Opinión

¿Bossi más moral que Prat de la Riba?

‘Otra cosa es que, como catalán, que no como socialista, Ramoneda se sienta desligado de la suerte del todos aludido por el gobernador. Sería importante aclararlo’.

Ángel Duarte
Viernes, 8 de octubre de 2010 | 08:45

¿Es Umberto Bossi más moral que Enric Prat de la Riba? Me lo preguntaba esta mañana en el gimnasio mientras le daba a los pedales de la bicicleta estática.

Aprovechaba esa hora perdida leyendo lo que Arcadi Espada define –para mayor dolor de mi corazón- como prensa socialdemócrata. ¡Ay, qué triste es, en ocasiones, tener que darle la razón! De repente, al pasar página, me encuentro con un artículo de Josep Ramoneda. Un artículo en el que, por fin, reclama lo que tenían que haber propugnado hace tiempo desde el PSC: la reforma de la Constitución. Si es lo que deseaban, que lo hubiesen planteado así desde buen principio. Es decir, desde, como mínimo, 2005. Lo que nos hubiésemos ahorrado en materia estatutaria. Aunque no es de eso de lo que hoy quiero hablarles, sino de otras dos cosas.

Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España (foto: Banco de España).

La primera, del arranque brioso de Ramoneda. Tan brioso como engañoso. Agradece al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el estilo directo que usa cuando llama al Gobierno “a que ponga en cintura a las comunidades autónomas por sus excesos en el gasto”. La frase de MAFO, parece ser, fue: “Las comunidades son soberanas hasta cierto punto si nos fastidian a todos”. Sin solución de continuidad Ramoneda introduce dos conceptos: hegemonía conservadora y poderes económicos. Procede, en definitiva, a relacionar al gobernador, en lo primero implícita y en lo segundo explícitamente, con ambos espectros. Que haberlos, haylos. Conste.

La cuestión es, ¿qué tendrá que ver una cosa con la otra? En rigor, la afirmación de Fernández Ordóñez es, como mínimo, keynesiana y ese todos tiene que ver con la coherencia ética de la comunidad que, en su conjunto, administra -se supone que responsablemente- el Estado. Otra cosa es que, como catalán, que no como socialista, Ramoneda se sienta desligado de la suerte del todos aludido por el gobernador. Sería importante aclararlo.

Y sería trascendental porque, como asegura unas líneas más adelante, “las motivaciones del soberanismo ya no son solo culturales e identitarias sino cada vez más económicas. El argumento de que España es un mal negocio para Cataluña es el que más está cundiendo”. Quizá haya, en la afirmación, una innegable distorsión en la mirada sobre el pasado –la exigencia de proteccionismo forma parte sustancial del background nacionalista, desde don Valentí Almirall; vamos que el nacionalismo nace y se desarrolla como lobby-, pero algo hay de cierto: el famoso tema de las balanzas territoriales (sin pasado, sin contexto y sin los necesarios complementos analíticos) ha hecho mella en no pocos catalanes. La pregunta entonces es, y con ella acabo, ¿para un socialdemócrata la comunidad política también se argumenta en términos de negocio?

O más a lo bruto, ¿resulta más tolerable, política y moralmente, para alguien de izquierdas el Roma ladrona que el Vinc a parlar-vos de la pàtria catalana, que, petita o gran, és l’única pàtria Nostra?

Habrá que empezar a planteárselo.

Ángel Duarte es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Gerona

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7 Comments en “¿Bossi más moral que Prat de la Riba?”

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  1. Aleix - Viernes, 8 de octubre de 2010 a las 14:48

    A la que se rasca un poco, el “nacionalismo económico” deja a la luz la lengua propia, la inmersión, la voluntad del pueblo, el caganer, la sardana y la madre que los *****. El mismo hueso en un caldo distinto.

    Por cierto, su título de la anterior columna fue premonitorio ;)

    Aleix

  2. BdS - Viernes, 8 de octubre de 2010 a las 15:51

    Hay dos dogmas: Cataluña es nación y Castilla es opresora. Quizá unidos a el de que la culpa de todo es de la derecha. A partir de ahí la socialdemocracia se va amoldando según mande el espíritu de los tiempos. Si toca hablar del franquismo, pues se habla del franquismo, si toca hablar de balanzas fiscales pues se habla de balanzas fiscales. Creo que pretende buscar coherencia e integridad donde no la hay ni la ha habido nunca. Un cordial saludo.

  3. jaumet - Viernes, 8 de octubre de 2010 a las 17:49

    ¡Qué razón tiene, profesor!

  4. Enric A. - Sábado, 9 de octubre de 2010 a las 10:54

    Josep Ramoneda es, para mi, una de las mayores decepciones de los últimos años.

    El eterno “intelectual funcionario”, que no se ha bajado del “coche oficial” prácticamente en su vida, está haciendo oposiciones, como otros “intelectuales de izquierda ( Rubert de Ventós, Mascarel, Castells, etc etc…, soy ya una auténtica plaga), para buscarse sitio en la próxima temporada de nacionalismo burgués que nos espera.
    Por cierto, un pequeño detalle: Ramoneda , en sus artículos de análisis político de la realidad catalana en los últimos cuatro años, NO HA MENCIONADO NI UNA SOLA VEZ, a Ciutadans, haciendo bueno aquello de “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio” y tampoco le he leído nada sobre el apabullante populismo nacionalista tipo Liga Norte, que nos acosa…

  5. váyase señor zapatero váyase - Sábado, 9 de octubre de 2010 a las 15:44

    Una Liga Norte es lo que necesitamos aquí, concretamente en todo el norte de España. Demasiado sociata parásito del sur chupándonos pasta, ¿no, señor Chaves?

  6. Pere - Lunes, 11 de octubre de 2010 a las 22:32

    Si todo fuera cuestión económica Gerona ya sería independiente de Cataluña y Madrid de España (las dos zonas más ricas de Cataluña y España, respectivamente. ¿Han pensado en la posibilidad de que tal vez, quizás, sea posible que exista la posibilidad de que Cataluña sea una nación?

  7. Can Jofresa - Martes, 12 de octubre de 2010 a las 16:19

    Pere, usted puede hacer que su identidad personal pase por ser catalán, igual que otros hacen pasar su identidad personal por sus vínculos familiares, por su sexualidad o por su religión. Al ordenamiento jurídico, al TC o la Constitución les trae exactamente sin cuidado porque no es cosa del ordenamiento meterse en la vida de las personas. Ahora bien, lo que ordenamiento jurídico dice es que sus preferencias personales no le dan derecho a pretender más derechos (o a tener derechos distintos) por el mero hecho de ser catalán o de esgrimir cualquier otra determinación (por ejemplo, querer una Cataluña católica por el hecho de ser católico)
    La soberanía de España recae sobre todos los españoles y ni Murcia puede pretender más derechos que Cataluña ni viceversa. Y eso es así porque la soberanía nacional es la base de la legitimidad política: insisto la legitimidad parte de la soberanía de todos los españoles, incluyendo por supuesto a todo el pueblo catalán. ¿Es Cataluña una nación? De acuerdo, y para eso se usa la palabra nacionalidad en la Constitución y en la sentencia del TC. Es más en su significado jurídico, como término técnico, la palabra nación no es incompatible con su acepción cultural.

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