Hereu: ‘Desde el primer día he tenido muy claro que debería darlo todo, sin reservas, y que había que arriesgar y arriesgarse política y personalmente sin miedos. Arriesgar por Barcelona, arriesgar para ganar el futuro. Y así lo he hecho’

02.11.2010 | 15:01
 

Jordi Hereu, alcalde de Barcelona, en un artículo publicado este martes en El Periódico:

‘Siempre he creído más en el protagonismo colectivo que en el mío particular como político: el liderazgo no solo se fundamenta en una afirmación en primera persona. De modo que, frente a la tentación de caer en la reivindicación permanente ante los otros gobiernos, he optado por la cooperación y el entendimiento: entenderse significa buscar el acuerdo para lograr objetivos concretos. Ante el recurso fácil a la emoción apelando a los miedos, he defendido la razón y el sentido común para gestionar bien el interés público: la razón es la capacidad de hacer valer las convicciones.

Desde el primer día he tenido muy claro que debería darlo todo, sin reservas, y que había que arriesgar y arriesgarse política y personalmente sin miedos. Arriesgar por Barcelona, arriesgar para ganar el futuro. Y así lo he hecho.

He arriesgado gobernando en minoría junto a ICV para hacer posible un gobierno de progreso renovado en Barcelona, sustituyendo la comodidad de las mayorías por la exigencia de los pactos con la oposición. […] He arriesgado afrontando las embestidas de la crisis. «Contra la crisis, más Barcelona», planteé con contundencia. […] He arriesgado, sin vacilaciones, planteando propuestas estratégicas para la ciudad. […] Pero por encima de todo he querido arriesgar cambiando la forma de hacer política. Más razones y sangre fría que debates con gesticulaciones y palabras para agradar. Más diálogo y consensos con los otros gobiernos que protagonismo fácil basado en el enfrentamiento mediático.

[…] Arriesgarse es defender a Barcelona, es creer en la ciudad, en sus fuerzas, en su gente. El inmovilismo, el miedo o el conservadurismo no llevan a ninguna parte. No podemos dejar que frenen a Barcelona. Pararse es retroceder.

Seguiré arriesgando y arriesgándome por Barcelona. Porque lo vale. Porque entiendo que represento un proyecto colectivo, que no se ha hecho solo ni desde los despachos sino que se ha ganado y se revalidará en la plaza pública. Porque yo vengo de la realidad de la gente de Barcelona, y la vivo con nombres y apellidos. Porque es la gente la que da sentido a mi acción política. Y quiero seguir arriesgando para responder a la exigencia y la confianza con que cada día me interpelan y me honran los barceloneses y las barcelonesas’.