Opinión

En Salt pasan cosas muy serias

‘Se ha hablado de muchas cosas –de lo que roba España (sic) y de lo que pagan al fisco los andaluces, del concierto económico y de la crisis económica (de esto último, algo menos)- pero de la cuestión –no he dicho problema, que conste- inmigratoria poco’.

Ángel Duarte
Viernes, 17 de diciembre de 2010 | 12:14

Lo digo por si no lo sabían. Pasa que si llegas un martes a la cuatro de la tarde, procedente de la vecina Gerona, y aparcas el coche en el centro de la villa puedes tener la sensación de que acabas de aterrizar en Tombuctú o en Banjul.

Es así. Yo no me siento incómodo. Al contrario. Estoy de visita y el ambiente es exótico, lo que siempre se agradece. Los servicios asistenciales del Instituto Catalán de la Salud funcionan de primera y atienden con idéntica profesionalidad y buen hacer con la que lo hace el personal del CAP de Tomares, antigua provincia de Sevilla, que es el que frecuento. Esto del Estado de las Autonomías –se lo comento entre paréntesis- es, desde el punto de vista del enfermo crónico algo culoinquieto, un quebranto.

Web del Ayuntamiento de Salt (Gerona).

Me imagino, no llegué a preguntárselo, que enfermeros y enfermeras, doctoras y personal administrativo habrán hecho el curso de cultura catalana reclamado por el doctor Vilardell -¿el de los supositorios?- porque en caso contrario difícilmente podrían dar muestras del «conocimiento de la cultura y la forma de ser del lugar donde trabajan» que preconiza el Colegio Oficial de Médicos. El de Barcelona. Aunque, dadas las circunstancias, más que de catalán quizá precisarían entender las singulares percepciones de las autoridades gambianas en relación a, por ejemplo, la homosexualidad. ¿Recuerdan?

Creo, por lo demás, que en estos últimos meses ha habido un proceso electoral en Cataluña, comunidad autónoma en cuyo mapa figura dicho municipio. Se ha hablado de muchas cosas –de lo que roba España (sic) y de lo que pagan al fisco los andaluces, del concierto económico y de la crisis económica (de esto último, algo menos)- pero de la cuestión –no he dicho problema, que conste- inmigratoria poco. Lo han hecho voces extemporáneas, cierto, pero las fuerzas políticas de izquierda –que son, querido lector, las que a mí me interesan- no han dicho esta boca es mía.

En Salt tienen una alcaldesa inteligente, decidida y socialista. No está dispuesta –tampoco es que pueda hacerlo, ciertamente- a esconder la cabeza bajo el ala y, en la última semana y contando con la colaboración del grupo municipal de ERC, ha propuesto una serie de medidas ambiciosas. Sin ir más lejos, un decreto que intenta estimular el civismo garantizando que todos aquellos que cumplan las normas básicas de convivencia verán asegurado su derecho al reagrupamiento familiar. Es decir, que si se comportan como ciudadanos se les tratará como tales. Porque lo serán. Si no, no.

Claro que para que todo ello sea posible es imprescindible que el Estado transfiera responsabilidades, y recursos, al ámbito local y, algo no menos difícil, que el municipalismo de izquierdas pierda los complejos.

Ángel Duarte es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Gerona

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4 Comments en “En Salt pasan cosas muy serias”

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  1. Jordi - Viernes, 17 de diciembre de 2010 a las 13:02

    Que te premien por no portarte mal,es sentar un mal precedente.

  2. Stuart - Viernes, 17 de diciembre de 2010 a las 17:08

    Que te premien por no portarte mal es echar por tierra la presunción de inocencia , es dar por hecho que lo normal es que te portes mal.

  3. CIUDADANO REBELDE - Viernes, 17 de diciembre de 2010 a las 20:13

    Pues a mí me parece muy bien. Un ciudadano no es, se hace, y punto. A mí no me parece mal que haya inmigrantes, pero tienen que cumplir unas normas y entender que son ellos los que deben adaptarse a la sociedad española, y no nosotros a su estilo de vida. Es lo que defendemos muchos de los simpatizantes de Ciudadanos, sin caer en la xenofobia del PP y de PxC y sin dejarnos llevar por la tontería de la extrema izquierda y de los indepes.

  4. epsys89 - Sábado, 5 de marzo de 2011 a las 13:36

    Los que no actúen en consonancia con las ley y el orden, una patada y a su país, se acabarian las tonerías pronto. Es lo que la mayoría piensa sobre este tema, pero queda muy correcto y bonito decir en el ámbito político y social «venid hermanos sois bienvenidos, haced lo que queráis somos muy buenos aqui», hipocresia en estado puro.

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