre el total del censo, del 35% de los ciudadanos, con una participación de menos de la mitad de los ciudadanos, una cifra inferior a la de las elecciones en plena guerra en Afganistán. Por situarnos.

    Sencillamente aquí no hay voluntad democrática enfrentada a la Constitución. Pero no sólo por los esmirriados resultados, sino por razones más fundamentales. No tiene sentido alguno apelar a la democracia, a la mayoría, para contraponer la voluntad de una parte de la comunidad política, los ciudadanos catalanes, a la Constitución, que atañe al conjunto de la comunidad política. Lo mismo vale, con más razón, para el Parlament, que, por lo demás, no ha votado el actual texto. Si acaso, si somos serios al apelar a la democracia, la comunidad relevante, la mayoría a contraponer al TC tendría que ser el conjunto de los españoles. Dicho de otro modo, un refrendo nacional favorable a Estatuto sí que permitiría invocar a la democracia.

    Cuando estas cosas se recuerdan, la argumentación rápidamente cambia de montura, se descabalga de la apelación a la democracia, y se acuerda de “las reglas”, del procedimiento. Pero, claro, el procedimiento, las reglas nos conducen al TC. Lo que no se puede es descalificar lo que, en singular expresión, se llaman “tecnicismos jurídicos” y, cuando flaquea la democracia, cuando votan cuatro y el cabo, invocar los procedimientos y decir “¡ah, bueno, pero ésas son las reglas!”. Una consideración a tener en cuenta también cuando se recurre a un argumento más atendible: la votación del Parlamento español, tampoco clamorosa, por lo demás; en el Senado, por los pelos. Y es que esa votación, como bien lo sabían los parlamentarios, no era una votación final. Todos conocían que quedaba el paso por el TC. Ése era exactamente su voto: un sí, que sabía que no era la última palabra. Los primeros que lo sabían eran los nacionalistas, que han acudido mil veces al TC, cuando no les gustaban las leyes de la mayoría. Con ese reglamento llevan jugando años. Lo que no vale es querer cambiarlo a mitad del partido y echar al árbitro para que cambie el resultado. Podemos discutir el TC, pero de frente, no cuando nos disgusta lo que dice. Pero, francamente, no creo que los nacionalistas, confesos o vergonzantes, estén muy dispuestos a jugar en serio a la democracia.

    Félix Ovejero Lucas es profesor de Ética y Economía de la Universidad de Barcelona. Su último libro es Incluso un pueblo de demonios (Katz).

  23. KAFKA - Sábado, 28 de noviembre de 2009 a las 23:37

    Perdón, no lo he dicho. El artículo se publicó en El País el 03/11/2009.
    Saludos

  24. OLÉ - Domingo, 29 de noviembre de 2009 a las 15:43

    ALEJO , amigo, VUELVE A BARCELONA POR FAVOR ¡¡¡¡ Te queremos ¡¡¡¡ Te necesitamos como agua de Mayo ¡¡¡¡ Este señor, Alejo, persona CULTIVADA (no como el Montilla), sube el nivel de los polítocos cada vez que habla. Además el SOLO es capaz de duplicar los resultados del PP en Cataluña, con seguridad duplicaría los resultados de que obtendrá Alicia Sánchez-Camacho.
    En fin, sin Alejo, UPyD y Ciudadanos seguirán creciendo.

    Olé

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