Crónicas desde Kakania

Tengo una carta para ti

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Jordi Cañas
Sábado, 16 de enero de 2010 | 03:47

Hasta hace unos cuantos días en España las cartas de extorsión solían tener como remitente las diferentes bandas terroristas que han recorrido la historia de nuestro país y como destinatarios a empresarios y profesionales liberales con supuestos recursos económicos. El argumento y esquema de esas misivas era siempre el mismo: un grupo se erigía en el depositario de la razón política y solicitaba apoyo para la consecución de sus objetivos, todo ello sustentado en una amenaza que advertía de que, de no colaborar con la causa, los receptores deberían atenerse a las consecuencias.

A principios de este mes de enero nos enteramos que el presidente de la Generalidad había enviado una carta a más de 200 instituciones para coordinar una respuesta unitaria ante los previsibles ajustes que el Tribunal Constitucional impondrá al Estatuto de Cataluña. Continuaba así el presidente autonómico con esa nueva fase de su estrategia de acoso y coacción a los miembros del Tribunal Constitucional iniciada con el editorial conjunto que 12 diarios catalanes publicaron en defensa del Estatuto de Autonomía. Un editorial dictado desde el entorno de Montilla con la intención de trasladar a los magistrados del tribunal una falsa imagen de unidad de la sociedad civil catalana frente a una futura sentencia que “constitucionalizase” los preceptos inconstitucionales de esta ley orgánica.

Estas 200 cartas, como aquellas otras cartas de extorsión, se dirigen a sus destinatarios para proponerles apoyar una ilegalidad con la intención de alcanzar un objetivo político. Estas, como aquellas, utilizan una amenaza sutil para instar al delito. Pero las enviadas por Montilla tienen además una connotación, si cabe, de carácter más mafioso, porque exigen veladamente a sus destinatarios devolver los favores recibidos del poder. Ser sociedad servil en Cataluña tiene esas obligaciones: mostrar apoyo al patrono cuando este lo solicita. Montilla pide con estas cartas, de forma directa, que el dinero y favores recibidos por esas entidades sean devueltos en forma de apoyo político público. Y lo hace sin ocultarse. La unidad de acción de la sociedad civil comprada a golpe de subvención y de prebenda.

Todos los remitentes de cualquier tipo de carta de extorsión coinciden en sus intenciones delincuenciales. Unos las manifiestan de una forma clara y otros las ocultan tras la legitimidad que les da ser representantes públicos. La gravedad del comportamiento de los segundos es lógicamente mayor. Porque cuando un servidor público utiliza contra una institución democrática la amenaza, la coacción y el chantaje, deja de serlo, abandona esa categoría para convertirse en un delincuente. Pero no en uno vulgar, sino uno de una calaña especialmente abyecta.

La carta de Montilla en la que se insta a dar “una nueva respuesta política y cívica, clara y unitaria” ante el fallo del Tribunal Constitucional, es un ejemplo más, de la actitud de acoso, amenaza y coacción que la Generalidad de Cataluña, su presidente y los partidos nacionalistas -incluyendo al PSC-, llevan sometiendo al máximo tribunal y con él a toda la democracia española durante los tres últimos años. Una actitud propia de aquellos que no creen en la democracia y añoran y anhelan un régimen autoritario.

A raíz de la carta, el presidente de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, Alfonso Guerra, tacho de “increíble” que el presidente de la Generalidad, José Montilla, hubiera enviado una misiva reclamando una respuesta unitaria en caso de que el Tribunal Constitucional constitucionalice el Estatuto cuando aún el Alto Tribunal no ha dictado sentencia, ni se ha pronunciado. “Los políticos allí están un poco en la estratosfera”, sentenció. Más allá del adecuado análisis del hecho, el ex vicepresidente del Gobierno cometió tres equivocaciones en sus afirmaciones. Primero, que sea increíble que Montilla amenace al TC, porque en Cataluña ha dejado de ser increíble que determinados partidos y administraciones incumplan la ley y acosen al Estado de derecho. Segundo, porque no son todos los políticos catalanes los que no tocan de pies en el suelo, los representantes de Ciudadanos sí lo hacen, y son los únicos que denuncian permanentemente las amenazas contra nuestra democracia. Y tercero, que los políticos socialistas y especialmente sus compañeros de partido catalanes no están en la estratosfera, porque todos ellos están directamente en la luna.

Aunque, a lo mejor, lo que Guerra ya sabe es que los socialistas catalanes han dejado de formar parte del proyecto socialista español. El primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla, respondió a esas afirmaciones diciendo que Alfonso Guerra (y Joaquín Leguina) eran periféricos y anecdóticos en el socialismo español, y que ambas figuras representaban el pasado. Solo espero y deseo que cuando lleguen las próximas elecciones autonómicas, y los señores del PSC saquen a pasear por el cinturón rojo barcelonés a otro de los referentes del pasado socialista para recoger los votos del PSC, tenga el coraje de decirle a los asistentes de sus mítines que Felipe González es también una figura periférica, anecdótica que representa el pasado del socialismo español. No creo que lo haga. Su chulería caduca cuando llegan las campañas electorales. Saben que necesitan esos votos aportados por el socialismo español, que después traicionan con sus políticas nacionalistas, para mantenerse en el poder. Su prepotencia acaba cuando se pone en peligro su poltrona. Y afirmar que González y Guerra son el pasado y Montilla y Zapatero el futuro del socialismo no les daría muchos votos. Supongo.

Montilla decía en su carta: “La unidad nos hará fuertes”. Lo único que deseo fervientemente es que la coacción no les haga impunes.

Jordi Cañas es secretario de Comunicación y portavoz de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, también se le puede leer en el blog del portavoz de Ciudadanos.

14 Comments en “Tengo una carta para ti”

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  1. Josep Pons - Domingo, 17 de enero de 2010 a las 01:22

    Con esta carta, Montilla ha revelado su actitud y comportamiento mafioso a quienes aún no le conocían. En su época de alcalde de Cornellá ya aprendió este tipo de comportamientos, y ahora como President de la “Cosa Nostra” los ejerce apoyándose en el férreo control del aparato del PSC.

  2. Pedro Márquez - Lunes, 18 de enero de 2010 a las 00:20

    Cañas tiene razón. La coacción de Montilla no tendría que quedar impune. Cataluña necesita libertad y no nacionalismo. Adelante C’s!!

  3. Carmen Miranda - Lunes, 18 de enero de 2010 a las 01:00

    En otros países, a cualquiera que hubiera hecho esto le habrían juzgado y condenado por desacato e insumisión legal. Montilla es un chantajista. Los catalanes no nos merecemos un presidente que amenaza a las instituciones y chantajea a sus ciudadanos.

  4. LluisC - Lunes, 18 de enero de 2010 a las 08:06

    “desacato e insumisión legal????.”
    Si son legals, s’han de jutjar???

  5. Toni - Lunes, 18 de enero de 2010 a las 08:35

    Menos mal que tenemos y tendremos a Ciudadanos en el Parlament. La única opción progresista no nacionalista.

  6. Josep Solé - Lunes, 18 de enero de 2010 a las 09:06

    Es lamentable e insultante la deriva del PSC, pero también el silencio del PP.
    Por suerte, como ya dice Toni, tenemos a C’s en Cataluña, con más fuerza que nunca (solo hay que ver su presencia en medios, sus propuestas en el Parlament, sus declaraciones, sus acciones que no duda en salir a la calle para denunciar las injusticias del nacionalismo…).
    Los catalanes nos podemos sentir más que afortunados que haya en Cataluña un partido no nacionalista que nos da voz en el Parlament y en los medios, gente como el Sr. Cañas son imprescindibles en Cataluña, por ello, tienen todo mi apoyo por ser la única voz que denuncia sin complejos al nacionalismo y sale a la calle sin miedo.
    Gracias Sr. Cañas, gracias C’s por ser los únicos con la ideas claras y ser la única voz no nacionalista en Cataluña, porqué del PP o el PSC no se puede esperar nada.

  7. lololo - Miércoles, 20 de enero de 2010 a las 18:29

    quiero tener descendencia con Cañas, insemíname o gran dios de la berborrea!!!

  8. Lydia - Miércoles, 20 de enero de 2010 a las 22:24
  9. Pepa - Jueves, 21 de enero de 2010 a las 11:55

    Hace mucho que deje de votar a PSC. Ya no son socialistas, sino proindependentistas en potencia. Lo de la carta me parece una burla. Cañas, muy bien. Ciudadanos puede ser una buena opción, estoy cada vez más convencida.

  10. Cora - Jueves, 21 de enero de 2010 a las 13:59

    Es increíble que tengamos que leer artículos que hablan de cartas indignantes, cartas de extorsión al más puro estilo mafioso y caciquil, con esa mezcla de cariño fingido y mano en alto. Pero lo más sangrante es tener que reconocer que el autor de esas cartas “anda suelto” y encima gobernando por ahí… ¿hasta cuándo lo vamos a permitir? Sólo espero que la democracia le dé a este tío lo que se merece, pero un palo bien fuerte.

  11. Joan - Martes, 26 de enero de 2010 a las 13:27

    Cada día me doy más cuenta de que el partido al que usted representa es el único que nos puede sacar de esta locura nacionalista. Les felicito por el trabajo que llevan realizando todos estos años.

  12. Carme - Lunes, 1 de febrero de 2010 a las 12:18

    Yo quiero saber los nombres de los tipos que escribieron las cartas. ¿ Son industriales, comerciantes ?. Lo digo para empezar a boicotear sus productos.

  13. J. Madison - Martes, 2 de febrero de 2010 a las 20:47

    Hay que felicitar a Jordi Cañas por el correctivo que ha propinado a un individuo afectado de paranoia llamado Santiago Espot en el programa “Catalunya Opina” del Canal Català. Dicho personaje ha confesado ser el responsable de las multas lingüística a comerciantes. Su organización es Catalunya acció. Un acto realmente repugnante.

  14. Lydia - Miércoles, 3 de febrero de 2010 a las 15:57

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