Opinión

El trilema energético

‘Son bastantes los interrogantes que presenta la actualidad del mundo: ¿Las energías renovables permitirán sustituir el decrecimiento de las clásicas? ¿Es realmente una alternativa expandir la energía nuclear? ¿Cumplirá la fusión las expectativas de viabilidad, tiempo y suficiencia? ¿Seguirán los países productores haciendo posible un mundo industrializado sin freno en su voracidad? ¿Se acentuará el conflicto entre producir alimentos o biocombustibles? ¿Evitará el mundo industrializado el colapso medioambiental?’.

Olegario Ortega
Miércoles, 23 de noviembre de 2011 | 11:19

A pesar de las elecciones y de sus consecuencias, que tendremos ocasión de ir valorando, la vida sigue. Quiero centrar mi llamada de atención en la energía y su necesidad para que el mundo en que vivimos siga funcionando. Esto, que es absolutamente necesario, resulta que no es tan fácil, ni tan técnico, ni tan neutro en términos sociales o políticos. La posesión de la energía, y más aún, del control de la misma, significa poder; pero el poder tiende a reproducirse y a concentrarse cada vez en menos detentadores, obviamente en detrimento de los que se excluye.

Tendremos ocasión de conocer mucho más sobre el contenido de estos enunciados. Lo haremos de la mano de Mariano Marzo, Catedrático de Estratigrafía y profesor de Recursos Energéticos y Geología del Petróleo en la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona, quién este mismo miércoles impartirá una conferencia, en La Sedeta de Barcelona, titulada: El trilema energético.

Hemos construido un mundo en el que la disponibilidad de energía es una demanda que no deja de crecer. Ni las políticas de ahorro, ni la utilización de energías renovables detienen ese crecimiento. La producción de esa energía, hoy por hoy, descansa en su mayor parte en combustibles fósiles, carbón, petróleo y gas. La energía de las centrales nucleares, al provenir de minerales radiactivos, aparte de otras limitaciones, también depende de recursos naturales finitos.

Es el petróleo el que proporciona la mayor parte de la energía que se consume. Ello se debe a su abundancia, economía y versatilidad. Pero ocurre que los países consumidores, los más industrializados, no disponen del petróleo ni del gas que exige su demanda, solo algunos logran abastecerse en parte.

Por esa razón, garantizarse la disponibilidad de petróleo en condiciones asequibles y seguras es una de las prioridades indeclinables de esas sociedades. La demanda creciente en los países industrializados y su necesidad de abastecerse del exterior implican dependencia energética, que crece y crece sin parar.

Por otra parte, la finitud de estas materias y la dificultad creciente en la extracción, acarrean pérdidas en la producción; pérdidas que se tienen que compensar con la búsqueda de nuevos yacimientos y con la mejora en las técnicas de extracción, transporte, destilación y distribución.

Sin embargo, las acciones encaminadas a aumentar la producción en proporción al aumento de la demanda tropiezan con una realidad que dice “no”. No hay perspectivas de nuevos yacimientos, ni de mejoras tecnológicas suficientes para saciar lo que la sociedad vigente exige. De este modo, abastecerse de petróleo se convierte en asunto clave de la política exterior. Estas condiciones generan, inevitablemente, alianzas, imposiciones y guerras.

Son bastantes los interrogantes que presenta la actualidad del mundo:

  • ¿Las energías renovables permitirán sustituir el decrecimiento de las clásicas?
  • ¿Es realmente una alternativa expandir la energía nuclear?
  • ¿Cumplirá la fusión las expectativas de viabilidad, tiempo y suficiencia?
  •  ¿Seguirán los países productores haciendo posible un mundo industrializado sin freno en su voracidad?
  •  ¿Se acentuará el conflicto entre producir alimentos o biocombustibles?
  • ¿Evitará el mundo industrializado el colapso medioambiental?

Demasiados interrogantes para mirar hacia delante sin preocupación. Parece que los conflictos están servidos.

Olegario Ortega es vicepresidente de Ágora Socialista y militante de UPyD

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6 Comments en “El trilema energético”

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  1. Angel - Miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 13:15

    Esta claro que los paises con mas posibilidades de desarrollo son los que tienen mas materias primas.En estos momentos es fundamental tener gas,petroleo,Hidrogeno,uranio,carbon,radiacion solar,viento,grandes rios,etc.,porque son fuentes de energia imprescindible para poder competir de forma rentable en los procesos industriales.

    Esto no es nuevo,desde siempre se ha buscado disponer de energia y en pocos años el cambio ha sido total.El conocimiento que disponemos hoy es para estar obtimistas y segun las necesidades va cambiando para bien obteniendo energias mas limpias y con menos costes,en este proceso estamos.Nunca hemos estado mejor,si miramos hacia atras.

  2. Pau - Miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 14:30

    Esta tarde a La Sedeta.
    Gracias por la info.

  3. jordi - Miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 14:40

    Nicola Tesla y las patentes “silenciadas”

  4. jaumet - Miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 15:33

    Es un tema de primer orden. No dejemos que el PP manipule este debate. Este debate tiene que partir de los ciudadanos preocupados por las cuestiones que afectan a los ciudadanos. Deberíamos ser ampliamente generosos y admitir en el debate a la izquierda ecologista o incorporarnos al debate que esta mantiene en su seno. Esta izquierda plantea propuestas buenas y propuestas malas. No seamos necios e incorporemos las buenas.

  5. RAGAPE - Miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 17:31

    El quid de la cuestión de las energías renovables está en la falta de capacidad de almacenamiento de energía eléctrica en grandes cantidades. Éstas se encuentran en una situación similar a lo que sería la energía hidráulica antes de adquirir la tecnología necesaria para construir embalses. Es decir: habría energía mientras hubiese lluvia, cuando cesase la lluvia habría que suministrar con centrales térmicas fósiles o nucleares. Esto obliga a tener centrales clásicas para cuando no haga sol ni viento. Y obliga a amortizar las grandes inversiones de las centrales eléctricas con su uso marginal. Imposible.

  6. AFOR - Jueves, 24 de noviembre de 2011 a las 08:50

    Asístí a la magnífica conferencia del Dr. Marzo y al jugosísimo debate posterior en el que ciertos asistentes realizaron brillantes argumentaciones y preguntas de calado. Fue una lástima que la asistencia fuera, relativamente, escasa; el invitado -de categoría intelectural y humana máxima- merecía otra cosa… pero, la mayoría de la gente estaba viendo a Messi dándole al balón.

    Se habló de petróleo, gas, carbón… pero, también, de fusión, hidrógeno, etc.

    FELICIDADES a la organización -Ágora Socialista- por su empeño de presentar debate en una sociedad necesitada de él.

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