Hipocresía y gitanos

15.09.2010 | 12:02
 

¿A dónde ha ido a parar nuestro dinero? Los contribuyentes europeos hemos pagado los últimos años 17.500 millones de euros para intentar mejorar la suerte de los 10 ó 12 millones de gitanos europeos. Como apunta Quiñonero, ‘no se nota’. Es una de las mayores hipocresías de Europa. Pagamos a los gobiernos del Este para que millones de personas convivan en sus lugares de nacimiento pero ese dinero no se destina -o se destina mal- a ese fin. Al drama humanitario se suma el pozo sin fondo -y negocio- que está siendo jugar con la vida de las personas.