Los recortes en los hospitales públicos alcanzan a las sábanas y a los botellines de agua

03.11.2010 | 08:01
 

Los recortes presupuestarios decretados por la Generalidad en primavera para la red sanitaria pública ya se empiezan a notar en los hospitales. Según ha publicado este martes El Periódico, estos recortes afectan a todo tipo de gastos, desde los más importantes hasta los pequeños detalles.

Se ha paralizado la práctica habitual de renovar la tecnología diagnóstica y quirúrgica cada dos o tres años, así, los ecógrafos, colonoscopios o escáneres, solo se cambiarán cuando se estropeen.

Además, el botellín de agua que se da con la comida a los enfermos se cobrará y el servicio de lavandería sufrirá un importante ajuste, lo que supondrá que las sábanas de las camas no se cambiarán a diario, sino cada dos días, salvo casos excepcionales.

También hay instrucciones para agrupar los permisos de vacaciones del personal sanitario y así poder cerrar plantas enteras. Entre los botellines, la lavandería y los nuevos turnos de vacaciones, se espera que cada hospital pueda ahorrar cerca de un millón de euros anuales.