A la calle algunos, mientras otros cantan ‘blues’

22.02.2012 | 11:10
 

‘”Los problemas no se resuelven con manifestaciones”, ha dicho el ministro Wert. Lástima que la historia no le conceda la razón: en una mayoría significativa de los casos se sale a la calle cuando otras medidas de presión han fracasado. Lo de Valencia viene de lejos’ (Elvira Lindo, en el El País).

Si en Valencia la cosa viene de lejos, en Barcelona también. Acumulamos los ciudadanos de la ciudad condal un cúmulo de despropósitos en la utilización de los escasos recursos públicos y de actuaciones directamente corruptas que no han tenido la correspondiente y obligada respuesta ni política ni judicial. Parece que la asunción de responsabilidades solo afecta a los de siempre: el pueblo llano, mientras otros hacen como si la cosa no fuera con ellos, en una actitud que les permite estar por encima del bien y del mal.

¿Se acuerdan ustedes del caso Palacio de la Música? Aún es hora de que Félix Millet y los que le acompañaban en la oscura trama de corrupción que, presuntamente, servía para financiar ilegalmente a Convergència Democràtica de Catalunya, respondan ante la justicia. ¿Cuánto tiempo tendremos que esperar más para que se celebre el juicio?

Siendo este el caso más escandaloso, no es sino uno más en una lista larga de casos de corrupción que han colmado el vaso de la paciencia ciudadana; veamos, el listado es largo y sin duda incompleto: utilización de tarjetas de crédito para usos particulares, caso Matas; mafias policiales, recalificaciones anuladas por el Tribunal Supremo, caso GISA; liberados sindicales privilegiados ilegalmente por el poder político según los tribunales; municipios del área metropolitana que no rinden cuentas a la Sindicatura de Cuentas, pese a que les obliga la ley; planes de urbanización que permiten edificar en zona verde, lo que evidentemente es ilegal; nepotismo, caso Pretoria; altos cargos sindicales acaparan pisos de protección oficial; políticos que hacen viajes al extranjero de difícil justificación con cargo al erario público; trama de concesión de licencias ilegales en diversos distritos del Ayuntamiento de Barcelona; etc.

Mientras tanto, en un contexto de crisis y bajo su excusa que lo puede todo, se cierran hospitales y centros de atención primara (CAP), se limita el presupuesto en cultura, se dejan de hacer colegios, lo que condena a barracones a una generación de estudiantes, se alargan las listas de espera, se rebaja el salario de los funcionarios, se despide al personal interino de la funcion pública, no se convocan oposiciones que dejan tirados a miles de ciudadanos que llevan años preparándolas, se cierran guarderías, se limitan las ayudas a los comedores escolares, se suben las tarifas de los transportes públicos, etc.

Ante esta situación, creo llegado el momento de que los ciudadanos de Barcelona nos levantemos y hagamos oír nuestra voz como una sola. El próximo lunes los trabajadores de TMB iniciaran una huelga que durará cuatro días. Quieren hacer de la Plaza de España una segunda Plaza de Cataluña en defensa de los derechos de los trabajadores y para canalizar la indignación ciudadana. Apoyémosles; es una buena oportunidad.

¿No creen que existen motivos, más que justificados, para que nos echemos a la calle? Mientras tanto, como el presidente de los EE.UU, habrá una minoría que continuará cantando blues… la cosa no va con ellos. Hagamos que nos escuchen.

No hay comentarios en “A la calle algunos, mientras otros cantan ‘blues’”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada.