La Miranda

El inestable artefacto catalán

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Carina Mejías
Lunes, 15 de febrero de 2010 | 18:21

Desde el principio de la legislatura y pese a la rúbrica del pacte de Entesa en el que se establecían las prioridades de la acción del Gobierno autonómico, los socios del tripartito han sido incapaces de evitar la incoherencia y la descohesión en cada una de sus acciones políticas. Despreocupados al exhibir sus diferencias se afanan en obtener réditos personales y partidistas que ofrecer a los suyos y con los que situarse en el centro del foco mediático.

Tan ineficaces como cuestionados, Joan Saura y Josep-Lluís Carod-Rovira buscan su éxito personal, mientras sus propios partidos se descomponen en luchas internas que ni siquiera evitan disimular el menosprecio a sus líderes. Mientras Saura y Francesc Baltasar reducen la velocidad de los catalanes a los 80 kilómetros por hora, un joven Joan Herrera, en bicicleta, lo rebasa por la izquierda dejándole en la cuneta política.

Mientras Carod reparte dádivas por esos mundos de Dios, nombrando embajadores y buscando complicidades en casals catalanes y tribus indígenas, Joan Puigcercós le quitó su silla afanándose en apuntalar a sus afines en el territorio, pero ni aún así ha podido evitar que Joan Carretero y Joan Laporta le robasen la cartera.

José Montilla, confiado en la fuerza y cohesión de sus munícipes correligionarios, exhibe el bálsamo del nuevo acuerdo de financiación con el que parecerse a un resistente y gran negociador, pero ha descuidado su flanco catalanista que le ha salido contestón. La voz de Ernest Maragall se ha hecho oír como un trueno que resuena por encima del rumor de la tormenta: “Los catalanes fatigados de tripartito, no reeditarán experiencias ni artefactos inestables”.

Como Graham Green, Maragall: “Ha intentado comprender la verdad aunque esto comprometa su ideología”, y así lo ha hecho poniendo voz al sentimiento de los catalanes.

Pero Maragall no puede tirar la piedra y esconder la mano, puesto que no anda sobrado de autoridad moral para hablar de regeneración política. Ha sido, y es, una pieza del engranaje del artefacto y coautor del chirriar de una etapa que nos ha conducido a la mayor crisis de todos los tiempos. Tiempos de fatiga en el debate estatutario, de agotamiento social, de tensión política, de debilidad e impotencia para solucionar con eficacia los problemas de la gente. Son los síntomas del estropicio que ha causado el experimento y ya no están a tiempo de rectificar.

Fatigados de tripartito, hartos de sus aventuras políticas e incapaces de atender a la imparable decadencia de Cataluña, la legislatura ha transcurrido languideciendo hasta exhibir un lamentable balance de decadencia y corrupción.

La justicia se ve incapaz de atender los concursos de acreedores de nuestras empresas que en el ultimo año suman ya más de mil, la consejera de Trabajo afirma en la tribuna parlamentaria que no posee una varita mágica con la que solventar el problema de medio millón de parados y el drama de sus familias, la economía se desploma al cuatriplicar su déficit público y Cataluña es hoy la comunidad más endeudada de España. Las cifras son demoledoras pero aún así, el artefacto tripartito, sigue dando zancadas sin encontrar el rumbo y asolando todo cuanto encuentra a su paso.

Dilapida las relaciones institucionales con órdagos al Estado, cercena nuestro sistema de libertades a base de prohibiciones, imponiendo cuotas y sanciones, tensiona las relaciones de buena vecindad mientras dibuja sobre el mapa nuevas divisiones territoriales y veguerías que nadie pide, alimenta maniobras de agitación con consultas independentistas, intenta zafarse de la corrupción que lo ensucia, con pretendidas reformas electorales que desde el principio estaban llamadas al fracaso.

Además de todo ello, la sospecha planea sobre un Gobierno autonómico que, incapaz de asumir responsabilidades, huye del humo de los rescoldos que aún perviven en Horta de Sant Joan, y del eco de las voces de cinco jóvenes bomberos que piden justicia.

Cualquier cosa es posible para contentar los intereses de los socios, evitar una ruptura del Gobierno tripartito, y avanzar dando tumbos hasta el final de una legislatura que languidece y resulta insostenible para Cataluña. Una herencia política difícil de afrontar y a la que habrá que suceder en derechos y obligaciones con la suficiente valentía y serenidad para afrontar las reformas que exige la sucesión.

La necesidad de relevar al artefacto está en el eco de los últimos sondeos de opinión, en las tertulias de opinadores libres y en la esperanza de la gente. Si la voluntad política es otra, démosle la voz a los catalanes y dejemos que hablen las urnas.

Carina Mejías es diputada del PP en el Parlamento autonómico de Cataluña, también se la puede leer en su blog personal.

6 Comments en “El inestable artefacto catalán”

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  1. pau - Lunes, 15 de febrero de 2010 a las 20:08

    Només dos comentaris a l,article:Catalunya serà la mes endeutada,però també es la que te el dèficit fiscal mes gran,24.000 milions de deute i 21.000 milions de dèficit fiscal.Catalunya no te competències reals en temes econòmics,son tots del govern espanyol,del banc central europeu o de la comissió europea,la Generalitat es ben poc responsable de la crisi.

  2. DLM - Martes, 16 de febrero de 2010 a las 08:05

    Es curioso que, el primer comentario al excelente artículo de Carina Mejías, sea para tratar de justificar lo injustificable. Ese es el caso de pau; no hay peor ciego que el que no quiere ver. Independientemente de aspectos políticos, en los que ahora no voy a entrar, la calificación que me merecen los integrantes del equipo de Gobierno actual, como gestores de ” los caudales públicos ” es de SUSPENSO. Dudo mucho que cualquier Ciudadano pusiera en sus manos su propio patrimonio para que se lo administraran, pero claro está, a la hora de votar, la mayoría se olvida de que éste y no otro, ha de ser el objetivo prioritario de quienes tienen la responsabilidad de gobernar. Pero ellos a lo suyo que, lamentablemente, no coincide jamás con el interés y las necesidades de los Ciudadanos.
    Así pues, no nos engañemos, seguiremos muchos años con el Tripartito o con algún ” combinado ” similar, que siempre encontraran en personajes como pau el necesario soporte para mantenerse en el poder.

  3. Piojin - Jueves, 18 de febrero de 2010 a las 10:53

    Realmente se necesita una regeneracion democrática en la politica española, pero en Catalunya esa necesidad es imperiosa.
    Ojalá hubiese en nuestro Parlament más personas valiente y sensatas como Carina Mejías y desapareciesen las dóciles, acomodaticias e ignorantes, que solo saben mirar al portavoz para ver qué deben votar.
    Es necesaria una nueva manera de entender y hacer la politica, por y para el ciudadano.

  4. Soy un gnomo - Sábado, 20 de febrero de 2010 a las 15:51

    Las cifras son demoledoras pero aún así, el artefacto tripartito, sigue dando zancadas sin encontrar el rumbo y asolando todo cuanto encuentra a su paso.
    Dilapida las relaciones institucionales con órdagos al Estado, cercena nuestro sistema de libertades a base de prohibiciones, imponiendo cuotas y sanciones, tensiona las relaciones de buena vecindad mientras dibuja sobre el mapa nuevas divisiones territoriales y veguerías que nadie pide, alimenta maniobras de agitación con consultas independentistas, intenta zafarse de la corrupción que lo ensucia, con pretendidas reformas electorales que desde el principio estaban llamadas al fracaso.

    Muy bueno.

  5. Francisco Francés Coll - Miércoles, 24 de febrero de 2010 a las 08:13

    Y la solución a todos estos males son ustedes?.
    Venga ya!!

  6. ADELAIDA - Miércoles, 24 de febrero de 2010 a las 20:36

    Lo he escrito en otras ocasiones, pero repito ahora que Cataluña es el mejor ejemplo de lo que España no puede soportar por demasiado tiempo mas: Un Estado con 17 parlamentillos legislando lo que ya el Estado ha legislado e incluso entrando en colision con normas estalales, 17 parlamentillos con millones de euros a gastar en edificios, hemicilos, escribanos, servicios, traductores, leguleyos, informatica, cochjes y choferes asi como todo tipo de boato.. 17 gobiernillos reuniendo miles y miles de funcionarios, altos cargos, cargos de confianza y miles y miles de enchufados de diversa calaña…. coches oficiales, gastos de dietas y sueldazos….

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