Albert Rivera, presidente de Ciudadanos y diputado en el Parlamento autonómico de Cataluña, el 20 de febrero de 2010 en declaraciones a los medios:

“Con este nuevo Código [de Consumo] el ciudadano pasará a ser a un vigilante de la Administración, un hecho extremo, sin precedentes, que hará que se instaure la Gestapo lingüística en Cataluña, es decir cuando se apruebe este código de consumo, chivatos como el señor Espot u Omnium Cultural serán considerados ciudadanos ejemplares para colaborar con la Gestapo lingüística del señor Castells.

[...] No se puede permitir, en plena democracia, que un gobierno encabezado por el PSC haga que los ciudadanos se conviertan en policías lingüísticos de sus vecinos, una situación propia de regímenes totalitarios. Un presidente que no tiene el nivel C de catalán es el creador de esta persecución en los autónomos, comerciantes y empresarios que no rotulen en catalán. Los complejos políticos del señor Montilla no los podemos pagar todos los catalanes con el recorte de nuestras libertades”.