El Comité Regional de Cataluña de la Confederación Española de Policía (CEP) ha advertido, tras los recientes altercados con el ex lendakari Ibarretxe y la congresista Rosa Díez en la Universidad Autónoma de Barcelona, de la ‘connivencia’ con ‘el entorno independentista radical catalán y vasco’.

En un comunicado la CEP, el segundo sindicato con mayor representatividad entre los agentes de la Policía Nacional, asegura que ‘no se entiende cómo el responsable de la Universidad, ante los hechos ocurridos no dio aviso a la Policía Autónoma Catalana para que pusiera orden en el caos que, unos pocos intolerantes y antidemócratas estudiantes, provocaron con motivo de la presencia de Rosa Díez’.

‘Es muy triste que en pleno año 2010 un ciudadano representante del pueblo español, necesite de un ejército de policías para poder ofrecer tranquilamente una conferencia porque unos pocos no están de acuerdo con sus ideas políticas, pero también es necesario garantizar ese derecho a expresarse libremente‘, añaden.

Y apuntan que ‘la Generalitat de Cataluña ha hecho una dejación de funciones’ al no intervenir en la UAB, concluyendo que ‘no se puede permitir que cada vez que alguien no está de acuerdo con los planteamientos de un partido político determinado se organice una cacería humana, porque si no tendríamos este tipo de espectáculos lamentables día si y día también’.

La CEP también señala que ‘parece como si desde la Generalitat de Catalunya y más concretamente desde la Consellería de Gobernación se tuviera miedo de “quemar” a sus fuerzas de seguridad, al tener que enfrentarse estas con sectores desestabilizadores duchos en la “guerrilla” callejera y desgaste político, prefiriendo no hacerlo y que sean las personalidades quienes aguanten cuanto les caiga encima, curiosamente suelen ser personalidades que proceden de otras comunidades’.

Gabilondo cree procedente investigar el ataque

Por otra parte, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha declarado este jueves en Onda Cero que sería “procedente” abrir investigaciones a raíz del ataque contra Rosa Díez en la UAB, que calificó de “auténtico disparate”.