Opinión

Contra reformas

‘Es verdad que la situación es difícil, pero el PP debe saber aprovechar el momento. Ganó las elecciones por una holgada mayoría absoluta y hoy las volvería a ganar. Tiene, por tanto, mucho crédito. Sin embargo, ese capital político se puede dilapidar en muy poco tiempo, si sigue por la senda de la vieja derecha que el Consejo de Ministros ya ha iniciado con medidas de recortes innecesarios que prácticamente nadie reclama, salvo algunos sectores muy minoritarios de la ciudadanía’.

Bernardo Fernández
Martes, 28 de febrero de 2012 | 11:20

El PP ganó las elecciones generales del 20N por mayoría absoluta y están dispuestos a hacerlo valer. Es lógico. Lo que ya no es tan lógico es que, aprovechando la coyuntura, quieran desmantelar los avances que en derechos cívicos se lograron en anteriores legislaturas. De seguir así van a dar la vuelta a la situación, como si fuera un calcetín y nos van a devolver a los años ochenta.

Aún no han transcurrido ni 100 días desde que el Gobierno tomara posesión y los nuevos ministros ya han anunciado un aluvión de medidas con las que van a dilapidar los avances sociales y de derechos civiles del Gobierno anterior. Iniciativas como la ley del aborto, la asignatura de Educación para la Ciudadanía o la píldora del día de después, tienen los días contados. Pero es que el ánimo contra reformista no se acaba ahí. Se han anunciado cambios en política ambiental, en la ley de costas, en la prórroga de la vida de las nucleares y el Ministro de Justicia ya ha anunciado que cambiará el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial. Ni Aznar llegó tan lejos en sus ocho años de Gobierno.

A los populares les convendría no olvidar que, más que ganar ellos las elecciones, las perdió el PSOE. El electorado socialista dejó caer al Gobierno de Zapatero por muchas razones, pero la fundamental fue la gestión de la crisis y la nefasta explicación que se dio de las medidas adoptadas. Si los socialistas hubieran recibido el mismo apoyo que en 2008, a día de hoy, Mariano Rajoy, casi con toda seguridad, estaría cesante y el PP en la bancada de la oposición del Congreso de Diputados.

El electorado de nuestro país ha cambiado y mucho. Nada tiene que ver con el de hace quince o 20 años y ni siquiera con el de antes de la crisis. Cada vez es más volátil y la fidelización del voto cada vez es menor. Pero en las elecciones del 20N hubo, según mi criterio, un denominador común que fue mucho más allá de las ideologías concretas, y era la determinación a salir de la crisis por encima de cualquier otra consideración.

Eso hizo que se entendiera que el PP era la formación más capacitada para gestionar la crisis económica y daba la sensación que Rajoy proponía la vía más pragmática para salir del atolladero económico en el que estábamos y, continuamos, estando (al menos esa era la opinión de ocho de cada diez nuevos votantes populares).

Es un hecho que la economía se ha convertido en el tema estrella. Nadie espera milagros y todo el mundo sabe que 2012 va ser un año especialmente difícil y eso significa medidas de ajuste duras. Ahora bien, una cosa son ajustes duros y otra, recortes indiscriminados, como por ejemplo la reforma del mercado laboral, que como dice un buen amigo: “Estimula la creación de empleo, como la práctica del amor libre la virginidad”.

Pero lo que resulta lamentable es que este Gobierno se está mostrando fuerte con los débiles y débil con los fuertes. La mencionada reforma del mercado laboral es una muestra de esta afirmación. Otra es la recomendación a las entidades financieras para que asuman un código de buenas prácticas en casos muy concretos de impago de hipotecas. No es ese el camino. Un gobierno que se precie lo que debe hacer es impulsar una legislación justa y equitativa para las partes. Hacer otra cosa son zarandajas.

Es verdad que la situación es difícil, pero el PP debe saber aprovechar el momento. Ganó las elecciones por una holgada mayoría absoluta y hoy las volvería a ganar. Tiene, por tanto, mucho crédito. Sin embargo, ese capital político se puede dilapidar en muy poco tiempo, si sigue por la senda de la vieja derecha que el Consejo de Ministros ya ha iniciado con medidas de recortes innecesarios que prácticamente nadie reclama, salvo algunos sectores muy minoritarios de la ciudadanía.

Querer modificar las reformas sociales ya asentadas en la sociedad utilizando la legitimidad que le confiere esa mayoría absoluta es un error. Y es un error, primero, porque la ciudadanía no percibe esas nuevas reformas como prioritarias. Y segundo, porque eso puede producir un rechazo en una buena parte de la población que considera esos logros sociales no solo adecuados, sino necesarios. Y la verdad, con la que está cayendo, son ganas de meterse en camisas de once varas.

Bernardo Fernández Martínez es ex diputado autonómico del PSC y consejero nacional de la Federación de Barcelona del PSC

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5 Comments en “Contra reformas”

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  1. Erasmus - Martes, 28 de febrero de 2012 a las 18:55

    ESPAÑA ‘RECUPERA NERVIO’

    El mayor acierto del Partido Popular es la ‘tarjeta sanitaria única’ para toda España (que próximamente se entregará a los beneficiarios), porque constituye un símbolo de lo que España necesita en estos momentos antes que nada, esto es, corregir la deriva hacia su desmedulación. Somos de nuevo españoles (no más tarjeta sanitaria riojana, o extremeña), orgullosos de serlo. Con el gobierno del PP España ‘recupera nervio’. Prueba de que era el momento de la alternancia.

  2. Erasmus - Martes, 28 de febrero de 2012 a las 18:57

    LA FÓRMULA CATALANA

    La fórmula catalana. CiU y PPC comparten el ‘gobierno económico’ de Cataluña (tras haber pactado los Presupuestos, el ‘plan de gobierno puesto en cifras’, y una agenda económica de 10 puntos), sin renunciar a sus respectivas posiciones sobre el estatus de Cataluña, CiU soberanista, el PPC constitucionalista.

  3. Erasmus - Martes, 28 de febrero de 2012 a las 20:50

    DOS PROMESAS DE LA DELEGADA DEL GOBIERNO

    La nueva Delegada del Gobierno en Cataluña, María Llanos de Luna, ha declarado al diario El Mundo (26/2/2012), que el Gobierno exigirá el cumplimiento de la ley en dos cuestiones en las que se ha incumplido, o relajado su cumplimiento, en Cataluña, 1) que el español sea lengua vehicular en la enseñanza en Cataluña, no solo asignatura, 2) que la bandera de España ondee en todos los Ayuntamientos de Cataluña, colocándose en los que ahora falta.

    Llanos de Luna (que ha manifestado que la Delegación del Gobierno cumplirá las funciones que le competen en Cataluña, en parte abandonadas durante los 7 años que ocupó el cargo en socialista Joan Rángel, dijo) ha expresado dos promesas claras.

  4. rosa - Martes, 28 de febrero de 2012 a las 21:15

    Pues a mí el color de la tarjeta sanitaria me importa un pito y lo que quiero es que nos den un buen servicio. y reciratr derechos ya sea a homosexuales, jovenes o cualquier otro colectivo me parece un retroceso. y desde luego lo más parecido a un nacionalista catalán es un nacionalista español. Cuando entenderemos que lo que importa son las personas y no el lugar de nacimiento, que nadie escoge, y no deja de ser un accidente.

  5. irene - Miércoles, 29 de febrero de 2012 a las 07:43

    Es curioso, que un señor, ex diputado en el Parlament y consejero nacional de la Federacion de Barcelona del Psc, nos de lecciones de como el PP debe governar. Ya sabemos donde nos han conducido los señores ( por decir algo) del Psc y sus primos del Psoe. No creo que haga falta que lo vuelva a repetir. solo una pregunta ¿queda verguenza?

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