Opinión

Reforma autonómica y ciudadanía

‘Para nosotros, que el modelo de Estado sea unitario o federal no es lo fundamental, lo importante es que el Estado, independientemente de su organización territorial, haga del ciudadano el sujeto político garantizando de manera efectiva la igualdad de derechos y oportunidades y ampliando sus espacios de libertad’.

Antonio Espinosa
Sábado, 29 de enero de 2011 | 12:56

Los nacionalistas e independentistas han puesto el grito en el cielo nada más oír hablar de reforma del Estado de las Autonomías. No nos extraña porque su objetivo, su interés, es acumular poder y más poder para hacer de Cataluña una nación-estado. Sin embargo, el interés de la mayoría de ciudadanos españoles es otro. Para nosotros, que el modelo de Estado sea unitario o federal no es lo fundamental, lo importante es que el Estado, independientemente de su organización territorial, haga del ciudadano el sujeto político garantizando de manera efectiva la igualdad de derechos y oportunidades y ampliando sus espacios de libertad.

La autonomía territorial estará siempre subordinada a la mejor defensa de los derechos políticos, sociales y las libertades cívicas. En ningún caso la descentralización política (tampoco la centralización), pueden ser un fin en sí mismo independiente de los criterios de interés para los ciudadanos o eficacia en la prestación de servicios públicos; es a esos objetivos a los que deben orientarse los recursos económicos, financieros, humanos, materiales y legislativos.

No cabe duda de que desde los intereses del conjunto de los ciudadanos españoles el proceso autonómico está evolucionando con falta de racionalidad, sin horizontes claros y al ritmo de las pulsiones nacionalistas de construcción de pseudoestados pactando con un PP y un PSOE, más preocupados por la aritmética parlamentaria para perpetuarse en el poder que por los problemas de los ciudadanos.

El modelo del Estado de las Autonomías, que debería conjugar diferencia con igualdad e integrar la autonomía con la unidad en la prestación de servicios y la garantía de los derechos de ciudadanía, está dando pasos en algunos aspectos a estructuras administrativas y políticas duplicadas e inconexas que favorecen la fragmentación, la desigualdad y la discriminación de unos ciudadanos frente a otros, dificulta la movilidad por el territorio nacional, amenaza la unidad de mercado y aumenta considerable e innecesariamente el gasto público.

Artur Mas, presidente de la Generalidad, durante un acto de su partido (foto: CiU).

Estamos asistiendo también, por parte del nacionalismo, a la apropiación de las instituciones autonómicas para, por un lado y desde la más absoluta deslealtad, erosionar al Estado del que forman parte y, por otra, vulnerar los derechos y libertades de los ciudadanos, allí donde aquéllos y éstas colisionen con la nueva identidad colectiva que se quiere imponer.

Resulta evidente la necesidad de acometer una reforma del Estado de las Autonomías y el camino no es establecer techos competenciales distintos según las diferentes CCAA, ni acuerdos bilaterales entre el Estado y cada comunidad. Los acuerdos, como en todo país federal, se toman multilateralmente en órganos donde todas las CCAA y el Estado están representados. En cuanto a la asimetría competencial, no puede derivarse de la existencia de diferentes techos competenciales. Aquella sólo sería aceptable si tiene como causa que algunas CCAA, por decisión propia, renunciaran al traspaso de algunas competencias que por derecho les correspondieran.

La reforma del Estado debe orientarse a racionalizar su funcionamiento y gasto, introducir y potenciar los elementos de coordinación entre las distintas administraciones para preservar la coherencia y la unidad del conjunto; mantener su capacidad de bienestar, progreso y cohesión; al mismo tiempo que se corrigen las disfunciones que acabarían transformando un único sistema sanitario, educativo, de seguridad, judicial… en 17 diferentes atendiendo al deseo y voluntad nacionalista.

Es necesario abrir una reflexión seria y serena sobre la conveniencia de reducir el número de CCAA, preguntarse si son necesarias políticamente y eficientes económicamente (como algunas uniprovinciales). En definitiva, después de 30 años de funcionamiento, sobran motivos para mejorar el modelo autonómico y su reforma debería como mínimo suponer:

1. Clarificar competencias. Modificando el artículo 149 y 150 de la Constitución para establecer una relación estable y clara de las competencias del Estado y de las CCAA poniendo fin al período constituyente en que se encuentra permanentemente la Constitución como consecuencia del redactado actual del artículo 150.2.

2. Modificar el Senado. Como cámara de representación territorial debe jugar un papel central en la cooperación horizontal entre CCAA y de éstas con el Estado, así como en la coordinación entre administraciones y especialmente la concertación vertical, tanto en el sentido ascendente (es decir, cauces para la participación autonómica en la determinación de las políticas del Estado) como en el sentido descendente (instrumentos para la armonización de políticas autonómicas a iniciativa de las instituciones centrales del Estado).

3. Aumentar la colaboración y la mutua lealtad entre las CCAA y el Estado. Mediante la creación de consorcios integrados por representantes del ministerio correspondiente y los distintos departamentos autonómicos en las áreas de educación, sanidad, seguridad pública y recursos naturales, así como para los instrumentos de redistribución económica y gestión tributaria, la colaboración entre CCAA y el Estado debe ser leal. En Alemania, por ejemplo, las autoridades financieras de los länders que gestionan los impuestos compartidos están sujetas a las instrucciones de las autoridades federales competentes y las autoridades deben asegurar el cumplimiento de dichas instrucciones.

4. Controlar el gasto de las diferentes administraciones públicas. Se ha de limitar la capacidad de endeudamiento mediante una ley de estabilidad presupuestaria. En Alemania, un país ejemplo de federalismo, los länders no pueden emitir deuda pública.

5. Adelgazar las estructuras políticas. Racionalizar y reordenar las administraciones adelgazando sus estructuras política y administrativa.

Antonio Espinosa es secretario de Acción Política de Ciudadanos

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11 Comments en “Reforma autonómica y ciudadanía”

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  1. Angel - Sábado, 29 de enero de 2011 a las 14:40

    Estoy de acuerdo con Espinosa.El estado de las aunomias tiene que servir como herramienta para mejorar todos,no para que unos cuantos vivan sin trabajar con dinero publico,creandose grupitos de poder,creyendose los propietarios de los territorios,donde la mayoria solo servimos para aportarles dinero.

  2. Enric A. - Sábado, 29 de enero de 2011 a las 19:03

    Excelente e intelige reflexión. Muchas gracias Sr. Espinosa.

  3. Alwix - Sábado, 29 de enero de 2011 a las 20:29

    Passant de Badajoz, o els Pirineus, els arguments son igualment aplicables al context europeus, no us sembla, repartidors de carnets de bon socialista?

  4. Mariacruz - Sábado, 29 de enero de 2011 a las 21:21

    Para eso hace falta màs inteligencia en la instituciòn que nos dirige,ya que hasta ahora està dando pasos en sentido contraria,vaciando al todo,y encapsulando a las partes de tal modo que los habitantes seremos como monos enjaulados.Allì no se puede,al otro lado tampoco,como peces en pecera dando vueltas sin poder salir.

  5. Mariacruz - Sábado, 29 de enero de 2011 a las 21:36

    Ya no nos pueden despistar,tranquilizar,con el ,,para que se sientan còmodos-para que se sientan bien dentro del Estado,,.No, eso no es asì,quieren un Estado (ya dejan la naciòn atràs),y por eso tantos cambios de ,,nomenclatura,, y logos a todos los niveles.,,Desvisten a un santo para vestir a otro,,Que España se achique pasa que Cataluña se engrandezca sin estar en España.Esto serà muy difìcil que el equivocado lo arregle porque ademàs supongo que lo quiere asì.
    Aquì sòlo una protesta PACìFICA lo lograrìa.

  6. Mariacruz - Sábado, 29 de enero de 2011 a las 21:56

    Y MASIVA Y CONTINUADA HASTA QUE TODOS TENGAMOS DERECHOS Y LIBERTADES EN TODO EL TERRITORIO.O sea que se respeten NUESTROS DERECHOS CONSTITUCIONALES Y NO ,, NOS LOS VENDAN,Y MENOS POR UN PLATO DE LENTEJAS PARA EL COORDINADOR.

  7. Mariacruz - Sábado, 29 de enero de 2011 a las 22:18

    Se imagina cada español lo que significa perder en pocos años la costa mediterrànea desde Gerona a Murcia? Y paralelamente la Cantàbrica?.Y a continuciòn ,,el-àndalus,,desde Màlaga a Toledo?.
    Y qué papel tendrìamos en Europa?.Cuantos votos de diferencia tendrìamos respecto al duo Alemania-Francia?.
    Pues en este posible TINGLADO SIN PIES NI CABEZA NOS HAN QUERIDO INDUCIR,y no tenemos màs salida que decir BASTA!.UNA AFLUENCIA MASIVA DELANTE DEL PARLAMENTO Y SIN VIOLENCIA NI INSULTOS EXPRESAR LO QUE QUEREMOS.

  8. Mariacruz - Sábado, 29 de enero de 2011 a las 22:30

    Si no me equivoco,en el estudio que se ha hecho sobre Democracia en Europa,estamos en el medio-bajo,puesto 17 de unos apr.30?.
    Quiere decir que nos ,,siguen llevando,,y que no nos llevamos nosotros mismos a dònde y còmo creamos oportuno.Nos manipulan y nos dejamos manipular.

  9. Quatre i el Gat - Domingo, 30 de enero de 2011 a las 07:22

    En su inicio la idea de las Autonomías era viable porque sólo se trataba de una herramienta de cercanía al ciudadano.

    La degradación nacioanlista, utilizó dicho mecanismo para “beneficio personal” y el dinero que le llovía desde Madrid, iba a parar a las arcas de CIU y de los Nacionalistas para repercutirlo en beneficios para su “fieles parroquianos nacionalistas”.

    Estas autonomías, hoy vemos cómo han llegado a tirar e dinero de España en cuestiones accesorias, y sufren unas cuentas que ningún empresario hubiera tolerado para sí.

    Pero, con el dinero de los españoles, y “usando el nombre del catalanismo en vano” todo ha sido bueno para empobrecernos aún más.

    Hay que retomar la senda de la sensatez. Justo lo contrario que CAT practica.

    Me cuesta ver apoyos de empresarios catalanes que alucinan cuando ven que sus políticos catalanes practican todo lo contrario de lo que a todos los ciudadanos nos imponen: Austeridad y Control del Gasto.

    ¡Justo lo que el Nacionalismo-Independentismo jamás ha practicado!

    Por ese motivo, los empresarios catalanes están disgustados en ver que su gobierno catalán, poco ejemplo de austeridad realiza, cuando ellos sí lo exigen a los demás.

    ¡Hay que REBELARSE! …

    ¡¡REBÉLATE!!

  10. Jose Orgulloso - Domingo, 30 de enero de 2011 a las 10:17

    Los independentistas no se dan cuenta que vamos hacia una mayor concentración estatal, hacia una Europa de gobierno único. Entonces no tiene sentido esto de las autonomías ni, en poquísimos años, esto de los estados. Para bien y para mal.

  11. Ciudadanista - Domingo, 30 de enero de 2011 a las 19:01

    Magnífico artículo. El cambio se acelera en el mundo, no solo en tecnología, también en política. O se pone al día el Estado de las Autonomías o se hunde por ineficaz e ineficiente. Los patrones nacionalistas y regionalistas, los derivados de la lucha de clases y los conservadores de privilegios ya no sirven para organizar y articular territorios, hacen falta criterios ciudadanistas. El sujeto de la política y la razón de ser del Estado es el ciudadano, pregona el ideario de CIUDADANOS. Estoy de acuerdo.

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