Cataluña

Un año después, Cataluña sigue teniendo ‘dignidad’… por suerte

El 26 de noviembre de 2009, doce periódicos publicaron un editorial conjunto para presionar -en un hecho sin precedentes en las democracias occidentales- al Tribunal Constitucional.

Daniel Tercero
Viernes, 26 de noviembre de 2010 | 11:27

El editorial conjunto publicado en 'La Vanguardia', el 26 de noviembre de 2009.

Ha pasado un año. Un 26 de noviembre de 2009 doce periódicos de Cataluña publicaron un mismo editorial, escrito por un periodista de La Vanguardia, en la órbita de CiU, y por un notario, en la órbita del PSC, para presionar, en un hecho sin precedentes en las democracias occidentales, al Tribunal Constitucional (TC), que estaba aún deliberando sobre el recurso de inconstitucionalidad del Estatuto de Autonomía de Cataluña presentado por el PP.

Los diarios, que todos reciben grandes subvenciones por parte de la Generalidad, eran El Periódico de Catalunya, La Vanguardia, Avui, El Punt, Diari de Girona, Diari de Tarragona, Segre, La Mañana, Regió 7, El 9 Nou, Diari de Sabadell y Diari de Terrassa. Y el texto asumía, literalmente, los argumentos nacionalistas, recordando que ‘será la primera vez desde la restauración democrática de 1977 que el Alto Tribunal se pronuncia sobre una ley fundamental refrendada por los electores’, como si el proceso no hubiera sido democrático, pues el TC tiene la última palabra en caso de ser requerido para ello.

Ataque contra el TC

El editorial dedicaba varios párrafos a deslegitimar al TC y advertía: ‘No nos confundamos, el dilema real es avance o retroceso; aceptación de la madurez democrática de una España plural, o el bloqueo de esta. No sólo están en juego este o aquel artículo, está en juego la propia dinámica constitucional: el espíritu de 1977, que hizo posible la pacífica transición. […] Están en juego los pactos profundos que han hecho posible los treinta años más virtuosos de la historia de España’.

Además, se hacían portavoces de todos los catalanes: ‘Estos días, los catalanes piensan, ante todo, en su dignidad; conviene que se sepa’. Y finalizaba con otra advertencia:

‘El Estatut es fruto de un doble pacto político sometido a referéndum. Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Catalunya actual. Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable’.

Agradecimientos de Montilla

Al día siguiente, el presidente autonómico, José Montilla (PSC), agradecía el editorial conjunto: “Me siento muy identificado con el texto, quiero agradecer a los diarios y a las personas que lo han impulsado y también agradecer a todo el que lo está apoyando”. Y, poco después, se supo que tanto él como José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, sabían de antemano que se iba a publicar el texto conjunto.

En la misma dirección se manifestaron otros dirigentes del Gobierno de la Generalidad, como el número tres, Joan Saura, que incluso pidió a los magistrados del Alto Tribunal que tuvieran en cuenta el texto de los periódicos para tomar las decisiones legales, como si el editorial conjunto fuera ley.

A partir de la publicación del editorial, se aumentó la presión sobre los jueces del TC. Incluso no se sabe, con seguridad, si consiguió parte de su intención, influir en la decisión de los magistrados. Se premió a los periódicos, desde el nacionalismo, se firmaron más manifiestos contra la legalidad vigente y democrática, Montilla siguió presionando públicamente al Alto Tribunal y uno de los redactores del texto cargó duramente ad hóminem contra uno de los magistrados del TC.

¿Qué queda de todo esto? Tras una manifestación, como respuesta a la sentencia del TC, que ajustó a la legalidad el texto estatutario, convocada por una entidad independentista y respaldada por el Gobierno autonómico, con su presidente al frente, y más allá de las cifras de participación; y un espantoso ridículo en una sesión para la historia del Parlamento autonómico, Cataluña, por suerte, sigue manteniendo intacta -o, si cabe, más consolidada- su ‘dignidad’.

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8 Comments en “Un año después, Cataluña sigue teniendo ‘dignidad’… por suerte”

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  1. Ufrasico - Viernes, 26 de noviembre de 2010 a las 12:22

    Por supuesto, considerándolo como pura coincidencia y sin que se considere completamente como un silogismo, las mafias del mundo mundial tambien suelen presionar a los sistemas judiciales, si bien es cierto que no presumen de “dignidad”, aun que sí de “honorabilidad”. Aunque también han habido y hay politicastros “around the wold” que, una vez cogidos con el carrito del helado del “trinque”, mísmamente, y a modo de ejmplo, politicastros italianos en contubernio con las mafia italianas, los primeros también han tirado de “honorabilitá”

  2. Ciutadans Fa Por - Viernes, 26 de noviembre de 2010 a las 13:31

    Indecente unanimidad.

  3. Cordobés - Viernes, 26 de noviembre de 2010 a las 14:14

    Una dignidad subvencionada no es dignidad, es otra cosa

  4. Eduardo González Palomar (Manlleu) - Viernes, 26 de noviembre de 2010 a las 14:44

    Aunque vestido de lana, no soy borrego.
    Alterar el estado virginal de la realidad, practicando un estilo singular, forma parte del devenir del editorial de infinidad de medios de comunicación del entorno nacionalista en Catalunya y, en su defecto, de todo aquel que evite significarse ante quien maneja la espita de la subvención pública con afectado maniqueísmo. Hace escasos meses, pudimos ojear como una porretada de periódicos publicó un editorial conjunto para escarnio de la pluralidad ideológica de quienes somos dados a leerlos. En el conglomerado mediático, desde la distancia apenas se perciben voces altisonantes que hasta no hace mucho tiempo se trató de solapar bajo una excusa pintiparada: vivíamos en una suerte de vergel alejado de la mundanal tendencia a practicar los vicios que la política miserablemente suele traer aparejada y a la que se dio en llamar “el oasis catalán”. Allende nuestras fronteras, donde los amortiguadores óbolos de la subvención pública son incapaces de regar en toda su extensión, publicaciones desinteresadas o empresas que a la sazón operaban aquí proyectaban una realidad alejada de la oficial que a la postre, con el trascurso de los años, se ha mostrado axiomática. En lo referente al terruño, desde lo vasto de cualquier sociedad a la que se ha tratado denodadamente de colocar el sambenito de la única identidad, extraño ha sido que no surgiesen ciudadanos “atravesados”. Al principio se creyó que tirando de manual nacionalista (“catalanista” como gustan definirse para huir de términos denostados por la implacable Historia) bastaría para una desautorización ejemplarizante. No obstante, aquellos a los que les asisten razonamientos democráticos profundos y se les atiza desde sus propias instituciones públicas con la tranca de la injusticia son difícilmente sofocados. Lo que en el origen fue un puñado de ciudadanos, hoy por hoy, ya cuenta con una exigua representación parlamentaria (Ciutadans) con contrastadas opciones de aumentar su apoyo popular considerablemente en el próximo paso por las urnas el 28 de noviembre. Sin embargo, lo más significativo, en mi modesta opinión, es el mimetismo que ha empezado a suscitar en otras formaciones políticas atrapadas desde hace décadas en las redes del acomplejamiento político echadas con gran destreza desde las filas del nacionalismo excluyente.

  5. YO SIMPATIZO CON CIUTADANS - Viernes, 26 de noviembre de 2010 a las 17:46

    K PESAITOS DE LA DIGNIDAD, K LA DIGNIDA SE CONSIGE SIENDO TU Y HACIENDO BUENOS ACTOS…

  6. Harto - Sábado, 27 de noviembre de 2010 a las 01:23

    Cómo se notó la larga mano del señor Jordi Barbeta…… Ya se sabe, en Cataluña si no eres nacionalista, te expones a que te llamen español (como insulto), anticatalán, etc. Es como en la oscura edad media: si por cualquier causa te consideraban hereje, o sea, no comulgar con la doctrina oficial imperante de la Iglesia, eras obligado a renegar públicamente si no querías ser quemado en la plaza pública. Por fortuna, ahora ya no se quema a nadie, pero se le somete a ser declarado “no afecto al régimen”. Todos los editorialistas de hace un año fueron llamados a filas y, subvención obliga, tuvieron que firmar el manifiesto. Y es que no se puede hablar de prensa libre cuando las subvenciones se reparten a diestro y siniestro.

  7. Quatre i el Gat - Sábado, 27 de noviembre de 2010 a las 04:09

    ¿Dignidad perdida? ¿Cataluña perdió Dignidad?

    Lo que CAT debió hacer es sencillamente aquello que le correspondía para mejorar su statu quo dentro de los límites que marca la ley … ó antes haber cambiado la ley.

    Pero, de ahí a que se inventaran mentira tras mentira para vendérnosla como verdad, por mucho que toda la prensa del régimen la firmara por sus directores editoriales, sus directores de radios y teles, (todos teledirigidos) y que pretendieran que se “tragara” por la ciudadanía como una verdad, hay un largo trecho.

    La dignidad perdida (si acaso la tuvieron en algún momento) la perdieron precisamente quienes nos metieron en este lodazal, y, nos cubrían día a día de mayor nivel de basura estatutaria y olor a putrefacción política con un único objetivo: “Trágala ó Independencia”.

    Pero, la realidad es tozuda. Ni lo uno, ni lo otro.

    Y, por mucho que la dignidad de la mayoría de catalanes se ha diluído a la vista de la situación económica, laboral y de visión de futuro, lo del estatuto pasará a los anales de la historia como uno de los episodios mas desagradables de recordar por los historiadores.

    ¡¡REBÉLATE!!

    ¡Ánimo Albert!

    ¡Salut Ciutadans!

  8. elisabeth - Domingo, 28 de noviembre de 2010 a las 10:25

    Perdimos nuestra dignida y nos dimos cuenta donde nos pone España exactamente:multiplicandonos por cero que es lo que dirian en los simpson eso si Alberto el españolisimo estara contento en el fondo lo que quiere ciudadanos es ver a Catalunya en la mayor de las miserias para poder decir que todo es culpa del catalan y que si todos nos negaramos a hablar en catalan seguramente no tendriamos peajes,y viviriamos sin el peligro de que nos boicotearan cada dos por tres.Por cierto si lograramos salir del espantajo que es España a quien se dedicarian a boicotear a los valencianos?

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