Opinión

Ni rastro de piedad por las víctimas de ETA

‘No es tan difícil si se parte de la buena voluntad: rueda de prensa, condena de todos los crímenes de ETA y su justificación, petición expresa de disolución de ETA y colaboración con la policía, reconocimiento de las víctimas y renuncia a presentarse a estas elecciones para demostrar que su mundo ha de pagar con tiempo lo que le ha robado con armas’.

Antonio Robles
Viernes, 11 de febrero de 2011 | 10:27

Por primera vez, el mundo aberzale se deja pelos en la gatera democrática para conseguir colarse en las instituciones. Han condenado la violencia de ETA, pero sus convicciones de fondo delatan la estrategia instrumental de la medida.

Sin lugar a dudas, las prevenciones están justificadas, pero quien no quiera ver en esa decisión una concesión de la soberbia del mundo aberzale a las reglas de la democracia, no la verá. Aún en ese caso, su decisión señala una evidencia positiva: el mundo aberzale retrocede por primera vez por la presión combinada de tribunales y policías ante el imperio de la ley. No hay atajos políticos, ni excepciones. Es precisamente cuando el Estado ha roto toda esperanza de negociación política, cuando la bestia retrocede. Y una negativa: enseguida que la estrategia del imperio de la ley da sus frutos, torna el mundo nacionalista a defender su legalización. Es humano: cuando se comparten fines, se disculpan con cierta facilidad los medios, o se olvidan de exigir su disolución. Nada de eso nos libra de enfrentarnos a una evidencia más: por primera vez los tribunales se quedan sin razones objetivas para impedirles la participación electoral. Independientemente de las arcadas que nos produzca su cinismo.

Hay, sin embargo, algunas consideraciones que hacer para impedir la legalización de Sortu. La mayoría juicio de intenciones. Un escollo difícil de salvar ante los tribunales, pero no imposible. Algunas, jurídicas: el artículo 12.3 de la Ley de Partidos establece que no se podrá legalizar partido alguno que represente una continuidad de cualquier otro que hubiere sido anteriormente ilegalizado.

Cuando un testigo jura o promete ante un tribunal decir la verdad, la promesa ha de ser evidente y creíble. Ningún juez aceptaría una vaguedad en la respuesta: “quizás, señor juez”, “bueno, ya veremos”, “sí, pero según qué me pregunte”, ni aceptaría recochineo, malicia evidente o mofa en la promesa. De todo esto hay en la declaración de la izquierda aberzale.

Dirigentes de Sortu, durante la presentación ante la prensa de la nueva marca política del entorno aberzale (foto: vídeo).

A pesar de su rechazo explícito a la violencia, se abstiene de exigir la desaparición de ETA, e implícitamente hace varias referencias a la necesidad de una negociación política entre el Estado y ETA como si de dos partes igualmente legítimas se tratara. Por ejemplo, cuando se posicionan implícitamente como abogados de parte: “hemos querido concitar el apoyo a una legalización necesaria, fundamental para que avancemos de forma irreversible hacia una paz y normalización política progresiva como antesala indispensable de cualquier diálogo y negociación entre todas las fuerzas políticas de nuestro país”. Reparen, hablan de “paz”, en lugar de terrorismo, hablan de “confrontación violenta”, en lugar de terrorismo, no admiten la legalidad del Estado como bien superior, sino como parte del “conflicto”. Nos envuelven en su lenguaje -el de siempre-, y esquivan el del Estado de Derecho.

Esta nueva marca blanca de Batasuna nos escatima la renuncia de verdad al chantaje. ¿Por qué? Porque entre sus componentes, comenzando por quien presentó la nueva formación, hay viejos conocidos del entorno de ETA, como Rufi Etxeberria, con varias condenas por este motivo, o Iñigo Iruin, cerebro de la asesoría jurídica de Batasuna y dirigente político del más alto nivel. Legalizar un partido anclado en ETA aunque la condene, podría suponer considerar el absurdo de legalizar al terrorismo cuando está en tregua o permanece inactivo.

Después de tanto crimen y engaño, se hace necesario que demuestren algún rasgo de empatía con las víctimas, reconozcan el mal realizado por esa organización criminal y expresen sin titubeos sentido de culpa o mala conciencia por haber estado tanto tiempo consintiéndolo, silenciándolo o directamente cooperando. Que de todo eso se compone el dolor de las víctimas.

Quien hace el mal y toma conciencia del dolor causado, tiende a mostrar pesadumbre ante la víctima. Porque se siente culpable, concede a la víctima el derecho a sentirse ofendida y por lo mismo a recibir una reparación moral. Ni una sola de estas iniciativas éticas mostraron en sus ruedas de prensa. En el hueco que dejaron estas ausencias, se proyectó aterrador el cinismo estratégico de quienes no dudan en utilizar valores democráticos para sacar rendimiento político del terror pasado y de la amenaza latente del futuro. Y lo que es peor, porque seguramente esta estrategia es la única que les queda para conseguir lo que siempre han perseguido y aún no han logrado.

Frente a la ética de las convicciones, aquella que hace de los principios valores éticos irrenunciables, Max Weber nos presta la ética de la responsabilidad. Aparece en aquellos momentos donde lo exige el contexto, y donde fines y medios son la misma cosa, porque el bien no es un contenido, sino un terreno de juego, como la democracia. Si la ética de la responsabilidad puede argüirse como instrumento para evitar el engaño, entonces el Estado debería exigir de esos sepultureros que si de verdad son sinceros, se esfuercen en hacernos creer a todos los españoles su compromiso con la democracia. No es tan difícil si se parte de la buena voluntad: rueda de prensa, condena de todos los crímenes de ETA y su justificación, petición expresa de disolución de ETA y colaboración con la policía, reconocimiento de las víctimas y renuncia a presentarse a estas elecciones para demostrar que su mundo ha de pagar con tiempo lo que le ha robado con armas. ¿Qué ellos no son ETA para asumir esa responsabilidad? Tampoco Josu Ternera tenía nada que ver con los derechos humanos y llegó a ser miembro relevante de la comisión autonómica de Derechos Humanos del País Vasco.

Antonio Robles es portavoz de UPyD Cataluña

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20 Comments en “Ni rastro de piedad por las víctimas de ETA”

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  1. caganer pesebrista - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 10:41

    Otra nueva trola para ganar tiempo, volver a reorganizarse, volver a rearmarse y continuar con lo único que saben hacer y lo unico que han hecho toda su vida que es asesinar

  2. Protestante - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 10:49

    Buen artículo. Lo de Josu Ternera en la comisión de derechos humanos antes y después de ser terrorista, es uno de los ejemplos que nos muestran a dónde ha llegado la sociedad española con su ley del péndulo. Como tan bien sabemos los no nacionalistas catalanes.

  3. Pau - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 11:02

    Muy buen artículo, Antonio.

    Solo discrepo cuando afirmas que no hay razones objetivas para impedirles la participación electoral. Creo que si las hay, y también creo que sólo hace falta voluntad política por parte del presidente Rodriguez, y ese es el gran problema.

  4. Jose Orgulloso - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 11:54

    Repito que ETA es un instrumento de los radicales catalanistas que agitan cada vez que quieren conseguir algo. Si no los catalanes no consiguen el concierto económico, veréis como ETA vuelve a atentar. Ya me lo diréis.

  5. majoria sobiranista al parlament - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 12:38

    Endevant SORTU…un altre partit per a lluitar contra l’uniformisme i per la llibertat dels pobles a decidir el seu futur

  6. Romualdo - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 14:05

    A muchos de los que defienden a SORTU me gustaría verles gobernado por ellos.

  7. OJO AL DATO - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 14:22

    no han entregado las armas

  8. Alvaro - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 16:44

    Lean el comentario proetarra de “majoria soviranista al parlament”.

    ¡Qué bien queda retratado en el artículo este sujeto: “cuando se comparten fines, se disculpan con cierta facilidad los medios”.

  9. Marc - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 17:11

    I les víctimes dels paramilitars espanyols del tricorni? o aquestes no son víctimes perque son de l’altre bandol??? Prou hipòcresia!!

  10. Mariacruz - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 17:22

    De acuerdo con el Sr. Robles.

    “reconocimiento de las víctimas y renuncia a presentarse a estas elecciones para demostrar que su mundo ha de pagar con tiempo lo que le ha robado con armas.”

  11. Juan - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 18:08

    Pero que vergüenza señor Robles! Vaya cara que tiene!

    Las víctimas aun estan esperando a alguien de su partido en la manifestación del pasado sábado en Madrid convocada por VCT. Es más, la misma presidenta de su partido, Rosa Díez dijo textualmente “ni yo ni UPyD estaremos el día 5 a las 5”. Ahora les remueve la conciencia de haber dejado tirado a las víctimas ese día? Solo el PP y C’s fueron, ustedes supongo que estarían con Rubalcaba pactando la presentación de Sortu, no?

  12. La Mari Crux - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 20:45

    Juan, no estabamos pactando la presentación del Sortu. Estabamos en el Salamanca tomando unas tapas.

  13. Eduardo - Viernes, 11 de febrero de 2011 a las 20:56

    Juan, el escrito de Robles no deja lugar a dudas, es público, lleva su firma y su foto, dice lo que dice, es evidente su rechazo a la legalización de SORTU. Hay gente que sólo le importa descalificar. Con razones o sin ellas. Menos vísceras y más objetividad, Juan.
    ¿Acaso le va a dar usted lecciones de la lucha contra ETA y a favor de las víctimas a Rosa Díez? ¡Por favor!

  14. iñigo - Sábado, 12 de febrero de 2011 a las 00:53

    Como vasco, quizá tenga menos recursos para intentar entender qué está pasando alrededor de todo este tema, pero no dejo de tener ciertas opiniones.

    En primer lugar, las declaraciones de la presentación de Sortu son algo inédito. Nunca miembros de la izquierda abertzale habían dicho esto. Según ellos, cosa que comparten socialistas como Jesús Eguiguren, esto es producto de una reflexión de muchos años, anterior incluso a la tregua de 1999. En cualquier caso, lo considero positivo, pero me mosquea mucho, porque nunca esta gente ha merecido mi confianza. Son capaces de mentirnos… Y de inventar cualquier cosa para volver a las andadas. Lo son. Pero parece que, por primera vez, ETA no manda sobre Batasuna en la definición del corpus político del movimiento, sino al revés.

    Segundo, hay muchas razones políticas y morales para denostar a esta gente y a este movimiento político, sea cual sea el nombre que se dé a sí mismo. Pero dudo de que haya razones jurídicas para impedirles presentarse a las elecciones. Con esto no quiero decir que desee su presencia en las instituciones. No al menos mientras exista la bestia supervisándolo todo. Como he dicho antes, ETA es capaz de volver a tomar un mando que circunstancialmente ha perdido (porque todos los movimientos de HB en estos 30 años han estado dominados por ETA) y convertir a Sortu sin muchos problemas en la HB de Jon Idigoras. Pero, repito, no sé si es suficiente para impedirles el acceso a las instituciones.

    Tercero, efectivamente, el peor escollo es el de ETA. La pervivencia de ETA es el mayor peligro que los españoles podemos tener ahora mismo. Sortu no se ha atrevido a pedir su disolución, pero me gustaría que así hubiera sido. De todos modos, declarar que condenan su violencia es un paso importante, y ha dejado pasmados a más de uno en las cárceles, según ha dicho la prensa en estos días… Un paso de buena voluntad sería que Otegi, Etxebarria, Goirizelaia, Iruin y todos esos abandonaran públicamente la política y dijeran que dejan paso a una nueva remesa de dirigentes para afianzar el proceso, una vez consolidado. Esto es una quimera, no ya porque HB haya funcionado con su mesa nacional como un Politburo, sino porque ningún político desea abandonar el poder, y tampoco lo desea Otegi ni ninguno de todos esos.

    Cuarto, estamos aquí por la Ley de Partidos y porque se ilegalizó a Batasuna en su día. No tengo la más mínima duda.

    Quinto, puede que desaparezca la violencia de ETA, pero la radicalidad base de la izquierda abertzale continúa. Seguirán defendiendo medidas radicales que desgraciadamente tienen un alto predicamento en Euskadi, especialmente en Guipúzcoa. Tienen que estar ahí, pero pienso, al igual que en Cataluña, que en Euskadi el Estado ha de hacer un pacto tácito de no alimentar a la bestia del separatismo, con inteligencia y democracia, que encare este problema.

    Seguro que me dejo muchas cosas en el tintero, pero este es un tema tan complejo, incluso para una persona que siga el tema político en Euskadi, que es difícil tener una idea muy apurada del asunto. Veremos qué pasa en los próximos meses, si el Supremo puede tumbar a Sortu y cuál es la reacción después.

  15. Romualdo - Sábado, 12 de febrero de 2011 a las 19:07

    Yo, aparte de todo lo expuesto por Íñigo, veo, basándome en lo que dicen los que conocen bien el entorno y sus trampas, que lo que falta en los estatutos de SORTU es una condena “al pasado de ETA”.

    Porque lo que se rechaza es la violencia futura. No su existencia ni su pasado. Y si las circunstancias cambiaran y ETA volviese a tener protagonismo y siguiese matando ellos podrían decir con los Estatutos en la mano que jamás han CONDENADO a ETA.

    Son maestros en las trampas del lenguaje. En ningún momento emplean el término condenar: Dicen RECHAZAR. Lo mismo que nunca condenaron los atentados: Los LAMENTARON.

  16. independentista - Sábado, 12 de febrero de 2011 a las 22:20

    Pues menudos argumentos, partiendo de este resentimiento tan infantiloide. Se nota que los españoles no son como los sudafricanos o los ingleses a la hora de llegar a acuerdos de paz para resolver conflictos. Lo que ha sucedido en el Ulster o en Sudáfrica no va a ser tan fácil que suceda aquí a causa del españolismo fanático de ciertos persobajes, que se oponen a la paz y que le dan alas a ETA para que siga matando y coaccionando. No aprendemos la lección.

  17. iñigo - Domingo, 13 de febrero de 2011 a las 00:25

    Aquí los únicos que se oponen a la paz son los que pusieron la bomba de la T4. O la bomba de Hipercor. Dejad de decir gilipolleces los independentistas, que los muy bestias de ETA pusieron la bomba de Hipercor unos días después de que Cataluña diese decenas de miles de votos a HB en las europeas de aquel año. Y encima vosotros les aplaudís con las orejas.

    Qué poca idea tenéis del rollo este…

  18. Romualdo - Domingo, 13 de febrero de 2011 a las 12:03

    Independentista:

    No hay ningún resentimiento infantiloide. Decir eso de los que criticamos a una banda que ha asesinado a más de 800 personas, sí OCHOCIENTAS, parecería broma si no fuer por lo grave del caso. Hay deseo de Justicia. Y de que los asesinos reconozcan al Estado de Derecho y el sufrimiento causado.

    Lo de Sudáfrica no tiene nada que ver con lo ocurrido aquí porque aquí el APARTHEID lo ha creado ETA y su entorno. Y ahora toca RESPONDER, POR LOS CRÍMENES, luego el Estado de Derecho resolverá conoforme a las leyes existentes o a las nuevas que se dicten.

    Y en cuanto al Ulster te recuerdo que allí asesinaban y empleaban el terror tanto el IRA que fue quien empezó como los Unionistas que decidieron defenderse con las mismas armas. Aquí no ha sido así y cuando el Estado de Derecho se ha saltado las normas ha intervenido la Justicia.

    Las diferencias son evidentes. Para el que las quiere ver naturalmente.

  19. Eduardo - Domingo, 13 de febrero de 2011 a las 12:30

    Algunos aquí, en realidad no quieren la paz basada en la justicia, sino que les dejen en paz.

    Para ese viaje no hubieran hecho falta estas alforjas llenas de muerte, miedo y sufrimiento durante los últimos 40 años. Con haber negociado y cedido ante la violencia antes, nos habríamos evitado algunos muertos. Pero eso es incompatible con la democracia, la libertad y la dignidad. Robles tiene razón, al entorno de ETA sólo les queda pedir perdón a las víctimas, asumir el horror de ETA como propio y remitirse a los principios democráticos constitucionales.

  20. Vito - Lunes, 14 de febrero de 2011 a las 00:46

    “Hay deseo de Justicia. Y de que los asesinos reconozcan al Estado de Derecho y el sufrimiento causado”

    També hi ha molt de desig de justícia per part dels represaliats pel franquisme. Encara molts assessinats esperen que els treguin de les cunetes per que les seves famílies els enterrin amb dignitat.

    Mentres. els seus hereus directes HAN TRIGAT DÈCADES, DÈCADES!!!! en condemar una dictadura.
    I no nomès aixó, sino que un dels ministres de Franco és “president d’honor” del partit que ens preten governar.

    I ara ells nacionalistes espanyols ens parleu de qué han de fer els hereus de Batasuna?
    Ara parleu de pietat?
    Si encara heu de desenterrar els que mataren els de la nación milenaria!!!!!

    Cada cop queda més clar per què no volem saber res de una societat tan malalta…. quin espant ….

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