La Miranda

A propósito de Vic

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Carina Mejías
Jueves, 21 de enero de 2010 | 08:53

Vic era el lugar de integración ejemplar. La capital de la comarca de Osona, eminentemente ganadera, acogía con los brazos abiertos a innumerables inmigrantes, llegados a Cataluña en busca de oportunidades, trabajo, en definitiva, de una vida mejor.

Gobernada por nacionalistas desde hace tiempo, exhibían su modelo de integración en entrevistas y debates durante el tiempo en que la ola inmigratoria fue asumible. Eran tiempos de bonanza económica en los que los hombres, mano de obra barata, encontraban acomodo en la construcción o en el campo y las mujeres en el servicio doméstico. La progresía política, defendía sin ninguna cortapisa que el mundo es de todos y que nadie es ilegal en ningún lugar.

Por el contrario, quienes defendíamos la limitación y la prudencia, que nuestra capacidad de acogida es limitada, que no podemos abrir nuestras puertas de par en par, si no podemos ofrecer un trabajo digno que permita a los extranjeros construir un proyecto vital con futuro y responder a sus deberes como ciudadanos de pleno derecho, éramos tachados de intolerantes y racistas a toda voz.

Advertimos que se agudizarían sus necesidades y las de sus familias, se colapsarían los servicios públicos y aparecerían los problemas de convivencia además de prevenir la necesidad de conciliar sus costumbres culturales, familiares o religiosas con las nuestras y evitar así el choque de culturas que podría tener efectos negativos.

Unos años más tarde, descubrimos que se ocultaban las dificultades que suponían garantizar la escolarización de los más pequeños, la atención sanitaria, la convivencia pacífica y la vivienda digna.

Los primeros problemas no tardaron en aparecer, hemos vivido episodios que nos alarmaban, al tiempo que mostraban la hipocresía del buenismo con la inmigración ilegal y ponían en evidencia la necesidad de limitar la llegada de más inmigrantes a los que nada se les podía ofrecer.

En los campos de Lérida, y en condiciones lamentables, se hacinaban un gran número de extranjeros a la espera de un trabajo que les permitiera subsistir. La plaza de Cataluña, en pleno centro de Barcelona, alojó durante meses, a un grupo de subsaharianos que malvivían al raso en el llamado black corner y tuvieron que ser desalojados a la fuerza por Inma Mayol, quién clamó por el “papeles para todos”. El barrio de Can Anglada, en la socialista ciudad de Tarrasa, era escenario de graves conflictos de convivencia que hicieron saltar las alarmas por brotes de violencia que había que evitar. Este verano, unas fotos de jóvenes inmigrantes prostituyéndose en las Ramblas, avergonzó al alcalde de Barcelona, que hacía oídos sordos a las reiteradas quejas de los vecinos y comerciantes. La asistencia de una niña con yihab a su colegio en Gerona, puso contra las cuerdas al consejero Maragall provocando un profundo debate nacional sobre la permisividad de esta prenda o no en los colegios.

Meses más tarde, la propuesta también socialista, de crear aulas de acogida, para los alumnos recién llegados, reavivó el debate sobre la necesidad de segregar para facilitar una posterior integración. A lo largo de los años, indiferentes a la realidad, se forjaban en las ciudades concentraciones urbanas de pobreza y marginación, descritas en expresiones de nuevo cuño como pisos patera, o camas calientes. Mientras la alta política alardeaba en público de las leyes de acogida, los pequeños ayuntamientos se lamentaban en privado de la falta de medios y de capacidad para atender las necesidades que la inmigración demandaba.

Hoy, uno de esos ayuntamientos, gobernado en coalición, de quienes no hace mucho, exigían legalizarlos a todos, ha dicho basta y denegará -salvo rectificación después de que la Abogacía del Estado haya informado de su ilegalidad- las solicitudes de empadronamiento que no incluyan el visado, tarjeta de identidad de extranjero o autorización de retorno, y un documento que acredite la disponibilidad de una vivienda en el municipio.

Le han llovido las críticas, pero mucho me temo que no será el único.

Las voces del buenismo se han alzado nuevamente a favor de la hipócrita creencia, de que se debe hacer lo contrario de lo que la mayoría piensa.

Como están de moda las consultas populares, el programa de Josep Cuní lanza la pregunta del día: ‘¿El Ayuntamiento de Vic debe limitar la inmigración?’. La respuesta no deja lugar a dudas, el 87% está a favor.

Carina Mejías es diputada del PP en el Parlamento autonómico de Cataluña, también se la puede leer en su blog personal.

9 Comments en “A propósito de Vic”

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  1. Poseidón - Sábado, 23 de enero de 2010 a las 19:51

    Carina Mejías,

    mañana tendré bastante tiempo para comentar tu artículo que, como todos, me parece excelente y ajustado.

  2. DLM - Domingo, 24 de enero de 2010 a las 11:04

    Excelente artículo de Carina Mejías, como de costumbre.
    El tema, que no es ni mucho menos nuevo, ha saltado a la primera línea de la actualidad, únicamente por el hecho de que, un Consistorio, se ha salido de la versión políticamente correcta con la que siempre se ha tratado el capítulo de la inmigración. Todas las barbaridades y despropósitos que se han cometido en el capítulo de inmigración, siempre se han tratado con un gran tacto, enarbolando fundamentalmente dos aspectos:

    El primero el de la solidaridad y la justicia. Tenemos que ser solidarios, por principio, con todos aquellos que necesitan de nuestra ayuda y que buscan una forma de escapar de la más absoluta de las pobrezas y hemos de ser justos ya que, los españoles, en tiempos de la dictadura también fuimos inmigrantes…….

    El segundo aspecto es el de que, España, necesita mano de obra para apoyar su desarrollo económico.

    Bajo estos principios, todo queda justificado. Los males que hemos de soportar con la inmigración, quedan total y absolutamente paliados por estos dos aspectos incuestionables.
    La Izquierda progresista enarbola la bandera de la solidaridad y únicamente se le critica su excesivo “ buenísimo “ y el PP, a lo único que se atreve, es a demandar una mayor racionalidad en la política de inmigración, ya que de lo contrario de inmediato se le acusa de xenófobo y explotador de mano de obra barata.

    Pero nadie habla de otros aspectos que, desde mi punto de vista, deberían de ser tratados con la necesaria claridad y contundencia.

    El primero y que creo que es fundamental, es el verdadero objetivo que tiene la Izquierda progresista para llevar adelante esta política suicida de “ papeles para todos “ y que no es otro que el de crear un gran vivero de votos que le ayude a permanecer en el Poder eternamente.
    El segundo aspecto es el de denunciar lo que nos cuesta la solidaridad. Todo el mundo desea ser solidario y sobre todo cuando se cree que no nos cuesta nada o cuando desconocemos lo que realmente nos cuesta. El hecho palpable de que nuestra Sanidad y nuestro sistema Educativo están padeciendo un excesiva demanda, supone una alto costo económico que nadie denuncia con cifras concretas. El impacto que la inmigración, incluyendo el capítulo de reagrupamiento familiar, está teniendo en los costos de otros servicios sociales se desconoce. Todo esto sin entrar en aspectos como los de inseguridad ciudadana y el impacto que está teniendo, necesariamente, en el dimensionamiento y costos de nuestros Cuerpos de Seguridad, Prisiones y cuerpo Jurídico.
    Es tal el conjunto de capítulos económicos que se ven “ alterados “ por la política de inmigración INTERESADA que, principalmente el PSOE protagoniza, que si en algún momento se llegara a saber, estoy seguro que, la percepción ciudadana sobre la necesidad de ser solidarios, sufriría un cambio bastante notable, cambio que ya se ha producido en Vich, Municipio que ya ha empezado a valorar todos los aspectos que menciono. Una cosa es ser solidarios y otra el de financiar con dinero público y con bienestar ciudadano, una política que la Izquierda esta protagonizando para su propio beneficio. Y tampoco vale aquello de que nosotros hemos sido en el pasado un pueblo de inmigrantes; las condiciones que padeció aquella inmigración, nada tiene que ver con lo que ahora se ofrece a los inmigrantes que llegan a España.

    Respecto al otro principio de que España necesita mano de obra para su actividad económica………..creo que es una verdad cuestionable, aunque he de reconocer que, en este punto, todos los políticos están de acuerdo. Por eso me sorprende que nadie resalte que, España, ha seguido importando mano de obra cuando se estaba soportando un desempleo “ declarado “ cercano al 10%. Cómo se entiende esto? Es como si en una Empresa, con baja productividad y un alto grado de absentismo, se sigue contratando gente y más gente.

    Resumiendo, en todo lo que rodea a la INMIGRACION existe, por una parte, un CINISMO que ya es tradicional en la Izquierda progresista que sufre España y por otra, una tibieza por no decir cobardía, en las restantes fuerzas políticas, para abordar este tema con la claridad, valentía y contundencia que se merece.

  3. Angel - Domingo, 24 de enero de 2010 a las 11:28

    El problema de la emigracion es un tema muy complejo, por una razon muy simple, y es que estamos hablando de personas,no de animales.

    Personas que han nacido en el planeta tierra y por este motivo un ayuntamiento que solo es una parte del sistema del poder no tiene facultades ni medios para solucionar nada,todo lo contrario,crear mas problemas.

    El tema de la emigracion es un problema a escala mundial y solo se podra poner remedio si todos los gobiernos se unen para tomar una solucion conjunta.

  4. Miguel - Martes, 26 de enero de 2010 a las 02:54

    Excelente artículo Carina, como siempre das en el clavo! Gracias.

  5. pau - Martes, 26 de enero de 2010 a las 20:18

    D,acord amb la majoria de l,article,però cal tenir en compte que el govern del partit en el qual milita es el que va deixar entrar la majoria d,aquestes persones.A mes va fer,o va deixar fer,una economia basada en la construcció,i en consequencia,en la demanda de ma d,obra barata extrangera,i ara que ha reventat la bombolla immobiliaria surten els problemes,i això nomes es el començament.

  6. DLM - Viernes, 29 de enero de 2010 a las 10:19

    Estatuto prostituto:
    Excelente participación. Tan solo me queda añadir que, en muchas ocasiones, he manifestado que a los Políticos y por determinadas actuaciones, no deberían juzgarles únicamente la urnas. Pero claro está, ya han puesto todos los medios para que así no llegue a ser……casi nunca.

  7. Lydia - Miércoles, 3 de febrero de 2010 a las 15:58
  8. fansdemikimoto - Domingo, 14 de febrero de 2010 a las 20:25

    Carina, si estas tan apetecible y atractiva como tus artículos, nos gustaría conocerte personalmente para que nos ilustraras, que falta nos hace.
    Un beso de las tres.

  9. Despierta Europa - Lunes, 17 de enero de 2011 a las 01:21

    Gran artículo, pero hipcresía al fin y al cabo, puesto que fue su partido, señora Mejías, la que permitió la entrada de toda esta chusma como mano de obra barata.

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