Opinión

Balada del último mono

‘El caso es que estos tiempos son críticos en muchos sentidos, no solo en el económico, y en muchas partes del mundo, no solo aquí, y ello, en buena política, en buena visión política, tendría que significar encender varias de las velas de Economía en el altar de la ‘diosa Exterior”

Manel Gozalbo
Sábado, 12 de noviembre de 2011 | 12:12

La otra noche, Gloria Lomana entrevistó a Mariano Rajoy (PP) en Antena 3. Hacia el final, Lomana quiso sacarle al gallego nombres de ministrables -sin éxito, como es lógico-, y entre unas cosas y otras le terminó preguntando si había pensado en un gran superministerio donde se fusionara Economía y Asuntos Exteriores.

Para mi sorpresa, Rajoy no despachó la ocurrencia como lo que es, precisamente una ocurrencia de vuelo raso; por el contrario, mostró cierta enérgica simpatía por el concepto. Rechazó -menos mal- que, si el PP gana las elecciones y puede formar gobierno, fuera a haber ningún superministerio por el estilo, pero se extendió en la idea de que el Ministerio de Asuntos Exteriores debía jugar un papel importante en la política económica, abriendo mercados en los grandes países emergentes -Brasil, India, alguno más- a los que apenas exportamos.

Al final no me quedó claro quién le tomó el pelo a quién, porque la cuestión planteada por Lomana era una tontería y la respuesta de Rajoy recordaba la solemne reinvención del botijo con pitorro. Me pregunté si es que ignoraban que en las embajadas importantes siempre hay un encargado de negocios, y que, donde no es así, cónsules y embajadores asumen ese papel de promotores económicos más de la mitad del tiempo.

Con todo, lo que realmente me inquietó fue la conexión cortoplacista que ambos establecieron entre Asuntos Exteriores y Economía, como si en estos tiempos críticos hubiera que poner todas las velas -también las de Exteriores- en el altar de la diosa Parné. Espero que fuera una mala impresión exclusivamente mía y que Rajoy solo estuviera devolviendo la pelota en plan pared de frontón. Porque el caso es que estos tiempos son críticos en muchos sentidos, no solo en el económico, y en muchas partes del mundo, no solo aquí, y ello, en buena política, en buena visión política, tendría que significar encender varias de las velas de Economía en el altar de la diosa Exterior.

A contracorriente de los recortes generales que se anuncian en prácticamente todas las áreas de la administración, el presupuesto de Exteriores debería aumentar. Un país que quiere crecer y ganar influencia internacional necesita dedicar más recursos a su servicio exterior.

Manel Gozalbo es director de Hispalibertas

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1 comentario en “Balada del último mono”

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  1. Angel - Sábado, 12 de noviembre de 2011 a las 13:39

    Rajoy sabe muy bien que la politica exterior es fundamental no solo para las grandes multinacionales Españolas,sino tambien para potenciar las medianas y pequeñas empresas.Algo se hace pero no lo suficiente y en este tema tenemos mucho camino para recorrer,por un lado se tiene que potenciar todo en Africa utilizando como base por su cercania las Islas Canarias.Potenciar el desarrollo de Americalatina desde los EEUU hasta la patagonia y potenciar nuestro protagonismo como unos de los paises mayores de la UE.A estos tres ejes fudamentales,se les tiene que ir sumando,China,India,etc.etc.Cualquier empresario sabe,que la supervivencia de cualquier empresa depende de tener clientes,por eso el interes de fortalecer la politica exterior en todos los campos.Para eso es necesario tener un proyecto claro y lo que no se puede hacer,es lo que se esta haciendo ahora,que cada autonomia se ha montado su cacharreria exterior.

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