Sí a Schengen

27.04.2011 | 11:22
 

La pretensión de Sarkozy y Berlusconi, anunciada ayer, de restringir la movilidad de los extranjeros por la Unión Europea es una mala noticia. Es un ejemplo de que los mandatarios europeos no creen en la Unión Europea, en una sola frontera exterior. Es un paso atrás. Unión económica y financiera pero campi qui pugui en derechos civiles. Y una reflexión en clave interna: tanto el francés como el italiano tienen partidos ultras a su derecha.