Gorka Ramos, algo se hizo mal

06.08.2011 | 10:49
 

Hay dos aspectos previos imprescindibles a tener en cuenta a la hora de valorar la detención de Gorka Ramos. La policía está para mantener el orden legal en las calles y el periodista nunca debe ser noticia. Defiendo estos dos principios de forma radical. Los policías están preparados y tienen órdenes para que sus actuaciones sean, en la medida de lo posible, acordes y ponderadas. Por lo tanto, algo se hizo mal en la detención del periodista de lainformacion.com. Las imágenes son concluyentes y dejan dudas razonables sobre los motivos de una actuación policial desmesurada. El periodista (que ha asegurado se identificó como tal) está solo, con un móvil en la mano y habla con los agentes (al menos siete le rodean). ¿Por qué es necesario golpear a una persona (aquí, en realidad, importa poco que sea periodista) que no muestra hostilidad hacia los policías? ¿No es más efectivo, práctico y rápido retirar de la zona (si ese era el objetivo) a la persona en lugar de detenerlo? Los agentes están preparados para aguantar cualquier tipo de actitud verbal hostil, es decir, saben en todo momento que a un insulto (si este fuera el caso en la actuación contra Ramos) no se puede responder con un sinfín de golpes y porrazos. Algo se hizo mal. Las cargas policiales son advertidas, al menos, con tres avisos previos por megafonía. Son indiscriminadas y están justificadas. Los golpes que recibió Ramos, y su posterior detención, no tienen justificación alguna.