La Miranda

La soledad de los disidentes

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Carina Mejías
Martes, 8 de diciembre de 2009 | 23:51

Así titulaba la profesora Edurne Uriarte un excelente documento publicado por la fundación FAES sobre la libertad, y aunque su análisis tiene un alcance internacional, quiero traer a colación algunas de sus afirmaciones que bien pueden aplicarse a la actual situación que vive hoy Cataluña.

Decía la profesora Uriarte que ‘la democracia se ha extendido con una constante progresión en todos los continentes en las últimas décadas. Y la principal razón de ese avance, es la atracción por la libertad. Pero también afirma que el presente, arroja muchos puntos oscuros y algunos argumentos para el escepticismo en esas democracias supuestamente libres. Incluso en democracia, pueden darse disidencias que son habitualmente débiles y minoritarias, reprimidas por el silencio, sociedades moduladas por el miedo donde el defensor de la libertad se ha convertido en un disidente, en un apestado social”.

Cataluña es un buen ejemplo de ese claroscuro de la democracia, un lugar en el que la disidencia, paga con la exclusión, es marginada, o tachada de extremista y siempre silenciada por el apabullante rumor del discurso único que lo invade todo y con el que se ejerce una sutil coacción.

Así lo hemos vivido estos días, quienes no nos hemos querido sumar al editorial escrito al dictado político, quienes no han querido renunciar a la libertad informativa, quienes se niegan a la imposición en nombre de una supuesta mayoría, quienes no están dispuestos a renunciar a exigir su libertad.

La soledad de los disidentes se palpa a diario en Cataluña. Todos ellos saben que serán señalados, silenciados y condenados a vagar en las márgenes del cordón sanitario excluyente, que serán condenados sin juicio como anticatalanes, pero aún así, están dispuestos a rebelarse contra el totalitarismo disfrazado de democracia y a defender su libertad.

La libertad de un diario para actuar al margen del dictado político que lo señalará como miembro de la caverna mediática. La libertad de un grupo económico que se desmarca de la presión ejercida para que asuma la reivindicación política bajo la amenaza de ser tachados de disidentes. Una organización de inmigrantes que vence el miedo a no asumir los acuerdos políticos preestablecidos, ante la sutil amenaza de perder la subvención que les permite subsistir. La libertad de un grupo de profesionales liberales que no se someten a los dictados políticos de manera servil, porque saben que van en contra de las leyes y que subvierten el Estado de derecho al que prometieron defender. La libertad de una asociación de jóvenes que discrepan del discurso único y cuyos actos se ven sistemáticamente boicoteados, y son calificados de extremistas por defender la nación a la que pertenecen.

Unos padres que vencen el miedo a exigir la lengua de escolarización de su hijo porque se sabrán sólo ante la exigencia y recibirán como consecuencia el aislamiento y la marginación. La soledad de un club deportivo que no quiere hacer del deporte un instrumento de reivindicación política.

Son las voces de la libertad convertidas en disidencia, en discrepancia, en inconformismo y cada día somos más.

Decía Burke que para que triunfe el mal solo hace falta que los hombres buenos no hagan nada. Pues hagámoslo.

Cada día somos más y estoy convencida de que cuando la gente tenga la oportunidad de elegir entre vivir con miedo o vivir sin miedo y en libertad, elegirá vivir en libertad, exigirá sus derechos, hará respetar sus tradiciones, sus religiones, sus costumbres, sus diferencias y no bajo los dictados del discurso único.

Sólo necesitamos la determinación para conseguirlo, somos muchos los que queremos espantar ese miedo que les hace a ellos cada día más poderosos. Será entonces cuando Cataluña saboreará la verdadera libertad.

Carina Mejías es diputada del PP en el Parlamento autonómico de Cataluña, también se la puede leer en su blog personal.

12 Comments en “La soledad de los disidentes”

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  1. Carlos - Miércoles, 9 de diciembre de 2009 a las 14:16

    Montilla, aprende majete. Bueno, es imposible que semejante mediocridad alcance a entender este artículo. Habría que resumirlo en un lenguaje más llano, más de andar por casa.

  2. desde el sur - Miércoles, 9 de diciembre de 2009 a las 14:32

    Ya, entiendo, es muy facil, ese día llegara cuando democraticamente los ciudadanos con derecho a voto, en las elecciones al parlamento, voten mayoritariamente al PP o Ciudadanos, mientras tanto, hay que respetar lo que quiere la mayoria y precisamente la mayoria hoy, no quiere lo que el PP y Ciudadanos defienden.

    Los Ciudadanos tienen el poder de cambiar con su voto a los gobiernos, y hay que tener claro que los que no votan, no cuentan para nada.

  3. DLM - Miércoles, 9 de diciembre de 2009 a las 14:46

    No estoy de acuerdo Carlos, lo que hay que cambiar no es la redacción de este texto, lo que habría que cambiar es a Montilla y a tantos que hay como el.
    Lo he leído esta madrugada a la hora de mi primer café y creo que merece la pena analizarlo y aportar lo que cada uno buenamente pueda a un debate que plantea Carina y que pienso tiene mucho que comentar. De entrada diré que no afecta únicamente a Catalunya, aunque sea lo que más de cerca nos toca. Como siguiente paso, me permito puntualizar que lo que tenemos en España no es realmente una Democracia pensada y estructurada para los Ciudadanos; lo que aquí se ha construido es una democracia para los políticos y un sector muy determinado de la Sociedad. Más adelante continuaré, en otro momento en que disponga de más tiempo, pero quería dejar ” este introito ” que resume mucho lo que pienso.
    Saludos y hasta más tarde.

  4. Alwix - Miércoles, 9 de diciembre de 2009 a las 16:57

    Los disidentes somos los indepdententistas.

  5. Carlos - Miércoles, 9 de diciembre de 2009 a las 17:35

    Se lo comentaré a Carina in person.

  6. Carlos - Miércoles, 9 de diciembre de 2009 a las 17:50

    Me lo he leído. En todo caso lo realmente injusto es el concierto vasco y navarro. Lo otro puede estar sometido a discusión sobre la solidaridad y otros valores que los estrictamente económicos. Dicho sea con todo el respeto del mundo.

  7. sticoAngel - Miércoles, 9 de diciembre de 2009 a las 18:04

    Esta claro que el nacionalismo en cataluña esta imponiendo su ideologia y de momento no existe respuesta por parte del gobierno.

    Tenemos una constitucion y el nacionalismo la interpreta como le va bien para sus intereses poniendo leyes y en aquellas que les piden que no son constitucionales miran de no acatarlas.Esto supone un problema,porque mucha gente ve que desde las instituciones no se les defiende y se sienten indefensos,porque no funciona el estado de derecho.

    Tenemos un partido socialista que por mantener su sillones,miran hacia otro lado,incluso promocionando a los grupos nacionalistas con el fin de obtener sus votos.

    Algo no funciona cuando unas minorias,que forman mayoria en unos puntos de españa,imponen a la mayoria su ideologia y esto es lo que sucede en cataluña.

  8. Víctor - Jueves, 10 de diciembre de 2009 a las 20:36

    Gracias por el artículo.

  9. Juan Garriga - Viernes, 11 de diciembre de 2009 a las 12:29

    Gran artículo, Carina. Gracias por plasmar la realidad Catalana, con tanta valentía y realismo!

  10. BacdeRoda - Lunes, 14 de diciembre de 2009 a las 18:29

    Gracias Cagina; con gentuza como tú, cada vez somos más los independentistas en Catalunya!!!!

  11. Carlos - Lunes, 14 de diciembre de 2009 a las 18:36

    BacdeRoda

    Qué ingenio con el cambio de nombre ¡¡ No habíamos caído. No tienes otros argumentos más que el insulto? Hoy debes estar muy jodido y por eso te ha salido esa mala baba.

  12. DLM - Martes, 15 de diciembre de 2009 a las 06:57

    BacdeRoda.
    Supongo que después de horas de profundo análisis y meditación ha llegado Vd. a esa conclusión tan cargada de odio y mala educación. Es de desear que, ejemplares como Vd., sean una minoría por el bien de Catalunya.

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