Cataluña

“Si las convicciones socialistas de Ferran Mascarell fuesen muy profundas, a pesar de haber dejado su militancia [del PSC], no lo pasará bien en este Gobierno [autonómico de CiU]”

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Redacción
Martes, 28 de diciembre de 2010 | 18:31

Joaquim Nadal, presidente del grupo parlamentario del PSC en la Cámara autonómica y consejero de Política Territorial y Obras Públicas en funciones, este martes, en relación al polémico fichaje de Ferran Mascarell como consejero de Cultura por parte del nuevo presidente autonómico, Artur Mas:

“Si las convicciones socialistas de Ferran Mascarell fuesen muy profundas, a pesar de haber dejado su militancia [del PSC], no lo pasará bien en este Gobierno [autonómico de CiU], porque se encontrará con contradicciones y porque, a veces, tendrá que avalar decisiones que no le gustarán. Y porque, es probable, que él mismo, en el ámbito de la cultura, tenga que abordar cuestiones que incluso afecten a su propia conciencia moral. Pero eso forma parte de esta decisión personal unilateral de su esfera. […] Podemos incluso llegar a pensar que Artur Mas ha tenido que recurrir a un ex socialista, en términos de militancia, porque poco llamados a las políticas culturales, han tenido que ir a buscar afuera lo que no tenían en casa“.

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7 Comments en ““Si las convicciones socialistas de Ferran Mascarell fuesen muy profundas, a pesar de haber dejado su militancia [del PSC], no lo pasará bien en este Gobierno [autonómico de CiU]””

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  1. Eduardo González Palomar (Manlleu) - Martes, 28 de diciembre de 2010 a las 18:57

    –¡Vaya papeleta!–
    Que la colosal estructura del edificio del poder político del PSC en Catalunya ha quedado en estado enormemente ruinoso, tras el varapalo electoral del pasado domingo, no parece que vaya a ponerlo en duda alguien con dos dedos de frente. Hace algunos años (algo más de siete), cuando su candidato empezó a maniobrar, al encaramarse a la presidencia de la Generalitat, muchos progresistas creyeron encontrarse en situación de orfandad y no tardaron en mostrar gran estupor ante la deriva nacionalista de la federación catalana. Lejos de rectificar, con el cambio de líder al dar por finalizada la primera aventura tripartita, aun exhibieron mayor firmeza en la misma contradicción ideológica. La consecuencia del segundo examen, ante el electorado catalán, ha malogrado el arduo trabajo de décadas, además de dejar en la estacada quién sabe si en dilatado período a la formación política. Pero el engranaje que parece que ha sufrido mayor deterioro, en apresurado e imbécil alejamiento de los valores propios del Socialismo en un partido que hace gala del mismo en su propia sigla, es el de sus militantes y simpatizantes. Estos se han visto forzados, por los inagotables hechos de sus dirigentes en el gobierno de las instituciones públicas en Catalunya, a defender los mismísimos argumentos contra los que debían combatir escasos años atrás. Abrazar postulados propios del Nacionalismo, bajo el subterfugio del eufemismo “Catalanismo”, no deja de ser una de las muchas contradicciones en las que han incurrido desde el PSC. En el mismo sentido, el hacinamiento de ultracatalanistas entre la cúpula dirigente contrasta y chirría brutalmente con la ausencia de ellos entre las bases del partido y sobre todo entre su electorado natural. No obstante, pocas cosas han menoscabado más la paciencia de sus ya mosqueados seguidores, en el tramo final de la legislatura, que el ademán de aparente rectificación subyacente en sus promesas y actitudes electorales (el díptico bilingüe, el repentino desacuerdo con las multas lingüísticas, la extemporánea e hipotética cumbre anticrisis…, por mencionar algunas) solapándose en el tiempo con los últimos estertores de la acción de gobierno en la disparatada línea ininterrumpidamente seguida durante las dos últimas legislaturas. No hay quien hable más libremente que la pluma, pero las teclas de mi portátil carecen de pelos y como tampoco hay dos sin tres, mucho me temo que el sucesor de Maragall y Montilla pueda ser presentado en sociedad como el increíble adalid dotado de la persuasión necesaria para hacer pasar el Nacionalismo por la rama más pura y ortodoxa del Socialismo.

  2. KATATONIA - Martes, 28 de diciembre de 2010 a las 19:59

    Mis convicciones socialistas son más profundas que las de Ferran Mascarell, pero viendo la deriva del PSC, no es una contradición afiliarse a CIU, ya que es Más de lo mismo. En ese sentido Mascarell no se tiene nada que reprocharse. Pero de Cultura, ni puta idea.

  3. sensatez - Martes, 28 de diciembre de 2010 a las 20:08

    Exactamenrte lo mismo que le dice Nadal a Mascarell, se le podría aplicar a él mismo:
    Si sus convicciones socialistas fueran profundas, nunca hubiera apoyado las políticas discriminatorias y nacionalistas del gobierno Tripartito.
    Lo que pasa es que los que se dicen “socialistas” en el psC no tienen ninguna convicción socialista.
    Salud.

  4. Raul - Martes, 28 de diciembre de 2010 a las 21:08

    Me gustaría saber vuestra opinión acerca de los 28 escaños que sacó el PSC en las últimas elecciones del 28N.

    Estos 28 escaños son, mayoritariamente, del votante no-nacionalista o del votante nacionalista?

    Yo no lo tengo claro, la verdad. Gracias.

  5. LARRA - Martes, 28 de diciembre de 2010 a las 21:58

    Mascarell, que no te insulten los del PSC, pues la ejecutiva completa del PSC podria entrar en CIU y seria lo mas normal.

  6. Quatre i el Gat - Miércoles, 29 de diciembre de 2010 a las 03:16

    El Sr. Nadal debe pensar que los catalanes siguen viviendo en la inopia.

    No hay ninguna diferencia en el Mascarell del PSC con el de CIU.

    El PSC ha vivido de practicar las mismas miserias nacionalistas que CIU. De creerse que era un partido socialista, pasó a practicar y ejecutar sin piedad el nacionalismo catalanista, a traición a todos sus votantes de izquierdas, y por eso están tan “normalizados” en el nacionalismo. Por lo tanto:

    A Mascarell no le resultará novedoso… ya que está familiriazado gracias al PSC y su misma estrategia de nacional-socialismo.

  7. Angel - Miércoles, 29 de diciembre de 2010 a las 21:22

    En el PSC hace tiempo que no queda ningun socialista.

    Quien no se considere nacionalista no debe votar nunca mas al PSC.

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