Internacional

¿Por qué Bélgica importa a España?

El caso belga importa. Lo estudió Tony Judt y lo incorporó en su obra ‘Postguerra’. La lección belga no solo es importante por todos los problemas derivados de la carencia de un Estado cohesionado y unitario, sino como muestra, tal vez la más ‘exagerada’ de Europa, del delirio nacionalista.

Javier López
Lunes, 6 de febrero de 2012 | 09:24

No hace mucho lamentaba Fernando Savater que los principales libros recomendados a nuestros políticos por historiadores, filósofos y politólogos en un número especial de El País no abordaran uno de los problemas más acuciantes de España, como es el de los nacionalismos. Savater citaba, entre otras, el testamento político del historiador Tony Judt, Algo va mal, que trataba ‘de lo que va mal en nuestras democracias, pero no de ese algo que va peor en España que en otros países’.

En verdad, para hacerle justicia a Judt, los nacionalismos no han sido un tema ajeno al malogrado historiador británico, a pesar de que en su testamento político no hayan ocupado el lugar que merecen. Como intelectual interesado en los temas de nuestro tiempo, Judt centró uno de sus análisis más certeros sobre un país del que en España se pueden extraer muchas conclusiones y una moraleja, de cómo puede acabar un Estado sin estado, poco a poco desflorado por las demandas particularistas de las regiones.

El país en cuestión no es otro que Bélgica y el ensayo se puede encontrar en la obra Sobre el olvidado siglo XX (Taurus, 2008). El Estado sin estado: ¿Por qué importa Bélgica? fue el título del ensayo que se publicó originalmente en The New York Reveiw of Books en 1999 bajo el título ¿Hay una única Bélgica?, y que fue posteriormente ampliado y contextualizado en su ópera prima en español Postguerra (Taurus, 2006).

Desmembración del Estado

Judt había pasado una temporada en un pueblo flamenco cerca de Brujas y regresaba con una serie de impresiones sobre una país ‘dividido y federalizado hasta un punto cercano a la extinción’. El fresco que dibuja Judt sobre el país parece sacado de una comedia de los errores, con episodios grotescos que han ido desembocando en horrores para vergüenza de un país que se supone estar en la cúspide de las naciones más desarrolladas.

En contra de lo que opinan los aficionados a las razones históricas, el problema belga no se remonta a su fundación en 1831, con la unión de la región norte de los flamencos católicos que huían de la tiranía de sus pares protestantes holandeses y el sur francófono de Valonia, que hacía lo mismo de sus semejantes franceses. Fue el revés de la fortuna económica lo que originó este camino a la desmembración del Estado unitario.

A partir de los años sesenta la hasta ahora próspera y dominante Valonia iniciaba su declive industrial, tomando el relevo la que había sido hasta entonces el vagón de carga del país, el norte flamenco. Flandes dejaba atrás su pasado rural y agrario e iniciaba un boom económico que dejaría atrás en poco tiempo a los compatriotas del sur, originando de esta forma un cambio de tornas en el poder político dominante compensado por un reguero de subsidios a los compatriotas del sur. Los valones perdían la hegemonía que había ostentado desde la fundación del país y los flamencos aprovechaban el momento para pasar factura a más de un siglo de resentimientos agitados por la arrogante prosperidad de los primeros.

Conflicto lingüístico

A partir de los años setenta, y debido a las presiones de los nacionalistas flamencos, la Constitución belga pasaría por siete revisiones en treinta años hasta deshacer en la teoría y en la práctica el Estado unitario belga. El mapa federalista quedó como sigue: se formaron tres regiones autónomas, Flandes, Valonia y Bruselas capital, cada una con su parlamento, además del Parlamento nacional. Junto a esta división regional se crearía otra nueva, por comunidades lingüísticas, también con sus parlamentos correspondientes.

El idioma ha sido la principal línea divisoria de Bélgica desde su fundación. No obstante, no llegó a ser fuente de conflictos hasta más tarde, ya entrado el siglo XX. Como recuerda Judt, el Estado belga que se fundó en 1831 era francófono, pero no impuso el francés a las regiones norteñas. El artículo 23 de la Constitución establecía que los ciudadanos belgas podían usar la lengua de su elección, y así fue.

Que el norte flamenco acabara bilingüemente afrancesado no respondía a ninguna imposición, sino más bien a la situación económicamente dominante de Valonia. Desde 1913 el flamenco es idioma oficial en las escuelas, la justicia y la administración local de Flandes, iniciándose así la Bélgica lingüísticamente dividida, con lugar de encuentro en la oficialmente bilingüe Bruselas, que en la práctica no es más que un enclave francófono.

El conflicto lingüístico, sin embargo, se intensificó más tarde y llegó a su punto álgido a finales de los años sesenta, cuando estudiantes nacionalistas flamencos de la Universidad de Leuven protestaron al grito de “Valones fuera” contra la presencia de profesores francófonos en las facultades situadas en Flandes. Esto provocó la escisión de la Universidad en dos entes lingüísticamente homogéneos con la fundación de la Universidad de Louvain-la-Neuve. La protesta, además, provocó la caída del Gobierno y el inicio de una senda de reformas constitucionales que no han cesado hasta ahora.

Una administración multiplicada

Bélgica se ha convertido en un reino de taifas, cada una con su parlamento propio. A las dos grandes comunidades lingüísticas hay que sumarle la alemana, también con su parlamento propio, para dar voz a los 65.000 germanohablantes que viven en el este de Valonia, junto a la frontera con Alemania.

Por si el mosaico parlamentario por región y lengua no fuera suficiente, hay que sumar las diez provincias (repartidas equitativamente entre las dos grandes regiones), cada una con sus respectivas funciones administrativas y de gobierno. La autoridad ejecutiva, no obstante, yace o bien en la región (urbanismo, medio ambiente, economía, empleo público, transporte y comercio exterior) o bien en la comunidad lingüística (educación, lengua, cultural y algunos servicios sociales).

El Gobierno central mantiene las competencias de defensa, asuntos exteriores, seguridad social, fiscalidad, justicia penal y la gestión de la cada vez más abultada deuda pública, agravada a su vez por la servidumbre de mantener un país duplicado.

Sin embargo, las demandas de los nacionalistas flamencos no tienen fin, o más bien uno, que no es otro que el de una clase de Estado soberano integrado en un Estado zombi para asegurarse todas las prestaciones de estar dentro de la Unión Europea. De hecho, en el último acuerdo de Gobierno se ha pactado otra reforma constitucional, la octava, que promete más competencias a las regiones.

Esa administración duplicada y fragmentada tiene su correlato en los partidos políticos mayoritarios, que se multiplican por versiones regionales y lingüísticas. Desde 1968 los belgas se hallan con un Partido Democristiano Flamenco y un Partido Democristiano Valón, dominante en Flandes; desde 1972 el Partido Liberal Flamenco y el Partido Liberal Valón, con menores problemas de duplicidad por su preponderancia en la bilingüe Bruselas; y, por el último, desde 1978, el Partido Socialista Flamenco y el Partido Socialista Valón, preponderante en Valonia y ahora en el Gobierno nacional recién constituido.

No es de extrañar que una fragmentación así haya llevado el país a la parálisis. Y es que formar un Gobierno hace parecer la tarea de Sísifo un juego de niños. Como señala Judt, y se ha podido constatar en este último año y medio -en el que Bélgica ha necesitado 535 días para constituir un Gobierno, superando el triste récord de países como Irak- para formar un Ejecutivo ‘se requiere acuerdos multipartitos dentro y entre las regiones; simetría entre coaliciones nacionales, regionales, comunitarias, provinciales y locales; una mayoría funcional en ambos grupos lingüísticos mayoritarios; y paridad lingüística en cada nivel político y administrativo’.

El delirio nacionalista

Pero el quebradero de cabeza no acaba aquí. Una vez formado, el Gobierno tiene poca capacidad de decisión. Por ejemplo, en la política exterior, de la que teóricamente es competente. Un país como Bélgica basa buena parte de su política exterior en los acuerdos comerciales, que a su vez son prerrogativa de las regiones.

Más absurdo si cabe resulta el funcionamiento del Gobierno. Además de la paridad lingüística entre ministros, éstos sólo se sientan a debatir juntos sobre los problemas de interés común. Aquellos que atañen a la comunidad flamenca y a la comunidad francófona se debaten por separado según los ministros lingüísticamente competentes del ramo.

Como resultado de este entramado de autoridades y administraciones incomunicadas entre sí que se solapan y se duplican nos hayamos con una serie de episodios que convierten esta aparente comedia en una tragedia real. Como ilustración, el escándalo de las dioxinas que tuvo lugar en 1999. La filtración de una sustancia tóxica en la cadena alimenticia en la cría de ave reveló la parálisis de un Gobierno que carecía de los mecanismos de supervisión necesarios para informar con tiempo a las autoridades de la UE y a sus ciudadanos.

Sin embargo, todavía más grotesco fue la secuencia de crímenes del hoy felizmente encarcelado Marc Dutroux, quien durante los años ochenta y principios de los noventa perpetró una serie de asesinatos y secuestros a niños que acongojaron a todo un país. Y no sólo por lo repulsivo de los hechos en sí, sino por la incompetencia de las autoridades en dar con el autor. Y es que los diferentes cuerpos policiales que pueblan Bélgica, y que España va camino de alcanzar, mostraron una ineficacia asombrosa al competir por ver quien lograba dar caza al asesino. No ajenos a las mismas duplicidades que afecta la estructura administrativa y política del país, los diferentes cuerpos policiales belgas no colaboran entre sí ni comparten información.

En su obra monumental posterior, Postguerra, el historiador británico esgrimía tres razones por las que el Estado belga no ha acabado todavía por descomponerse. La primera se debía a las nuevas generaciones, formadas por hijos de inmigrantes, más a salvo que sus predecesoras a las afinidades sectarias de la identidad. La segunda era aun más clara: Bélgica es un país rico y si bien no vive en paz consigo mismo sí lo hace con los demás. Además, el ‘milagro (económico) flamenco’ ha atemperado los ánimos revanchistas de décadas pasadas de dominio valón. La tercera pero no menos importante razón es la Unión Europea. Los estados europeos son miembros ahora de una entidad supranacional a la que están sujetos y de la que dependen. No es una cuestión menor para aquellos líderes con ansias de separarse de una de sus partes.

El caso belga importa, como apunta Judt. Pero no sólo por todos los problemas derivados de la carencia de un Estado cohesionado y unitario, sino como muestra, tal vez la más ‘exagerada’ de Europa, del delirio nacionalista. Y es por eso que Bélgica importa. Y es por eso que Bélgica importa a España.

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41 Comments en “¿Por qué Bélgica importa a España?”

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  1. AFOR - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 09:35

    Lo de Bélgica es una verdadera pena: dos comunidades enfrentadas y separadas por motivos lingüísticos. Algunos es lo que desearían en Cataluña, pero, no se lo permitiremos: el catalán no es de los nacionalistas, sino, de todos los ciudadanos de Cataluña; el problema no lo tenemos nosotros sino ellos.

  2. EL FELINO FELIZ - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 09:48

    Es nuestro futuro en cataluña, mas que en el resto de España, el que acabo de leer .

    Cataluña que tiene el tamaño y la demografia de Belgica mas o menos, podria acabar asi, en calculo 100 o 200 años, si siguen por este camino acabara siendo independiente y dividida por esta independencia internamente.
    Porque es inegable, si uno se pasea por las calles de cataluña, que en ella viven dos comunidades cada vez mas distanciadas y divididas. Uno de gente mas o menos autoctona y muy nacionalistas y otra compuesta de gente mas o menos de origines dispares que no comulgan en absoluto con el devenir de la casta dominante.
    Evidentemente esto acabara rompiendose en una escision dolorosa.

  3. Mariacruz - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 10:17

    La falta de amor de unos a otros, ocasiona pérdidas de todo tipo, económicas, sociales, y de salud.

    Es falto de ” experiencia de vida ” el que favorece la disensión, en lugar de la unión.

    La Soberbia de creerse más es más perjudicial que la Humildad, de creerse lo que realmente somos.

  4. Romualdo - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 10:50

    No queremos aprender de Bélgica porque nuestros políticos son de miras cortas y a la corta “se gana”: competencias, apoyos para gobernar, contrapartida económica…

    A la larga se termina como en Bélgica. Con un país ingobernable y dividido política y emocionalmente. Y también deberíamos aprender que como ocurrió en Bélgica el pobre, vago, ladrón de hoy puede ser el rico de mañana que a su vez llame vago, ladrón… al insultador de hoy.

    Es imprescindible un pacto de Estado entre el PP, PSOE, IU y UPyD sobre el modelo territorial, para poner fin al Estado de las Autonomías, evitar duplicidades, racionalizar el gasto. garantizar la igualdad de todos los españoles en derechos individuales y “colectivos” y no perder bajo ningún concepto la gobernabilidad de España.

    Si los partidos nacionalistas no se quieren sumar a ese pacto se hace campaña en toda España a favor de un estado centralista o en todo caso mucho menos descentralizado, que fuerza suficiente se tiene incluso para derrotar al nacionalismo ideológicamente en lo que considera sus “feudos”, Cataluña y el País Vasco.

    Lo que no podemos es seguir así: El camino es la deriva belga. Y no sólo terminaríamos con España sino que empujaríamos a la desunión, desmembración y hundimiento de la UE.

    Porque la UE puede con Bélgica pero si se le suma una España desmembrada más los portazos que de vez en cuando dan países como Polonia o Hungría, la UE se hunde irremediablemente y más en momentos de crisis como el actual.

  5. Angel - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 10:54

    Tengo un amigo belga y me explicaba los problemas de Belgica y daba porque no tenian solucion.Me explico que la situacion de España no tenia comparacion y se basa en que el nacionalismo es una minoria,suman como mucho un 10 % y esta es la gran diferencia,en España una gran mayoria no se considera nacionalista.Si que desgraciadamente,el partido comunista y el partido socialista desde que desaparecio practicamente su ideologia,en España en las comunidades autonomas que hay nacionalismo,estos se han convertido en nacionalistas,como es el caso del PSC y IUV.Lo increible es que el PSOE,siendo un partido que pretende gobernar el Estado,fomente en sus partidos regionales,el nacionalismo,cuyos resultados los tenemos con la constitucion regional que se aprobo gracias al PSOE y gracias a la ignorancia de Zapatero.

    Si el PSOE no toma conciencia de que los nacionalismos en todas partes es un cancer para la sociedad donde se instala esta ideologia,tendria que tomar conciencia quienes no se consideran nacionalistas votar a otro partido porque de seguir el PSOE con los nacionalistas peligramos todos terminar peor que Belgica.

  6. Iñigo - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 11:39

    Muy buena reflexión. Efectivamente, el caso belga debería ser más conocido y estudiado en España, porque su deriva hacia nacionalismos identitaristas y etnolingüistas es el camino que los pensadores del nacionalismo intentan aplicar aquí en España. Salvar una idea de identidad falsaria y artificial en detrimento de lo que verdaderamente importa, que son las libertades individuales. Es un paso atrás terrible, y además revestido de una falsa idea de progresismo y tercermundismo, en el que los pueblos tengan “derecho”, aunque sea a costa de fagocitar a millones de personas.

    Como siempre, LA VOZ DE BARCELONA da en el clavo, justo en el tema que interesa. Muchas gracias al redactor y al diario.

  7. Valencianet - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 12:07

    Angel, Romualdo,

    El cancer de españa sois vosotros, los nacionalisats españoles rancios y casposos, que enciam teneis la desverguenza y la cara dura de haceros pasar por no nacionalistas. Como siempre el trilerismo y la hipocresia es vuestra razon de ser.

    Si el estado español se rompe y alguna autonomia llega a poder independizarse, la responsabilidad sera compartida, esto es como un matrimonio cuando se separan la culpa es de los dos y no de uno solo. Y gracias a gente como vosotros los nacionalistas españoles cada dia el independentismo gana adictos y tener en cuenta que independentistas los hay en todos los partidos incluido el PP.

    Si pensais que suprimiendo las autonomias y devolviendo todo el poder un gobierno central se solucionan los problemas, es que no habeis entendido nada de nada. Quizas seria la gota que diera un vuelco definitivo a que tanto en Catalunya como en Euskadi los indedpendentistas fueran una gran mayoria y entonces se tuviera que resolver el conflicto de una vez por todas. Ni los ciudadanos de Catalunya ni los de Euskadi aceptaran nunca una devolucion al estado de la autonomia. Y el resto esta por ver ya que son miles de cargos politicos que no sabrian donde colocarlos.

    En estos momentos el PP tiene el gobierno de casi todas las autonomias, le seria muy facil empezar a suprimir por las suyas, pero no lo hara. Si hasta Fraga, un exministro franquista contrario a las autonomias, cuando vio la posibilidad de ser Presidente de Galicia fue el primero que perdio el culo para serlo.

    Cuanta hipocresia y trilerismo que llegais a tener los nacionalistas españoles y repito cuanta desverguenza y cara dura dura al quierer negar la evidencia de lo que sois haciendose pasar por no nacinalistas, hay que ser miserables.

  8. CATALONIA IS NOT SPAIN - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 12:42

    En definitiva, que per la prosperitat i la felicitats dels pobles, el millor es la independència, i que cada ú sigui feliç en la seva llengua i en la pròpia cultura. Intentar impossar la aliena i forànea a en pais que té la pròpia, sempre crearà problemes.

  9. Tenerific - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 12:43

    ¿cual es el paro de España y cual el de Bélgica?

  10. Iñigo - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 13:22

    Ya me parecía a mí raro que no aparecieran los defensores de la patria. Pues ya han aparecido.

  11. vito - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 13:30

    “Uno de gente mas o menos autoctona y muy nacionalistas y otra compuesta de gente mas o menos de origines dispares que no comulgan en absoluto con el devenir de la casta dominante.”

    Com si els catalans que no tenim cap intenció d’acotar el cap front el nacionalisme espanyol no fossim d’orignes “dispars”.

    Com si no us haguessiu inflat d’insultar als dirigents indedependentistes per qué els seus cognoms us mostren una suposada “traïció” a la vostra “ètnia”: Carod, Carretero, López….

    A veure si us aclariu.

  12. Delendus est PSC - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 13:35

    En efecto, Valencianete lo ha clavado: los independentistas no tienen adeptos. Tienen adictos.

    Lasa drogas no son buenas, chaval. Quítate.

  13. Ay Ay Ay - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 14:22

    Los nacionalistas, por lo que suele verse en estas páginas y en muchas otras de otros medios, no suelen razonar jamás, ni tienen en cuenta los hechos reales ni su deriva hacia el caos, solo viven de consignas, dogmas y posiblemente savo algunas mentes mas lúcidas viven de odiar al contrincante, lo cual abre un abismo casi insalvable, porque los no nacionalistas tenemos muy pocos dogmas, no aceptamos consignas y por esto no las tenemos y no solemos odiar a los demás catalanes que no comparten nuestra forma de pensar. En pocas palabras no estamos organizados ni seria bueno que lo estuviéramos y ellos si.

    Por esto es que ganaremos con seguridad, pues o bien el futuro será común, con ambas lenguas en igualdad de condiciones, con tolerancia, respeto y libertad.

    O si no es así, será porque lamentablemente no habrá futuro para Cataluña, como en mi opinión no lo hay con Belgica.

  14. español soy - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 14:25

    Los gobiernos que permiten la no enseñanza y uso administrativo del idioma oficial del estado están traicionando a la nación.Los gobiernos que no exigen el cumplimiento de las leyes constitucionales y las sentencias del tribunal supremo del estado están traicionando a la nación. Los gobiernos que toleran la inmersión lingüista practicada contra los ciudadanos hispanoparlantes están traicionando a la nación.Los gobiernos que no sancionan, multan, castigan a las comunidades autónomas que impiden el uso administrativo cotidiano del castellano, español, tanto en la enseñanza como en las administarciones locales, universitarias, regionales, están traicionando la promesa que hicieron ante la Constitución y el notario mayor del estado, reino en este caso, y por lo tanto tambien traicionan a la nación. A los traidores se les acusa, juzga y en su caso van a la cárcel.

  15. MADRIT EN TÉ LA CULPA - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 14:45

    L’error està en el plantejament de sacralitzar els límits polítics. Per quina raó flamencs i valons han de conviure dis unes fronteres que els hi van imposar al segle XIX?

    Les fronteres polítiques són un fet completament arbitrari fixat normalment pel caprici dels reis o la violència dels militars, sense tenir en compte els avantatges o inconvenients que patirien els pobles englobats dins elles. I a més han variat continuament al llarg de la història.

    Costa d’entendre la gent que intenta argumentar que són un bé a preservar malgrat que la gent les vulgui canviar. És com una religió, però en lloc d’adorar imatges es fà amb les fronteres fixades per dèspotes.

    Quan algú vol quedar-se a soles en una habitació amb algú que vol fugir d’ella, normalment és per fer-li alguna putada. Els catalans prou que ho sabem.

  16. Romualdo - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 16:29

    Valencianet:

    Te devuelvo los insultos. Y te digo que en un divorcio el culpable puede ser sólo uno. No sé de dónde te sacas que tienen que ser necesariamente los dos.

    Pero es que estamos hablando de política no de divorcios. Y te digo que en el autogobierno de Cataluña y el País Vasco pueden ser devueltas plenamente competencias y que la población, tras una buena campaña informativa, lo apoyaría. Que no toda la población es nacionalista por mucho que tú quieras ser la voz de toda Cataluña o de toda Valencia.

    Porque también se está muy harto en las comunidades “históricas” de treinta años de malgobierno nacionalista. Y si se obliga a elegir entre independencia y estado centralista ten por seguro que perdíais. Porque lo que proponéis no es elegir entre independencia y estado centralista sino entre independencia y estado de las Autonomías.

    Y por último, no soy nacionalista español, tus trucos y los de muchos nacionalistas consisten precisamente en eso, en tachar de nacionalista al que se os opone porque así sobrelleváis mejor vuestro nacionalismo.

    Lo mismo hacéis cuando nos llamáis fascistas, franquistas, colonos, vagos, expoliadores, enemigos de Cataluña, desagradecidos… Y no te preocupes porque mis opiniones hagan aumentar el número de independentistas extendiéndose incluso a los del ¿PP?. A mí no me preocupa. Considero más importante expresarme en libertad.

    No entiendo a esos independentistas del PP. ¿Cuándo Cataluña sea independiente seguirá existiendo el PP? ¿Con el objetivo en su programa de integrarse en España? ¿Será un partido legal? ¿O qué plan tienen esos independentistas “del PP”?

  17. Romualdo - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 16:37

    Madrit té…:

    Precisamente porque no hay que sacralizar nada no tenemos que considerar sagradas las naciones ni construídas ni por construir.

    Mucho menos las identidades, lenguas, culturas, religiones en aspectos políticos o identitarios, costumbres…Porque el mundo es cambiante.

    Las fronteras son todas artificiales y pueden ser modificadas pero no para peor. No para construir naciones donde todos seamos iguales en identidad, cultura, lengua ¿raza?… Porque eso es retroceder y demostrar que no se es capaz de convivir con el diferente. Al menos en la misma nación.

    Es mucho más defendible en el siglo XXI tratar de unir naciones que romperlas. Ese es mi planteamiento y por eso me sumo a él y a una UE mucho más unida y a un mundo con menos naciones. Precisamente lo que sobran en el mundo son naciones. Ya tenemos suficientes.

    Y lo mismo que uno se puede considerar “unido a la fuerza” puede considerar que le echan de su nación o le desunen “por la fuerza”. Para eso tenemos un sistema político de tipo federal: El Estado de las Autonomías, para que quepamos todos.

    Si los nacionalistas no estáis de acuerdo lo desmontamos.

  18. EL FELINO FELIZ - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 16:46

    Quan algú vol quedar-se a soles en una habitació amb algú que vol fugir d’ella, normalment és per fer-li alguna putada. Els catalans prou que ho sabem.
    Mal analisis, muy mal.
    Aqui la historia es de una serie de personas, que decidieron compartir piso y gastos varios desde hace ya muchas generaciones . De repente un par de ellas argumentando, que los demas, no respetan no se que derechos, reclaman el derecho a no compartir la comida y el sueldo, como se venia haciendo desde siempre. Se quieren marchar para no pagar y quieren quedarse con sus habitaciones en propiedad.Por la patilla, vamos.

  19. rapso - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 17:31

    El Caso Belgica es bastante singular porque es un pais juntado hace relativamente poco tiempo y donde existen dos comunidades linguisticas y culturales ,una, la flamenca se quiere juntar a Holanda y la otra la valona que lo quiere hacer con Francia !Y una tercera que es la capital Bruxelas que se quedaria como capital Administrativa de la Europa Unida !

    Solo la figura del Rey los esta manteniendo de momento juntos !

  20. Flamencòleg - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 17:57

    Pese al “delirio nacionalista” Bruselas (originariamente flamenca) es hoy una ciudad oficialmente (y estrictamente) bilingüe. Por el contrario, Barcelona (y su área metropolitana) es una ciudad oficialmente monolingüe en catalán pese a que la el castellano es la lengua de la mayoría de sus ciudadanos. ¿Aceptarían los nacionalistas catalanes que Barcelona y Tarragona con sus áreas metropolitanas fueran tan bilingües como Bruselas a cambio de que el resto del territorio catalán fuera estrictamente monolingüe en catalán?

  21. made in spain - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 18:10

    En Francia eso no pasa.

  22. R. S. - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 18:55

    Soy de origen belga (flamenco) por mi bisabuelo maternal.
    Aunque soy favorable a la separación de Flandes y de Cataluña, me parece que la situación de Bélgica y España son poco comparabales. Por muchas razones, pero principalmente ésta: en España, las regiones donde hay movimientos separatistas importantes (Cataluña, País Vasco, y Galicia) representan una minoría de la población del Estado, mientras que en Bélgica, la región donde hay soberanismo (Flandes) representa la mayoría (70 %) de la población del Estado. Esto es un detalle importante que explica, en gran parte, por qué Flandes ha conseguido tanta autonomía en tan poco tiempo, y es capaz de bloquear el funcionamiento del Estado si no se satisface sus demandas. Cosa impensable en España.
    Probablemente los españolistas pensarán “Uy, menos mal que los catalanes no son 70 % de España, porque mira adónde nos llevarían”. Bueno, lo cierto es que en Flandes (que goza de más autonomía que Cataluña), hay unos 30-40 % de independentistas, mientras que aquí, según los dos últimos sondeos hay unos 50-60 %. Así que, tan irónico como parezca, Cataluña podría estar más cerca de conseguir su independencia que Flandes.

  23. R. S. - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 18:59

    NB: cuando digo “la separación de Flandes y de Cataluña”, quiero decir que la primera se separe de Bélgica y la segunda de España, por supuesto.

  24. rapso - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 19:20

    RS .- Ya le he explicado que Flandes no quiere ser Independiente sino juntarse a Holanda y la Valonia a Francia !

    No existe el independentismo tribal como en Cataluña sino que lo que quieren es un cambio de pareja !

  25. Jordi - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 19:20

    A los españoles y a los habitantes de España:

    A todos los que día a día se levantan viviendo las malas noticias que publica la prensa, a todos los que viven esas situaciones dramáticas de perder el trabajo, de ver como los años de esfuerzo han dejado un balance negativo. A los que han perdido su casa, su empleo, a los que no tienen más ayuda que la familiar y a los que no tienen ni eso. A todos vosotros os pido por favor, un acto más de patriotismo moral y particular. AGUANTAD.

    Pero estas palabras no van dedicadas a estos millones de españoles. Estas palabras van dedicadas a los muchos millones que tenemos trabajo, que a fin de mes tenemos algo que comer, que vamos al cine, que decimos entre risas en los bares: – ¡La penúltima y nos vamos! Los que no soportamos ni creemos que en España se vivan situaciones como las actuales al leerlas en una noticia en la pantalla de un IPad. A todos nosotros va dirigido esta reflexión. A todos los que vemos como otros se hunden en la desesperación, y que hacemos, puede que alguanas cosas, pero no las suficientes. Estas palabras van dirigidas a todos los que hemos aceptado lo inaceptable. ¿Hasta cuando?
    ¿No vamos a cambiar nada?

    Los españoles somos muy grandes en muchas cosas, somos solidarios como el que más, en cuestiones humanas, conseguimos lo impensable. Para nosotros es normal, que a pesar de vivir en una sociedad marcada por el Cristianismo, cedamos a nuestros seres más queridos para que otros vivan. ¿Cómo lo logramos? Apelando a un sistema eficiente y trascendental, la conciencia. Muchos países no entienden algo que para nosotros es cotidiano. Cuando era pequeño veía y entendía como normal que si alguien moría lo lógico es que otro tuviera la oportunidad de vivir con su corazón o sus riñones. Más tarde me di cuenta de que eramos una maravillosa excepción que podía contagiar al mundo. Ese día me sentí si cabe más orgulloso de ser español y solo de expresar en una pantalla como esta reflexión hace que se me salten las lárgimas.

    A veces pecamos de creer que somos egoistas y avaros, la realidad y las cifras nos demuestran que no somos un ejemplo de sociedad pagando impuestos, que a muchos nos va la picaresca, pero tal vez porque no nos han explicado bien las cosas. Y en gran parte es por culpa de nuestros gobernantes, Todos recordamos el famoso “Hacienda somos todos”, pero no podemos creernoslo cuando algunos políticos se van de rositas después de haber exopliado el país llevandose lo nuestro. Construyendo cosas absurdas y ridículas para ensalzar su grandeza y su bolsillo pero sin pensar en los ciudadanos. Pero amigos no podemos negarnos también parte de culpa, somos increiblemente estúpidos negando hechos evidentes, no solo estos, sino también nuestro pesimismo. Siempre ha pendido sobre nosotros la leyenda negra que se inventaron los ingleses y que ha azotado a España durante 4 siglos, hasta ahora. Compatriotas, España no está tan mal, tenemos una generación amplísimamente preparada, tenemos miles de personas bien formadas, inteligentes y capaces, ahora es un buen momento para un cambio radical.

    Noruega tuvo hace varias decadas un momento clave similar al nuestro. Algunos pensarán que no somos Noruega porque no tenemos petroleo. Y yo podría decir que tienen toda la razón, pero Noruega cuando decidió apostar por un nuevo modelo tampoco sabía que tenía petroleo. Y ellos aun así pagan muchísimos más impuestos que nosotros, no porque reciban mejor educación o mejor sanidad que nosotros, no porque el estado les regale un coche por vivir lejos de los medios de transporte públicos. Cambiaron cuando decidieron que a pesar de quererse ellos mismos, querer lo mejor para sus familias, también querian y apostaban por otra cosa. Los noruegos, querían que su sociedad fuera inclusiva, donde todos tuvieran oportunidades, donde todos contaran.

    Ahora os digo yo a vosotros, ¿Os importan los españoles que están mal? Cuando mirais a las trágicas noticias de la televisión ¿Os sentis como la persona que da esa noticia, compungida, triste, desanimada? O por otro lado teneis ganas de hacer algo, teneis ganas de sacar lo mejor de vosotros para hacer crecer a este país. Si habeis contestado que sí os diré hay muchas cosas por hacer, lo primero es ayudar a todos esos españoles que están fatal y a los que al principio del texto les decía aguantad. En Cataluña, hay una figura artística que son los Castillos (Castells) donde en la base mucha gente fuerte se une para soportar a otras plantas en las que uno o varias personas se unen para hacer fuerza y aguantar a otros más arriba. En la cima del Castell siempre hay un niño, que con ilusión y viendo que cincuenta personas bajo él están trabajando para que salga adelante hace un esfuerzo si cabe mayor y sube. Lo mejor de todo es que sabe que si cae hay cincuenta personas o cien que cumplirán para que no sufra ningún daño.

    España debería ser un Gran Castell, y todos los españoles ser castellers, apoyandonos los unos a los otros, y luchando por un nuevo país. No podemos ver como día a día se cierran empresas y lo dejamos pasar. Aquí somos muchos los culpables, pero sobre todo porque somos cortos de miras. Tenemos que empezar a movernos, a juntarnos, esta crisis nos hace sufrir. Una vez leí, hace tiempo ya, y no puedo asegurar que sea verdad, que en Corea hace unos años entraron en una gran crisis, y el pueblo donó cantidades ingentes de oro para salir adelante. Yo no hablo de ir corriendo al banco sacar nuestro dinero y meterlo en bonos del estado, tampoco digo que sea mala idea. Lo que digo es que ahora podemos hacer cosas. Yo tengo mis ideas, pero no es el objeto de esta reflexión. La idea es que somos un país de 47 millones de personas y que todas importan, no podemos dejar a ninguna atrás. Porque somos un gran país y debemos hacer cosas para sentirnos orgullosos de él. Viva los españoles.

    JGC.

    Provincia de Barcelona – España

  26. josge - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 19:59

    ¡Basta de odio!¡Stop nacionalismo!

  27. Josep M. - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 20:17

    Després de llegir l’article sencer i de marejar la perdiu si els dolents flamencs fan mal i demanen i es multipliquen les administracions i les despeses, i etc. etc Me lo pone a huevo: és ben clar que la conclusió de l’article és que la solució és la separació de les dues comunitats perquè es respectin i s’estimin com a bons veïns.

  28. vito - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 23:35

    “Aqui la historia es de una serie de personas, que decidieron compartir piso y gastos varios desde hace ya muchas generaciones ”

    És mentida. Sigui valent i aporti una “còpia del contracte”

    Quan algú decideix compartir no ho fa amb un exèrcit ocupant el seu territori, desprès d’una derrota militar.

    Aixó té un altre nom.

  29. lluís - Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 23:47

    Creo que es desconocer la historia de Bélgica decir que no hubo imposición del francés por parte de la burguesía dominante. Desconocimiento flagrante, casi como no saber nada de nada. Hubo imposición aun cuando se proclamase constitucionalmente el respeto a la lengua flamenca. Es lo mismo que decir que los belgas establecieron a inicios del siglo XX un régimen respetuoso con los nativos del Congo a tenor de las declaraciones humanitaristas que efectuaba su rey Leopoldo en los foros internacionales. Cuando la realidad fue que en el Congo se masacró entre 9 y 10 millones de africanos. Y la realidad es que se trató por todos los medios de afrancesar y homogeneizar el país, aunque sin los medios y sin el prestigio que campañas de este tipo tuvieron lugar, por ejemplo, en Francia. La realidad es que existían muchos mecanismos coaccionadores en favor de lo francés, que operaban ya desde la escuela, la Administración o el ejército. Hubo un esfuerzo constante por desprestigiar todo lo relacionado con su herencia cultural flamenca. Una cosa son los textos legales formales y otra es la realidad de lo que pasó.

    Y creo que hay dos razones esenciales para saber porqué los flamencos no se han separado de los valones y que no se mencionan en este artículo, aun cuando son las más conocidas. Es el problema de querer abordar un fenómeno sólo remitiendose a un observador que sólo toca de pasada (repito, de pasada) el problema belga, cuando hay cientos de escritos especializados sobre el tema:

    1.- Bruselas. ¿Qué hacer con Bruselas? Los flamencos no quieren renunciar a su capital. Independizarse implica dar por perdida a Bruselas, donde los flamencos sólo llegan al 10% de la población. Los nacionalistas flamencos, conscientes de la dificultad de “recuperar” su ciudad serían partidarios de convertir su capital en tierra de nadie, una especie de Distrito Federal, que ellos llaman Distrito Europeo gobernado por la UE. Bruselas además plantea el problema de los más de 300 mil flamencos que trabajan en la ciudad y deberían cotizar fiscalmente ahí, pero que residen en Flandes. La UE pues

    2.- Los flamencos son mayoría en Bélgica. Es muy raro que una comunidad que sea demograficamente mayoritaria en un país quiera separarse de una minoría, al fin y al cabo siempre se tendrá que contar con parte de esa mayoría, por lo que no es fácil que puedan sentirse excluidos de las decisiones políticas.

    Por lo demás me hacen gracia estos comentarios del tipo “las demandas de los nacionalistas no tienen fin”. Es que son insaciables, jej. ¿Acaso tienen fin las demandas de los trabajadores? ¿tienen fin las demandas de la Iglesia o las del PP? ¿Tienen fin las demandas de cualquier colectivo? Todo colectivo siempre tiene un horizonte de insatisfacción.

  30. Angel - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 00:22

    La historia es evolucion en todos los sentidos.Todos los territorios se han parcelado con guerras y quien tenia mas poder era quien sobrevivia porque la lucha era a muerte.Hoy por suerte las cosas no son tan crueles y se ha cambiado la guerra por un sistema que llamamos democracia.En democracia no hay lucha a muerte,pero siempre ganan los que tienen mas votos.En un caso o en otro,es imprescindible para tener poder ser mayoria,solo asi puede haber estabilidad.El problema de Belgica es porque los grupos enfrentados tienen las fuerzas muy parecidas,no es el cado de España que el nacionalismo es una minoria.Si nos fijamos,el nacionalismo infla el numero de simpatizantes y juega pensando que donde son una minoria mayoritara,solo ellos tienen derecho a participar.Esto esta fuera de la realidad y pretender imponer sus leyes que solo duran el tiempo que tarda el TC en decir la sentencia.Estamos en una fase de muchos cambios y es normal que quien se considera nacionalista este nervioso,por que ve que estan en peliro sus intereses ideologicos.

  31. pat - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 12:29

    Jordi – Lunes, 6 de febrero de 2012 a las 19:20

    Joder Jordi, me he emocionado.

  32. Juanillo - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 13:50

    España es com aquel alumno torpe de la clase, solo destaca en el deporte.

  33. scolanus - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 14:06

    quina mania amb els nacionalistes que esteu desfasats,aixo es historia la gent no vol res ya amb vosaltres ni federacio,ni confederacio,ni concert economic ni pacte fiscal ni ara us donen unes engrunes per anar tiran ,ni res de res volen que demostreu el contracte d adhesio i sumisio al vostre regne o ENS DEIXEU EN PAU pots entendre spagna CATALUNYA NO T ESTIMA =====——–====== PONTS TRENCATS ,INDEPENDENCIA o RES ,a viure del “cuento ” com el resta del vostre pais ni 1 euro mes cap a vosaltres(i si no envieu res ,millor cuan avans es mora el pacient avans descansa la familia.)

  34. R. S. - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 15:53

    [rapso] “Flandes no quiere ser Independiente sino juntarse a Holanda y la Valonia a Francia”

    No. Estas dos opciones son minoritarias – por desgracia. En mi opinión, cada una de las tres comunidades lingüisticas belgas debería juntarse a su verdadera nación (Países Bajos, Francia, y Alemania). Pero sería un poco como pedir a los valencianos unirse a los catalanes: ¡suerte!

  35. 弗拉明戈 - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 18:35

    R. S.: espèce de “niaiseux” (car je connais maintenant un mot du vocabulaire de ton patois à l’accent qui fait rire), espèce de glaçon au vinaigre, mouchard morveux du P-cul: «cada una de las tres comunidades lingüisticas belgas debería juntarse a su verdadera nación»: est-ce que tu vas revendiquer pour le Québec le rattachement à la France? De l’Alsace à l’Allemagne? Pédant ignorant, fumiste, cancre, chancre mou, judas multi-cartes: «(Flandes) representa la mayoría (70 %) de la población del Estado»: 58%, ducon, 58%!

  36. Juan - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 21:19

    Pues yo creo que tan malo o tan bueno puede ser el nacionalismo catalán o vasco como el nacionalismo español, pero con una diferencia, que los nacionalismos catalán y vasco no pretenden decidir por otras Comunidades, limitándose a lo propio.

  37. Manuel - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 21:22

    No entiendo a quien puede molestar que los catalanes, vascos o gallegos quieran hablar catalán, vasco o gallego en sus respectivas comunidades, porque ellos no imponen su lengua al resto de territorios españoles.

  38. Pepe - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 21:27

    Tan malo o tan bueno puede ser el nacionalismo catalán o vasco como el nacionalismo español, porque el centralismo hispánico es también una forma de nacionalismo, impositiva y poco tolerante, y ésto si que es provocar el separatismo. Aprendamos de Suiza, con varios territorios federales, dada uno de ellos con una administración propia, una justicia independiente, una fiscalidad y una lengua, y no tienen problemas, todos se sienten orgullosos de ser suizos, porque tienen una cosa clara, la necesidad de que cada una de las partes respete a las demás, cosa que los españoles no hemos aprendido.

  39. rapso - Martes, 7 de febrero de 2012 a las 23:23

    Al sr Juan Manuel Pepe Hay que responderle en un tres por uno.

    1)España es un solo pais con comunidades autonomas que deben contar con las demas ! Es la Ley y la Historia !
    2)Tenemos una lengua comun – Koiné, llamada español (1ª Lengua materna del Mundo tras el Chino Mandarin ) que no pueden aprender los niños españoles en las escuelas publicas de una parte de España llamada Cataluña !
    3) Vd no conoce la problematica de Suiza donde hay cuatro lenguas ,que NINGUNA son Suizas .

  40. MG - Viernes, 10 de febrero de 2012 a las 11:12

    Es totalmeente distinto lo que ocurre en belgica y en españa. En belgica hay dos comunidades bien distintas sin que ninguna de ella fuese capaz de buscar la unificanion del pais, cada una a su bola. En España es bien distinta, por ej en cataluña de donde soy yo existe un nacionalismo manipulador y genocida con la historia creando fabulas a sus propio intereses. Estos son los que buscan la diferenciar a los demas catalanes con sus semejantes, la principal excusa es la lengua. Desde que hay democracia en españa se protegio y se alcanzo que las lengua fueran cooficiales junto a la del estado y su enseñanza puera paritaria en las escuelas, pero llego el nacionalismo con la mirada perdida del gobierno de zapatero y permitio el aniquilamiento del castellano en todos los ambitos sociales y comerciales con absurdas imposiciones. Son casos bien distitos

  41. inconformista - Viernes, 10 de febrero de 2012 a las 16:58

    En flandes echaron a los profesores francófonos de la universidad al grito “valones fuera!” y en los colegios de cataluña en los años 80s se gritaba “mestres castellans fora!” (lo he vivido en propia carne). Como consecuencia la mayoria de mis amistades de la profesión decidieron irse y el colegio se vació de profesores de otras regiones. Por cierto, esto ha sido silenciado en los medios de comunicación. Fueron situaciones muy tensas, y yo mismo tuve mis dudas de si debía volverme o quedarme. Me quedé. A veces me pregunto si me equivoqué.

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