Salvador Sostres, periodista, el 1 de febrero de 2010 en El Mundo:

‘Salvo Montilla y sus empleados, que como mediocres, y funcionarios, sólo buscan salvarse ellos mismos, todo el mundo espera que la sentencia sea demoledora. De un lado, los españoles que defienden España con honor están horrorizados, y con razón, ante la posibilidad de que se reconozca que la máxima autoridad judicial en Cataluña es el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y no una instancia estatal. También ante el concepto de bilateralidad, que no es que rompa España, pero sí que establece un statu quo entre Cataluña y Madrid que no es lo que un español de verdad está precisamente ansiando de ver. Es evidente, y lo acepto, que la Cataluña que describe el Estatut no cabe en la Constitución ni en la idea de España que yo tendría si me sintiera español. Y, vamos, si cuela lo de nación, si España traga que Cataluña es una nación, hasta yo me voy a escandalizar, y tendré que replantearme la sincera admiración que siento por una de las naciones más importantes de Europa’.