Opinión

Legalizar la prostitución

‘Proponemos regular la prostitución en el municipio de Barcelona. La propuesta se llevará a cabo conociendo los modelos existentes en Europa, y a partir de la experiencia habida, recoger lo más positivo de cada uno’.

Olegario Ortega
Lunes, 9 de mayo de 2011 | 23:46

Uno de los asuntos más espinosos de abordar en la función de gobierno es la prostitución. Se trata de esos asuntos sujetos a ideologías y tabúes contradictorios que hacen difícil el consenso. Además, entra de lleno en la ética de las creencias, sean trascendentes o profanas, lo que lleva con facilidad a posturas encontradas, a manipulaciones argumentales y a la instrumentalización descalificadora.

Cierto es que esta cuestión implica consecuencias morales, pero no más que otras, como la adscripción religiosa o su práctica, en la que la evolución del pensamiento y la conllevancia social han sustituido la persecución y la hoguera por la separación de ámbitos de enjuiciamiento. Vemos, pues, que abordar este asunto, no ya con los necesarios apriorismos éticos, sino con prejuicios y dogmas, hace el debate interminable y estéril.

Desde la derecha existe el anatema de la moral católica. Por él no se puede legalizar algo catalogado como pecado. Pecado que alcanza tanto a los usuarios, mayoritariamente hombres, como a los ejercientes, mayoritariamente mujeres. Las medidas de gobierno inspiradas en esta ideología recetarían la contención de usuarios, a ser posible total, al tiempo que la redención de los ejercientes, por haber elegido o haber sido conducidos a una actividad torpe y vil, que degrada la condición humana.

En la izquierda, la influencia feminista y el buenismo impiden legalizar lo que se consideraría institucionalizar la esclavitud. La izquierda estaría más por la labor de perseguir y penalizar al usuario, lo que implicaría definir el consumo de prostitución como delito, algo de difícil acomodo jurídico y de más difícil todavía aplicación real.

Pero en materia de prostitución concurren, además, consecuencias sanitarias, económicas, y desgraciadamente, delictivas; con demasiada frecuencia, gravemente delictivas, principalmente en relación con la libertad, el comercio de seres humanos, la esclavitud, el chantaje, el castigo, la corrupción, la venganza y la muerte. No hablemos ya de la frecuente implicación de políticos y miembros de las fuerzas del orden.

Mientras tanto, ante la imposibilidad de que desde unos postulados u otros se concluya algo política y socialmente útil, el daño y el sufrimiento se perpetúan. La historia enseña que la prostitución, al igual que el delito, es imposible de erradicar. La prostitución clandestina atrae a su entorno la delincuencia (tráfico de drogas, delitos contra la libertad, proxenetismo y encubrimiento). Junto a la prostitución se dan otros problemas, como los de orden público o sanitarios, que crean malestar social, descontrol de enfermedades infecto-contagiosas y gasto público.

Los países que han regulado la práctica de la prostitución han conseguido mitigar estos problemas, aunque no erradicarlos. Pero sobre todo, han conseguido que la totalidad del problema reduzca su dimensión, al convertir una práctica social, negada mirando para otro lado, en una actividad legal con todas sus consecuencias.

La legalización también ha permitido que los ejercientes (mayoritariamente las) realicen su actividad, es decir, su trabajo, arropadas por instituciones corporativas y de defensa, propias de trabajadores (asociaciones, sindicatos, cooperativas, trabajo autónomo, etc.) al tiempo que ha fortalecido su defensa y emancipación de los protectores, explotadores y proxenetas. Además, las posiciona para los derechos de huelga, fijación de tarifas, seguros de vida, asistencia médica y legal, pensiones y demás prestaciones asociadas a la práctica laboral legalizada.

Debo añadir que en el programa electoral para la ciudad de Barcelona de UPyD (Unión Progreso y Democracia), presentado a la prensa el pasado día 5, figura un punto (el 9.8) breve, escueto y valiente:

‘Proponemos regular la prostitución en el municipio de Barcelona. La propuesta se llevará a cabo conociendo los modelos existentes en Europa, y a partir de la experiencia habida, recoger lo más positivo de cada uno’.

Obviamente sabemos, saben, que esta legalización implicará sacar a la superficie una actividad económica sumergida de una magnitud muy considerable. No hay nada vergonzoso en que la hacienda pública amplíe su recaudación de impuestos y los equipare a los que satisfacen otras actividades profesionales.

Olegario Ortega es vicepresidente de Ágora Socialista y militante de UPyD

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10 comentarios en “Legalizar la prostitución”

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  1. Paco - Martes, 10 de mayo de 2011 a las 01:33

    Porra de resultados en Barcelona, con 10 candidaturas, concejales por partidos, total 41: PSC 15, CIU 11, PPC 7, ICV 2, ERC 2, Ciudadanos 2, SI 2, UPyD 0, CUP 0, PxC 0. Pienso que entrarán dos nuevas fuerzas en el Ayuntamiento que ya están en el Parlament, Ciudadanos y SI. Y que las restantes candidaturas nuevas (UPyD, CUP, PxC) se quedarán sin representación. UPyD -de cuyo programa nos muestra un aspecto interesante el elegante artículo de Olegario Ortega- y Ciudadanos se parecen demasiado para que puedan implantarse ambas en Cataluña. En Cataluña el espacio propio de ambas está ya ocupado por el partido de Albert Rivera.

  2. expat - Martes, 10 de mayo de 2011 a las 10:24

    barcelona es una ciudad de ocio, y está llena de burdeles y prostitutas. Legalización ya! basta de doble moral y estupideces. Saquemos de la ilegalidad a l@s trabajador@s del sexo. La legalización de la prostitución, además de la marihuana, la eutanasia o los matrimonios homosexuales son temas de sentido común.

  3. Pere - Miércoles, 11 de mayo de 2011 a las 00:04

    Tu lo has dicho, Paco, el partido de Albert Rivera…

  4. Jaime - Miércoles, 11 de mayo de 2011 a las 00:16

    ¡Bravo Olegario!

  5. Romualdo - Miércoles, 11 de mayo de 2011 a las 15:09

    A mí siempre me ha preocupado un aspecto que en una ocasión leí en el libro testimonio de una ex prostituta. Que ninguna prostituta ejerce la profesión de forma definitiva, todas lo hacen como un paréntesis en su vida. Y eso las lleva a ser conscientes de que con la legalización, aunque tendrían las ventajas de cualquier trabajador y se evitarían otros problemas, tendrían más difícil rehacer su vida ocultando su pasado pues su profesión y demás datos quedarían registrados en los archivos.

    En fin es algo en lo que creo que los defensores de legalizar la prostitución ya habrán analizado pero siempre me ha hecho pensar que las cosas no eran tan fáciles.

  6. joseph - Miércoles, 11 de mayo de 2011 a las 17:42

    Será sostenible mantener enfermedades laborales como la inapetencia sexual?

    Ignoro las soluciones en otros países para ello. A mucha gente le dará envidia que cualquier disfunción sexual pueda ser motivo de convertirse en pensionista o subsidiado, no?

    Y las inspecciones antifraude? Qué más se podrá demostrar aparte de un anuncio públicado en la prensa. Será el blanqueo de dinero más fácil del mundo?

    http://www.sexomercadobcn.com/forum....y.php?f=99

  7. Mariacruz - Viernes, 13 de mayo de 2011 a las 08:08

    La prostitución va a seguir, porque la “gente” es asi.

    Pero PEOR me parece que el ABORTO que ACABA CON LA VIDA DE UN SER HUMANO.

    Y de esto poca gente echa cuenta….el genocidio silencioso….permitido y aceptado desde el gobierno, el colmo…así que por mí como si legalizan….que sé yo que….mientras no maten a nadie ni le hagan daño.De eso tratan los DERECHOS HUMANOS tan cacareados….de pantallita y luego…toma aborto…hasta de varios meses, el colmo…

  8. Mariacruz - Viernes, 13 de mayo de 2011 a las 08:09

    Ahora me lo borran….como saben hacer…en este blog, el aborto es tabú.Ya me lo borraron otras veces.Son así de “pro-derechos humanos”.

  9. Antonio - Sábado, 28 de mayo de 2011 a las 02:30

    ¿Porque los bancos aceptan millones de euros anuales cobrando sus comisiones de visas e ingresos de los prostíbulos?¿No es eso ser comisionistas de la prostitución?¿Porque es peor echar una fiesta un día que matar a un feto?¿No es mejor regular todo ese flujo de dinero cotizando a la SS y a la Agencia Tributaria un buen montón de millones anuales de algo que nuestros bisnietos y los suyos seguirán por el mismo camino que nuestros tatarabuelos y los suyos?¿Porque hay mujeres con una desigualdad ante la sociedad siendo mujeres todas ellas? ¿Quien no ha dado un paseo por algún club o consumido revistas pornográficas en su vida? Bueno otro día seguiremos con ésta autoreflexión…pero quiero que de una vez todos seamos iguales sin falsedades politicamente correctas. Más amor y menos guerras. Saludos.

  10. Carlos - Sábado, 24 de septiembre de 2011 a las 17:58

    Por supuesto que hay que legalizarla ya! Las trabajadoras/es del sexo tienen derechos y por tanto hay que protegerlas/os.

    Saludos

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